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‘Juani’ Guirado: «Mis compañeros me dedicaron los goles. Fue espectacular»

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El pasado martes tuvo lugar la última internacionalidad de Juan Luis Guirado con la selección de Filipinas en un encuentro de clasificación para el Mundial ante Corea del Norte. El malagueño anunció en la rueda de prensa previa al partido que dejaba la selección tras más de 30 internacionalidades desde que, en 2011, llegara al país asiático de la mano de su hermano y también futbolista Ángel Guirado. Migrantes del Balón ha hablado con él para conocer su experiencia.

Es un fenómeno extraño pero cada vez más recurrente. Algunos españoles ya han aprovechado su ascendencia para ser internacionales con otros países. ‘Juani’, como se le conoce en el país asiático, es hijo de madre filipina, y fue su primo Rafa quien le propuso ir a Filipinas. Guirado tardo ocho meses en llegar, pues se encontraba en una situación delicada: “Mi equipo dejó de pagarme un año entero y me puse a trabajar mientras jugaba en Tercera, en Burgos”, relata. Guirado obtuvo la nacionalidad en 2011 y fue entonces cuando se unió a los ‘Azkals’ –como se conoce a la selección filipina-: “Nos llaman así. Significa perro callejero, por eso de la mezcla de razas. La mayoría somos mitad filipinos mitad de otros países del mundo”, relata.

Tras militar en una decena de equipos tanto de Segunda División ‘B’ como de Tercera tras dejar la cantera del Málaga, Juan Guirado se vio entonces envuelto en una situación que, superada la treintena, no esperaba: era internacional. Junto a él, también han acudido otros españoles a defender los colores de la selección filipina: Sin ir más lejos, su hermano Ángel, Javi Patiño o Tomás Trigo: “Patiño juega en China y Tomás es de Pamplona pero con madre filipina. Es portero y vino a estudiar, empezó a jugar en un equipo aquí y lo han convocado alguna vez”.

Guirado es todo un ídolo en Filipinas. Ha vestido la camiseta de los ‘Azkals’ en más de una treintena de ocasiones e incluso ha portado el brazalete de capitán. Precisamente por esto nos sorprende que consiguiera mantener en secreto el anuncio de su retirada hasta que, en la rueda de prensa previa al partido ante Corea del Norte, cogió su móvil y, con semblante serio, lo anunció: “Este será mi último partido”. Antes de tomar esta importante decisión, el malagueño habló con las personas importantes de su alrededor: “Hablé con mi mujer, con el seleccionador y algún compañero. Es una decisión muy dura y difícil pero hay que ser realista. El cuerpo no es el mismo que hace 10 años. Esta temporada me está costando mucho estar bien”, nos cuenta.

Miles de aficionados han agradecido a Guirado los años que ha estado al servicio de la selección filipina. Incluso han intentado hacerle cambiar de opinión: “Me siguen intentando convencer desde la Federación, los compañeros y aficionados para que continúe y termine la Suzuki Cup de finales de año, pero así son las cosas”, sentencia. Es una decisión definitiva a pesar de que aún haya algo que le incite a continuar: “Mi corazón me dice que no lo deje, pero mi cabeza dice sí”.

De su etapa con los ‘Azkals’ se queda con “el grupo humano y los numerosos gestos de cariño recibidos durante cada momento que he vivido aquí. Han hecho que sienta más y más los colores de Filipinas. Es un país muy patriótico y luchador y yo lo he dado todo por ellos como futbolista y como persona porque siempre me han tratado como a uno más. Llevar el brazalete y cantar el himno de Filipinas ante miles de personas en estadios increíbles son experiencias indescriptibles”, relata.

El partido ante Corea del Norte “fue increíble… Para contarlo a mis hijos”, describe emocionado. El encuentro comenzó bien para los capitaneados por Juan Guirado, pues lograron adelantarse en el marcador, pero pocos minutos más tarde Corea remontó y silenció el Rizal Memorial Stadium de Manila. Pero el destino tenía reservado algo épico para que Guirado se despidiera la afición que le adora desde 2011. Ott (84’) y Ramsay (90’) lograron una remontada épica que levantó al estadio y apeó a Corea del Norte de la siguiente fase clasificatoria para el Mundial de 2018.

A pesar de que la remontada llegara al final, ‘Juani’ tenía algo que le decía que, mínimo, lograrían el empate: “Creía en mi equipo, nosotros queríamos remontar. Mis compañeros me dedicaron los goles y el partido se vio en la televisión… Fue espectacular. Puede ser uno de los mejores momentos de mi carrera. He vivido cosas maravillosas pero esto, en el día que dices adiós a una nación, es de locura”, recuerda.

En 2014, Guirado firmó un contrato por dos años en Filipinas, desembarcando así también en el fútbol de clubes del país asiático. Jugaría en Ceres-La Salle. En aquel entonces, el equipo era un recién ascendido. Dos años después “tenemos un equipo que apuesta a ganar todo en Filipinas e intentar ganar la Copa y la Liga. A nivel internacional nuestra siguiente meta es pasar la ronda de AFC Cup, tenemos un grupo muy complicado pero creemos en nuestras posibilidades”, expone el paleño.

En el equipo filipino no es el único nacido en España. Allí también juegan los españoles Bienve Marañón, Carli y Adrián Gallardó, del que ya hemos hablado alguna vez en Migrantes del Balón: “Un delantero lo que tiene que tener es gol. Él lo tiene”, describe Guirado.

A sus 36 años, ‘Juani’ ha dicho adiós a la selección filipina y aún tiene un año de contrato con el Ceres FC, pero las piernas ya pesan: “Estoy esperando el momento correcto para retirarme. Está siendo muy duro estar sin mi mujer y mis hijos, pero no los puedo traer porque nunca estoy en la capital, siempre viajo y Ceres es de una isla. Ese es el gran problema”, expone.

Juan Guirado, en España, seguiría jugando –o no- en equipos de Segunda ‘B’ o Tercera, función que compaginaría con cualquier otro empleo para lograr llegar a fin de mes, a la espera de que le llegara el día de decir adiós al fútbol. Juan Guirado, en España, nunca habría sido internacional, nunca habría disputado una Eurocopa ni habría participado en la fase de clasificación para ningún mundial. En Filipinas es todo un ídolo, una estrella cuyos complementos publicitarios o extradeportivos le ponen, en ese aspecto, por encima de cualquier jugador de la Liga Adelante o incluso de la Liga BBVA. Con Filipinas ha jugado la fase de clasificación para el Mundial de Rusia y logró un meritorio tercer puesto en la Challenge Cup de Asia de 2012. Y todo gracias al primo Rafa.

Periodista. Dirijo Migrantes del Balón y colaboro en Diario AS. Me gusta el fútbol pero, como dijo Di Stefano, "un 0-0 es como un domingo sin sol". Vamos, una basura. Te leo personalmente en mmanchonhidalgo@gmail.com

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