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Entrevistas

Fran González: “El fútbol es un negocio entre unos pocos”

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“Sentirme futbolista en el extranjero es una experiencia que quería vivir”. Es una de las frases estrella entre nuestros migrantes del balón. Fran González (Córdoba, 1989) no es la excepción. El jugador del Ermis Aradippou nos recibe con ese aspecto de chico duro que siempre le ha caracterizado. Una gorra con la visera hacia atrás esconde su cabello y una poblada barba encubre su rostro andaluz.

Fran nos cuenta que llegó a Chipre de milagro: “Estaba en Israel entrenando con el Beitar Jerusalem, uno de los equipos grandes del país, y salió esta posibilidad. Si algo he aprendido este último año es que una vez que sales de España estas expuesto a cualquier situación y a la altura que estaba, mediados de agosto, no podía dejarlo pasar”, relata.

Tras pasar por equipos como el Almería, el Lucena, el Deportivo, el Zaragoza, el Córdoba o el Hércules Fran decidió que era el momento de probar suerte en el extranjero debido a un cúmulo de circunstancias que le hicieron sentir que había llegado el momento: “Era una experiencia que quería vivir”, comenta.

El cordobés jugaba en el equipo de su tierra -en el filial- el año en el que el Córdoba subió a primera división con aquel frenético final en Las Palmas: “¡Qué locura!”, recuerda Fran, “fue una tremenda alegría para la ciudad”, completa.

“El fútbol es un negocio entre unos pocos”

Sin sitio en Primera, Fran hizo las maletas rumbo a Alicante: “El del Hércules era un gran proyecto con un equipazo, estadio, medios, ciudad, afición… Disfruté muchísimo allí pero cuando mejor estábamos, tras la eliminatoria en Murcia, una vez más te encuentras con que el fútbol es un negocio entre unos pocos. Nos echaron del playoffs de ascenso de la peor manera posible… Tomándonos el pelo”, discurre. Fran González se refiere a la eliminatoria entre el Hércules y el Cádiz. El equipo alicantino logró una renta de 2-0 en la ida, pero el Cádiz logró recortar distancias con un gol “en una falta clarísima al portero”, opina Fran. En la vuelta, tras el 2-1 de la ida, el árbitro pitó un penalti “de risa” favorable al equipo andaluz. “Ahí se acabó nuetro playoff“, recuerda el cordobés.

Tras unos años en los que la mala suerte había sido una habitual en la carrera de Fran González, la oferta del Ermis Aradippou le llegó a través de un amigo. Los demás contratos que ha firmado, afirma, los ha negociado él mismo en un 80%: “En el 20% restante sé de primera mano que me han engañado… Lamentablemente esta es la realidad del fútbol a día de hoy”, sentencia Fran.

Fran se arriesgó a rechazar numerosas ofertas durante el pasado verano con la esperanza de que llegara la apropiada. La que le convenciera con un proyecto ambicioso en una liga competitiva. Fue así como llegó la oferta del Ermis Aridippou a cinco días para el final del mercado de fichajes: “Chipre era una opción más, en España me salieron bastantes cosas pero no valoraba quedarme otro año. No fue un verano fácil”, recuerda. El salario fue un factor importante en su decisión: “La carrera de un futbolista es corta y tienes que pensar en el día de mañana”, aclara.

“Aterricé a cinco días del debut en liga y a mediados de octubre ya llevábamos tres entrenadores”

Las expectativas del club de Aradippou al inicio de temporada eran ambiciosas. Tras disputar la UEFA Europa League la pasada temporada, el equipo hizo una gran inversión económica para buscar objetivos más amplios, pero en el fútbol, cuenta Fran, “dos y dos casi nunca son cuatro, y entran en juego otros muchos factores que no puedes controlar”. Así pues, el conjunto rojinegro se encuentra disputando los playoff para evitar el descenso de categoría.

“No ha sido un año fácil”, cuenta Fran, “aterricé a cinco días del debut en liga y a mediados de octubre ya llevábamos tres entrenadores. Aún así tan solo me he perdido dos partidos: uno por acumulación de tarjetas y otro por un pequeño esguince de tobillo que me dejó 10 días fuera. Al principio me costaba mucho entenderme con los compañeros porque no sabía expresarme en inglés, a día de hoy se podría decir que me defiendo y eso lo facilita todo. Estoy contento con los números siendo mi primer año aquí y a nivel personal me siento muy querido en el equipo, algo que no es fácil cuando hay jugadores de hasta 15 nacionalidades diferentes, cada uno con su idioma y cultura”, cuenta.

Dadas las expectativas y cómo está transcurriendo la temporada de Fran González en el Ermis Aradippou, podríamos pensar que en lo deportivo se trata de un fracaso. El andaluz no está de acuerdo y opina que personalmente está siendo una buena temporada: “Fracaso hubiese sido llegar y no rendir como se esperaba de mi, que me hubiesen echado del equipo en pretemporada como a 15 compañeros o en navidad como a otros siete… A veces el equipo no recibe el resultado que merece con todo lo que ofrece pero eso es lo que lo hace tan emocionante, solo queda trabajar más y mejor”, expresa.

En el plano personal, Fran cree que dos asistencias y dos goles a estas alturas de la temporada no es suficiente: “Me parece poco estando más cerca del área. Aún nos quedan partidos, espero que me acompañe la suerte que me está faltando hasta ahora”, valora. El cordobés se define como “un albañil del fútbol”. Afirma que intenta facilitar el trabajo a los que tiene a su alrededor y que nunca ha tenido una posición específica: “Creo que he sobrevivido por eso mismo, por saber adaptarme a las necesidades de cada equipo. He jugado muchos partidos de lateral, de central por ambos lados me encuentro muy cómodo, aunque de mediocentro es donde mejor me siento. Esta temporada tengo más libertad para llegar de área a área. Algunas veces me gusto un poco…”, comenta entre risas.

Fran confía en salvar al equipo: “Plenamente. Está todo muy igualado y no sabría decirte quien bajará pero estamos trabajando bien, creamos muchísimas ocasiones. Estoy seguro de que vamos a enganchar una pequeña racha de victorias para acabar la temporada disfrutando”, confía.

La vida en Chipre, espectacular
“El clima es una gozada, la dieta es mediterránea, la gente muy hospitalaria, se vive muy seguro… Totalmente recomendable. Ha sido una suerte conocer esta cultura y poder disfrutarlo así”, comenta un Fran cuya estancia en Chipre le ha dejado varias anécdotas. La más curiosa, la que vivió la primera vez que cogió un coche en la isla homónima: “Cuando fui a coger el volante me había subido en el sitio del copiloto, ¡el volante estaba a la derecha! Recuerdo que sudé más en esos 10 minutos yendo al hotel que durante todo el entreno. Conduciendo por el otro lado, cambiando de marcha con la izquierda, glorietas en el otro sentido… ¡Aquello era imposible!”, recuerda entre risas.

En Chipre, cuenta Fran, son muy pasionales: “Aquí si ganas tienes bonus, cena y copas en las que hay abrazos del presidente, del entrenador, de la gente por la calle… Sin embargo, si pierdes no te miran a la cara y es más que probable que durante esa semana tengas entre dos o tres reuniones… Son así y lo hacen sin maldad, no tienen punto medio”, comenta.

Fran González vive, junto a la tropa española del AEK Larnaca, en un complejo residencial a las afueras de Larnaca. Somos unos 10 españoles. Es mucho mejor así, más fácil para despejarte y para las mujeres y los niños. ¡Son todos unos fenómenos!”, relata.

El número ‘5’ del Ermis Aradippou, quien reside en Chipre junto a su pareja y su “hijo-perro” Enzo, no valora volver a España: “Al menos de momento, algún día me gustaría quitarme la espinita que me quedó el año pasado”, concluye.

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Periodista. Dirijo Migrantes del Balón y colaboro en Diario AS. Me gusta el fútbol pero, como dijo Di Stefano, "un 0-0 es como un domingo sin sol". Vamos, una basura. Te leo personalmente en mmanchonhidalgo@gmail.com

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