Connect with us

Españoles por el mundo

El fútbol y el Brexit (o cómo perder una final de Champions después de ir ganando 3-0)

Con Reino Unido fuera de la UE, De Gea nunca habría podido jugar en el Manchester United. Foto: somosinvictos.com

Published

on

Corría el año 2005, concretamente el 25 de mayo, cuando en el Estadio Olímpico Atatürk de Estambul, Turquía, se enfrentaron dos clubes de fútbol por la hegemonía continental: Liverpool FC y AC Milan. Es la final que pasaría a la historia como El Milagro de Estambul. El caso es bien conocido, y muchos piensan que es uno de los principales borrones en el fastuoso curriculum de don Carlo Ancelotti, técnico italiano que entonces entrenaba y dirigía al AC Milan: este equipo realizó una primera parte sobresaliente y eficaz, y marcó 3 tantos antes del descanso, que parecían sentenciar el choque. Jamás una final de Champions había llegado tan desequilibrada al tiempo de asueto. Mas en la segunda parte todo cambiaría: el Liverpool FC logró empatar el encuentro a 3, y se llevó el trofeo en los lanzamientos de penalti. El AC Milan tiró la copa por el retrete en el segundo tiempo del partido. Nadie sabe cómo, nadie lo esperaba. Pero así fue. La final se repetiría, con resultado inverso, dos años después, en 2007. Pero desde entonces, el AC Milan no sólo no ha vuelto a una final, sino que lleva más de un lustro sumido en una de las peores crisis de su historia.

Corría el año 2016, concretamente el 23 de junio, cuando en el Reino Unido se celebró un innecesario y contraproducente referéndum sobre la permanencia del mismo en la Unión Europea, fruto de una promesa electoral precipitada del primer ministro y de un alocado cálculo de previsiones por parte de los partidos políticos. Hasta el último momento las encuestas fueron confusas y contradictorias. Parecía que Reino Unido se acostaba dentro de la Unión, pero la verdad es que levantó fuera de ella. Venció el Brexit. Los votantes habían decidido, por un estrecho margen, que Reino Unido debía salir de la Unión.

¿Qué significa el famoso Brexit? Ni más ni menos que un Estado, en este caso Reino Unido, manifiesta su deseo unilateral de romper el acuerdo que tiene con los demás estados respecto de la vigencia y aplicación en su territorio de un tratado internacional (el Tratado de la Unión Europea). Es decir, deja de vincularles dicho tratado, con todas sus consecuencias. Esta salida unilateral está prevista en el propio tratado, tras la reforma de Lisboa de 2009. En principio se aplicaría el artículo 50 del Tratado de la UE, pero ese mismo precepto establece que tanto la salida en sí misma como la naturaleza del nuevo vínculo entre la Unión y su antiguo miembro no están en absoluto predeterminadas. Es decir, ni la salida es automática ni resultará sencillo establecer cómo se relacionan las partes desde ahora en adelante. No hay un camino marcado. Quedará siempre la opción de una ruptura total de relaciones, y el cierre de fronteras a cal y canto, pero si las partes no desean esta opción extrema, cuáles resulten ahora las condiciones de sus relaciones es algo que deberá negociarse y pactarse punto por punto entre Reino Unido y los 27 restantes. Es decir, habrá una negociación de desenlace abierto entre la parte interesada y el conjunto de las instituciones; lo que incluye, de forma directa e indirecta, al resto de Estados miembros.

El Brexit aleja a Inglaterra del continente

Si esta negociación no tiene frutos, en el plazo de dos años se consumaría la ruptura. A todos los efectos, Reino Unido sería como cualquier otro país alejado de Europa, extraño.
Lo único que está claro es que, tras décadas de estabilidad, paz y buenas relaciones, en que los Estados de Unión han crecido a un ritmo más o menos regular, y en que se han beneficiado todos, no sólo los Estados del sur, sino también los del norte (y en especial zonas de Reino Unido como Escocia o Irlanda del Norte), los británicos han decidido tirar el partido y la copa a la basura. ¿Ocurrirá lo mismo que tras la final de 2007? ¿Regresará algún día Reino Unido a su antigua grandeza, o esta inesperada separación tendrá efectos a largo plazo sobre su prosperidad y su éxito interno y externo? No lo sabemos. Por ahora, lo único que podemos saber con más o menos precisión, aunque persistan lagunas y zonas de incertidumbre, son los efectos de esta decisión a corto plazo en algunos sectores y en algunas materias jurídicas, económicas y sociales. Aquí vamos a tratar de hacer un rápido resumen de las que pudieran tener incidencia en el deporte, en general, y en el fútbol, en particular.

En primer lugar, es evidente, aunque no por ello menos importante, que va a cambiar el estatuto jurídico de los trabajadores, pues eso son los futbolistas, al fin y al cabo. Es decir, hasta ahora todos los nacionales de uno de los Estados miembros podían trabajar en cualquier otro Estado miembro, en virtud del mercado único y de la libertad de movimientos de personas y capitales, sin necesidad de una acreditación especial, permiso, licencia o visado. Si Reino Unido sale de la Unión, ello habría de cambiar, tanto en relación con los deportistas europeos que trabajasen en Reino Unido, como viceversa. Se impondrían requisitos burocráticos, limitaciones de tiempo, condicionantes de procedencia, cupos de extranjeros… En fin, lo que ya conocemos de hace bastante tiempo.

Mata es uno de los jugadores españoles que no cumpliría con los requisitos para jugar en la Premier League

Mata es uno de los jugadores españoles que no cumpliría con los requisitos para jugar en la Premier League. Foto: huffingtonpost.com

En este sentido, la Federación Inglesa de Fútbol tiene establecidos estrictos requisitos para que jugadores extranjeros (hasta ahora, extracomunitarios) puedan militar en equipos de élite de las islas. ¿Se mantendrán esos requisitos? Si es así, muchos no podrán hacerlo y los que ya juegan allí tendrán que revisar su situación, a expensas de la normativa que se dicte y les pueda afectar, ahora inexistente. Por ejemplo, si se mantuvieran los preceptos para la incorporación de extranjeros que ahora mismo rigen en la Premier League inglesa, dos tercios de los extranjeros no podrían jugar en la misma. Según la ley británica actual, para obtener el permiso de trabajo los jugadores extracomunitarios deben jugar entre el 30% y el 75% de los partidos jugados por su selección en los dos últimos años, siempre que dicha selección esté situada entre las mejores 70 según ranking FIFA.

En definitiva, muchos de esos extranjeros tendrán que volver a sus países de origen, o irse a otras ligas. Por ejemplo, gente como De Gea o Cazorla, quizás no podrían jugar por equipos ingleses o escoceses si ficharan hoy en día. Para los jugadores españoles que ya están en la Premier (o cualquier otra categoría del fútbol inglés), quizás no haya cambios sustanciales, a falta de conocer cuál sea la nueva regulación que inevitablemente tendrá que acordarse entre el Reino Unido y la Unión Europea, así como la propia normativa interna del Reino Unido, tanto en materia deportiva como en material laboral y fiscal. Ahora mismo nos encontramos con una situación de inseguridad e indefinición. Y desde luego, mientras no se modifique la situación de los Estados, seguirán rigiendo las mismas normas que hasta ahora.

Hay que tener en cuenta que la salida de Reino Unido va a afectar gravemente a sus flujos poblacionales. Hay que recordar que son más los nacionales británicos que viajan o viven en el continente que viceversa, y eso supone que se van a plantear para Reino Unido graves cuestiones cuando Londres quiera proteger los derechos que afectan a varios millones de sus ciudadanos fuera de las islas. Por ejemplo, los ciudadanos británicos que tienen una segunda residencia en España… Es decir, muchos jugadores británicos también tendrían que volver a su territorio de origen, porque no cumplirían los requisitos que se establecen en otros países, como el nuestro. En nuestra Liga pueden jugar un máximo de 3 extracomunitarios por equipo. Actualmente los británicos son comunitarios, pero cuando ya no lo sean tendrán que competir con chinos, japoneses, brasileños, estadounidenses, congoleños, nigerianos, colombianos, chilenos… Y puede que se queden fuera de esta competencia.

Las canteras del fútbol inglés, tocadas por el Brexit

Lógicamente, estas restricciones a la circulación de trabajadores serán mucho más estrictas en el caso de menores de edad. Ello supone que algunos clubes ingleses, que han hecho de la búsqueda de talentos jóvenes en otras ligas su razón de ser, como el Arsenal, tendrán que cambiar de estrategia. Eso se acabó. A todos los efectos tendrán que someterse a las mismas normas que los demás, incluyendo a sus padres, que ya necesitarán un permiso de residencia o de trabajo para poder desplazarse a los lugares donde sus hijos quieran jugar y ampararles de este modo con su presencia, como se venía haciendo para justificar muchos fichajes de menores de edad. Ello tendrá como primera consecuencia una mayor presencia de jugadores nacionales no sólo en los equipos ingleses, sino también, por rebote, en los equipos del resto de Europa, cuyos jóvenes ya no serán “robados” por estos clubes que pretendían convertirlos en estrellas de la Premier.

Esta re-nacionalización de los equipos británicos tendrá otra causa en la pérdida de poder adquisitivo de la Premier y de los equipos de las islas, principalmente por dos razones: la depreciación de la libra y la disminución de estrellas. Es obvio: a menos extranjeros, menos fichajes de relumbrón; además, el cambio monetario perjudicará a estos equipos que hasta ahora estaban amparados por una moneda fuerte y estable con respecto al continente, pero que, a partir de ahora, tendrán que vérselas con otros estados que antes estaban en una posición más débil, y estarán sometidos a las fluctuaciones del mercado. Si tienes menos estrellas en tu liga, y tus equipos son, en principio, “peores” que antes, puede darse también que tu competición liguera genere menos interés fuera de tu país y que, por consiguiente, el público del resto del mundo demande menos ese producto; a la postre, también se pueden perder patrocinadores y contratos de televisión de muchas cifras. Es la pescadilla que se muerde la cola… Si no puedes fichar, pierdes proyección internacional. Si pierdes proyección internacional pierdes contratos y, por tanto, dinero. Si pierdes dinero, pierdes capacidad adquisitiva.

Al final, tampoco para los propios jugadores será la opción más interesante fichar por muchos equipos británicos, puesto que entenderán que la Premier ha perdido potencial y que ellos estarán en desventaja económica, por ejemplo, frente a la Liga española, la italiana o la alemana. Es algo parecido a lo que le pasó al Calcio Italiano durante la última década: es cierto que los equipos italianos han seguido compitiendo en las rondas más difíciles de los grandes torneos, pero no lo es menos que, ante situaciones económicas parecidas, los grandes jugadores solían preferir a clubes de otros países, por interés deportivo y resonancia internacional. Todo el mundo quiere jugar hoy en el Madrid, el Barça o el Bayern. Últimamente, también en el PSG…

Lógicamente, también va a variar, aunque todavía no sepamos cómo, la materia fiscal relativa a los contratos y a los ingresos de los profesionales. No sólo porque se pudieran establecer aranceles fronterizos o tasas de cualquier tipo, que incluso podrían ser asumidas por los clubes, sino porque la regulación fiscal será cada vez más dispar entre la UE y el Reino Unido, y ello podría desnivelar la balanza de intereses, bien a favor de unos, bien a favor de otros. Derechos y deberes de las personas podrían ya no ser los mismos que hasta ahora a un lado y a otro de la frontera, y el régimen fiscal de los extranjeros tendrá que ser sometido a revisión, especialmente en las tierras de la monarquía inglesa. Veremos cómo se resuelve esto, porque las autoridades británicas tendrán que plantearse fórmulas para atraer inversiones y recursos humanos del continente o del resto del mundo, pero habrá que atender también a los acuerdos a los que se llegue con la UE, porque ésta no puede permitir que a unos kilómetros de sus costas se cree un paraíso fiscal que sirva para “hurtarle” capitales y talento. Esto, lógicamente, afectará al fútbol, a sus competiciones, a sus equipos, a sus jugadores.

El mayor control sobre los hooligans ingleses, la parte positiva del Brexit

El mayor control sobre los hooligans ingleses, la parte positiva del Brexit

Mayor control sobre los hooligans

La limitación de la libertad de circulación de personas tendrá un aspecto positivo: el control de las aficiones británicas fuera del suelo de las islas, y especialmente de los grupos de hooligans más radicales y peligrosos. Ya no podrán venir por su cuenta en coches o aviones. Tendrán que pasar por aduana, estar debidamente identificados, lograr permisos o visados, tener el pasaporte en regla, se podrán seguir mejor sus antecedentes criminales, si los hubiere… El objetivo no puede ser otro que evitar las escenas que hemos tenido que ver en el comienzo de la Eurocopa de Francia de este año, o desgracias como las que todos recordamos del pasado.

¿Qué pasará con las competiciones europeas de clubes (Champions, Europa League…)? En principio, no se tendrían por qué ver afectadas por esta modificación. Los equipos ingleses podrían seguir participando en ellas sin ningún problema, porque no dependen de la UE, sino de una institución puramente deportiva: la UEFA. Además los equipos británicos tienen una gran tradición en las competiciones internacionales, y las han ganado en múltiples ocasiones. M. United, Liverpool, Chelsea, Celtic, Nottingham Forest… son muchos los nombres ilustres que han marcado la historia de la Copa de Europa y otras copas. Otra cosa es la actitud que tomen a partir de ahora los restantes clubes europeos, y la importancia que, desde el punto de vista de los cupos, se vaya a dar ahora a la Premier League inglesa. Es posible que pierda participantes en la Champions League, por ejemplo; quizás no a corto plazo, pero puede que sí a largo, sobre todo si se produce una cierta pérdida de potencial de la liga inglesa.

Todo lo dicho hasta ahora es provisional y estará sometido a las negociaciones que la UE y el Reino Unido mantengan durante los próximos meses. Pero muchos futbolistas se irán pensando su futuro muy en serio, y me temo que no sólo tendrá efectos en el fútbol, sino en todos los aspectos de la vida, más allá de la visibilidad que el deporte y el fútbol en concreto tienen. Las rupturas nunca son buenas. Pero cuando se realizan con tan poca previsión, con tanta ligereza y con tanto perjuicio de las bases económicas y sociales de un país, nada positivo puede salir de ellas. Esperemos que las autoridades sean lo suficientemente generosas e inteligentes como para minimizar todos los efectos negativos de una decisión tan inesperada.

Advertisement
Advertisement
Españoles por el mundo17 horas ago

Dani Ramírez: “Para mí, 2020 fue un año muy bueno”

Hablamos con Dani Ramírez, que opta a convertirse en el mejor jugador español en el extranjero del 2020. El mediapunta...

Uruguayos en el exterior17 horas ago

5 historias de uruguayos en el fin de semana alrededor del mundo (VII)

En Migrantes del Balón traemos 5 historias del fin de semana de futbolistas uruguayos en el exterior pasando por Argentina,...

juan camara dinamo bucarest impagos juan camara dinamo bucarest impagos
Españoles por el mundo22 horas ago

El fin del ‘Spanish Dinamo’

Juan Cámara anunció su marcha del Dinamo Bucarest. El centrocampista jienense, que jugaba en Rumanía cedido por el Jagiellonia, se...

Españoles por el mundo3 días ago

Javier Clemente y el gran éxito de la selección de Libia

Ahora que arranca una nueva edición de la CHAN (Campeonato Africano de Naciones), repasamos el éxito de Javier Clemente a los...

unai bilbao unai bilbao
Españoles por el mundo3 días ago

Unai Bilbao: “Todo en orden, volveremos pronto”

El central español del Necaxa tuvo que ser sustituido tras chocar con una de las lonas publicitarias de la línea...

andres carrasco kuwait andres carrasco kuwait
Españoles por el mundo4 días ago

Kuwait deja su futuro en manos de Andrés Carrasco

Kuwait debutó como mundialista en 1982 y, desde entonces, no ha vuelto a participar en una Copa del Mundo. La...

Españoles por el mundo4 días ago

El Auckland City no participará en el Mundial de Clubes

El equipo dirigido por José Manuel Figueira en el que militan los españoles Albert Riera y Ángel Berlanga no participará...

sergio lobera mumbai city sergio lobera mumbai city
Españoles por el mundo4 días ago

Sergio Lobera rentabiliza la inversión del City Football Group en India

Cuando el City Football Group (CFG) desembarcó en la India a través del Mumbai City, acertar con la elección del entrenador...

Advertisement
Advertisement

Lo más visto