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Bolivia y su fútbol: difícil de entender, complicado de jugar

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La liga en Bolivia, como muchas otras en América, es difícil de entender. Sabemos de primera mano que algún español ha regresado de allí sin entender la competencia debido a su extraño funcionamiento. Intentaremos explicarlo.

La liga boliviana se divide en dos torneos por temporada: Apertura, de julio a diciembre, y Clausura, de enero a mayo. Los campeones de ambos torneos se clasifican para la Copa Libertadores y si el campeón es el mismo en las dos ocasiones, este jugará la Libertadores y también la Copa Sudamericana. Además, existe una tabla acumulada que compendia Apertura y Clausura y en función de esta se obtienen los demás equipos que jugarán los torneos internacionales. El tema del descenso es más complicado, pues se toman dos temporadas -es decir, dos Aperturas y dos Clausuras- y se obtiene un punto promedio -puntos obtenidos por partidos jugados-. El último clasificado en esta tabla desciende a la segunda división y el penúltimo juega promoción. Es por esto por lo que un recién ascendido cuenta con menos posibilidades de mantener la categoría, pues tan solo cuenta con un torneo para obtener su punto promedio.

punto promedio bolivia

Tabla del punto promedio para la temporada 2016

Si lo habéis entendido enhorabuena. Si no, intentad leerlo de nuevo. Es difícil. Extraño. Pero tiene su magia.

Esta temporada, por ejemplo, fue el recién ascendido Ciclón quien pagó los platos rotos de este extraño funcionamiento. En el Apertura, el equipo de Tarija quedó en séptima posición (12 equipos disputan la liga), pero un mal Clausura le condenó al descenso. Su punto promedio (1,1364) no dista mucho del de Petrolero de Yacuiba (1,1705), pero serán estos últimos quienes disfruten de una segunda oportunidad disputando el ‘playoff’ por el descenso ante un equipo de segunda división.

Un fútbol difícil de jugar

Jugar en Bolivia no es fácil. Las presiones por parte de la hinchada son constantes hasta el punto de ver habitual que las barras bravas entren a los vestuarios. Un entrenador que prefiere mantener su nombre en el anonimato ha contado a Migrantes del Balón que se hace difícil trabajar en Bolivia. Un árbitro, incluso, llegó a insultarle: «Tú cállate, español de mierda», cuenta. Las barras bravas tienen total libertad para entrar al vestuario. En una ocasión incluso llegaron a amenazarle. ¿Y el club qué hace? Nada. Son estos los primeros condicionados por estos aficionados caracterizados por protagonizar violentos incidentes tanto dentro como fuera del estadio.

En el fútbol, un día estás abajo y al siguiente tocas el cielo. Es un deporte imprevisible, por eso es tan grande. Pero esto también tiene sus desventajas: muchos equipos sufren las presiones de sus aficionados hagan lo que hagan. Jueguen como jueguen siempre hay algo que reprochar: si están abajo les reclaman no descender, si están arriba les exigen bajo amenaza clasificarse para competiciones internacionales. «Eso sí, con dinero lo que quieras. Así funcionan», concluye nuestro testigo. Durante la temporada, el español Bruno Pascua se atrevió a denunciar en redes sociales un arbitraje sospechoso que perjudicó a su equipo, Nacional Potosí: «Lamentables los últimos arbitrajes. Ayer tres goles mal anulados. Pese a ello, unidos y motivados, lucharemos y lo lograremos. ¡Vamos Nacional!», dijo el delantero. Una reivindicación que cayó en saco roto a pesar de las evidencias.

La pasada semana se anunció el fichaje de Beñat San José por Bolívar para la próxima temporada. Una incorporación ilusionante para la afición de La Paz tras el gran trabajo que ha realizado en Chile. No sabemos lo que deparará el futuro, pero si el vasco hubiera llegado un año antes a Bolivia habría coincidido con Juanmi Callejón y José Luis Capdevilla en su equipo y habría visto como Bidari García, Bruno Pascua y Jon Andoni, en las filas de Nacional Potosí, les ‘robaban’ las opciones por entrar en la Copa Libertadores. Los potosinos lograron eludir un descenso que vieron muy cerca -contaban con un punto promedio muy bajo al inicio de la temporada- e incluso se clasificaron para la Copa Sudamericana. Un puesto en el torneo internacional del que despojaron a San José, donde Sergi Mut y Enrique Montesinos han jugado esta temporada. Al menos todo quedó en familia.

El fútbol en Bolivia. Difícil de entender. Difícil de jugar. Pero no por ello carente de españoles. Nos gustan los retos, ¿algún problema?

Reflexión de Bidari García tras finalizar la temporada en Nacional de Potosí

Periodista. Dirijo Migrantes del Balón y colaboro en Diario AS. Me gusta el fútbol pero, como dijo Di Stefano, "un 0-0 es como un domingo sin sol". Vamos, una basura. Te leo personalmente en martin@migrantesdelbalon.com

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