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Fútbol Hungría

Tres españoles en Tatabánya

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El F. C. Tatabánya es un club modesto del fútbol húngaro cuyo próximo objetivo es ascender a la segunda división nacional. En este país de Europa Central el balompié no es el deporte más seguido, pues otras actividades como el balonmano arrastran más afición. Algo extraño teniendo como héroe nacional a Ferenc Puskás, pero resulta entendible que en Europa del Este, en pleno invierno, apetezca más ir a un pabellón que disfrutar del fútbol a la intemperie. El club lleva el nombre de la ciudad en la que fue fundado, en 1910, por Ferenc Frei, y entre sus logros nacionales figura el haber llegado a tres finales de copa, a pesar de que no ha podido alzarse campeón en ninguna ocasión. Cuentan con el apoyo de los Turui Ultrai, que son un grupo de ultras habituales tanto en el Grosics Gyula Stadion –estadio en el que juega de local el F. C. Tatabánya- como en los partidos fuera de casa. Entre sus logros más sonados destaca haber disputado, en los años 80, varias eliminatorias de la Copa de la UEFA, llegando a verse las caras con grandes equipos del continente europeo como el Stuttgart (88/89), el Rapid de Viena (85/86), el Saint-Étienne (82/83) o el Real Madrid (81/82). Además, y esto es lo que nos ha traído hasta aquí, en la plantilla del F. C. Tatabánya militan tres españoles: Javi Rosa, Nacho Heras y Cristian Portilla, que disfrutan del fútbol a más de 2 000 kilómetros de casa.

Javi Rosa y Nacho Heras nos han hicieron un hueco en su pretemporada y nos contaron detalles interesantes de sus primeros meses en Hungría. Javi es murciano, tiene 31 años y vio en Tatabánya una oportunidad para vivir una experiencia única. Nacho nació en Madrid y su objetivo es ” realzar la carrera y jugar en primera, aquí o en otra liga”.

Javi Rosa llegó al país magiar gracias a la agencia de representación Ruiz y López, mientras a que Nacho le llegó la oportunidad de jugar en Tatabánya gracias a un intermediario. Antes, ambos habían dejado huella por numerosos equipos españoles: Javi jugó en varios equipos de la provincia de Murcia como el F. C. Cartagena, La Unión o el Caravaca. Nacho, por su parte, llegó a Hungría previo paso por una de las mejores canteras del fútbol español: la del R. C. D. Espanyol. El murciano nos cuenta que está “viviendo una experiencia muy bonita, como es el poder jugar al fútbol fuera de España”. Empezó en esto del balón con cinco años y ahora, con 31, afronta su quinto mes en Hungría con la ilusión de un debutante. Nacho busca en Hungría reencontrarse con el jugador que le llevó a la cantera del equipo perico y lograr el sueño por el que lucha desde que, con cinco años, empezó su relación con el fútbol cuando su padre le llevó al torneo social Real Madrid. La primera vez que hablamos con ellos nos contaron que estaban a -11º, y viniendo de Murcia nos vemos obligados a preguntarle a Javi cómo se ha adaptado al frío húngaro: “Una vez que calientas ya ni te das cuenta de la sensación, pero sí es cierto que aquí están muy preparados para estas condiciones en cuanto a instalaciones, ropa o material”, relata. Heras nos cuenta que realizan trabajo en cubierto pero “cuando baja la temperatura no queda otra que entrenar en la nieve”. Con el idioma se desenvuelven “fatal”, Javi nos confiesa que el húngaro “es uno de los idiomas más difíciles del mundo”, así que ni lo intenta, opinión que comparte Nacho: “El idioma es difícil no, imposible”, y nos comentan que, de momento, con el inglés se van apañando.

Les vamos a perdonar que tras varios meses en Hungría no conozcan el idioma:

A Tatabánya FC Kft. vezetősége nyár óta folyamatosan dolgozik a klub szakmai munkájának fejlesztésén, a csapat mellett a háttérstáb magas színvonalra emelésén. Ennek a folyamatnak újabb fontos állomása érkezett el azzal, hogy szakmai igazgatót nevezett ki a Tatabánya FC élére.

¿Verdad?

El idioma fatal pero… ¿Y la comida?
“Un plato muy típico y muy bueno es el ‘Gulash’, que es un tipo de carne estofada que aquí se come mucho”, comparten los dos jugadores españoles. Ambos destacan el ‘Paprika’ como algo típico húngaro porque “se lo echan a todo. No veas cómo pica…”, señala Javi.

“El Tatabánya tiene mejores instalaciones que muchos equipos de Tercera y Segunda ‘B’”

Los dos comparten su día a día con Cristian Portilla, el otro español del Tatabánya: “Pasamos mucho tiempo juntos y además, Cristian y yo vivimos cerca. Tener gente de tu país en el vestuario facilita mucho las cosas”, nos cuenta Javi. Nacho nos comenta que los españoles y argentinos suelen juntarse mucho y que se siente “cómodo con Javi y Cristian, por el idioma y porque son grandes jugadores”. Rosa es defensa –juega de central pero también puede actuar de lateral-, línea que comparte con Nacho, mientras que Portilla suele jugar más cerca del área rival. “Nuestro día a día es sencillo”, nos cuenta Javi, “entrenamos a las 13.30 para aprovechar el máximo de horas de sol y volvemos a casa a las 18. El frío y que se haga de noche tan pronto no invita a estar en la calle”, añade. Nos confiesa que antes de llegar allí “tan solo conocía a los equipos que alguna vez hemos visto jugar en Europa, como el Ferencvaros o el Videoton”, pero tan solo cinco meses le han servido para descubrir que el húngaro es un fútbol muy físico: “Salvo nosotros y un par de equipos más a los que nos gusta tener la pelota, todos optan por el juego directo o de contraataque”. Los dos españoles vuelven a coincidir en este tema, pues Nacho define el fútbol magiar como “directo y físico”, y nos confiesa haber tenido que tirar de Google para informarse sobre el fútbol húngaro.

El Tatabánya, nos cuenta Javi, “tiene mejores instalaciones que muchos equipos de Tercera y Segunda División ‘B’ de España” y, a pesar de que muchas veces el campo no se llena, sí que hay estadios en los que la asistencia ronda las 1 000 personas. Nacho lo ve, y sube el número de aficionados a de 2 000 a 4 000 “si las cosas van bien”. El club ha sido adquirido por una agencia italiana que espera colocarlo entre los mejores de Hungría en unos años, de ahí que el innegociable objetivo de esta temporada sea ascender de categoría y, para lograrlo, hayan contratado a tantos nuevos jugadores (en el vestuario conviven jugadores de hasta seis nacionalidades).

Para ello cuentan también con el apoyo de unos 100 Turui Ultrai, que siguen al Tatabánya allá donde va: “Animan todo el rato, con bengalas y todo. Son muy fieles”, recalca Javi Rosa.

El fútbol húngaro, en plena evolución
La liga que disputa el Tatabánya, que correspondería a la Segunda División ‘B’ en España, es la 3ª del país centroeuropeo, competición de la que, cuenta Javi, “se puede vivir”, aunque Heras define al Tatabánya como “un proyecto diferente. Aquí la gente cobra poco” El fútbol húngaro está en plena evolución y su selección absoluta estará en una Eurocopa 30 años después: “Nosotros estamos acostumbrados a estar siempre en mundiales y eurocopas, y no lo valoramos tanto como lo hacen aquí”, discurre Javi.

Nacho se define como “un profesional. Intenso, rápido y ofensivo”, mientras que Javi, quien se ve como “un jugador de equipo al que le gusta hacer vestuario”, opina que las valoraciones futbolísticas las deben hacer otros. El murciano desea jugar “hasta que el cuerpo aguante, sea en España o en el extranjero”. Javi nos cuenta, entre risas, que cree que en el club están contentos con él: “Además, nos tratan muy bien y nos cuidan mucho a todos”. Confiesa, además, que su objetivo viniendo a Hungría fue vivir en el extranjero y mejorar su inglés, pues es una experiencia que anhelaba y espera aprovecharla hasta el final: “¿Volver a España? Me gustaría, pero allí la Segunda División ‘B’ no da para vivir, así que aguantaré aquí todo lo que pueda”, sentencia. Nacho Heras nos relata que ha tenido la posibilidad de volver a España, por lo que, aunque se siente importante en el equipo, “la puerta está abierta”, confiesa.

“La Segunda División ‘B’ no da para vivir”

Para terminar nuestra charla, preguntamos a ambos que nos nos descubran algo que les haya sorprendido del fútbol húngaro y que no estaría mal copiar desde España: “Los árbitros entran al vestuario antes del partido a presentarse, dar una charla y revisar las fichas. Es algo que no se ve en España, y me sorprendió un poco al principio”, nos narra Javi, mientras que Nacho se queda con el nivel del fútbol húngaro: “Me ha sorprendido, la verdad. Están al nivel de la Segunda División ‘B’ española”, detalla.

Sergio Agüero, delantero del Tatabánya
Por extraño que parezca, estamos en lo cierto. Nuestros españoles en Hungría comparten vestuario con Sergio Agüero, delantero argentino. Y no, por supuesto que no hablamos del ariete del Manchester City, sino de su tocayo y además compatriota Sergio Agüero de Chamical. Él también usa el ’10’, y en una entrevista concedida al Diario Olé confiesa estar harto por la cantidad de mensajes que recibe en Twitter de personas que creen estar hablando con estrella de la Premier League. “Al menos me comparan con un jugador al que admiro”, declaró.

Cuando el Real Madrid visitó Tatabánya
El 17 de septiembre de 1981 el Real Madrid visitó Tatabánya en eliminatoria de Copa de la UEFA. En la ida, el equipo blanco se vio sorprendido por la intensidad de un equipo húngaro comandado por Csapo, a quien las crónicas de la época definían como un “excelente centrocampista”. Los de Camacho, Santillana, Del Bosque o Juanito se trajeron de Hungría una derrota (2-1) que acabó no siendo suficiente para los magiares. El 1 de octubre de ese mismo año, en un partido de vuelta marcado por las expulsiones –hasta cuatro pudieron presenciar los que se desplazaron al Santiago Bernabéu-, los blancos lograron remontar (1-0) y avanzar a la siguiente ronda de una Copa de la UEFA que acabaría ganando el IFK Göteborg sueco, tras un contundente 4-0 en la final ante el Hamburgo SV.

Fue esta la primera experiencia europea del Tatabánya. La última, en 2002, en la Copa Interto, donde cayeron eliminados en tercera ronda ante el Brescia italiano por un global de 2-3.

Periodista. Dirijo Migrantes del Balón y colaboro en Diario AS. Me gusta el fútbol pero, como dijo Di Stefano, "un 0-0 es como un domingo sin sol". Vamos, una basura. Te leo personalmente en mmanchonhidalgo@gmail.com

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