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Arán Pazos: »Entrenábamos todos los días a las 6 de la mañana»

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Serio, Arán se presenta a su cita con Migrantesdelbalon.com vestido con ropa cómoda y con el teléfono entre sus manos. No llega muy tarde -cinco minutos, poca cosa-, pero se disculpa con voz tenue antes de sentarse y esbozar una sonrisa: «Bueno, ya estamos aquí», murmura.

Cara a cara, me sorprende su predisposición por expresarse y contar lo que ha vivido desde que, el pasado mes de agosto, dejara su Galicia natal para embarcarse en una aventura que le ha llevado a jugar en la Primera división de Nicaragua.

Managua fue su casa durante meses. Allí llegó en agosto procedente del Ridadumia, de Tercera división. «Lo que más más me impresionó al bajarme del avión fue el calor, y eso que cuando llegué era invierno. De todos modos me adapté rápido, los entrenamientos eran todos los días a las 6 de la mañana», cuenta mientras se quita la chaqueta que traía puesta de casa.

«Es prácticamente imposible alcanzar a Estelí»

—¿Y el juego? ¿Fue fácil adaptarse a eso?

—Me adapté rápido. Nuestros entrenadores proponen jugar desde el inicio y aquí no hay muchos equipos que hagan eso. El ritmo es algo más lento debido al calor, principalmente.

Ritmo lento y un nivel futbolístico… «Tercera división española», exclama Arán interrumpiendo mi pregunta. «Todos los equipos tienen más o menos ese nivel excepto Real Estelí, que podría compararse con un Segunda B en España», completa.

Un Real Estelí que ha demostrado ser bastante superior al resto durante la fase regular de la Primera división nicaraguense, quedando primero con 13 puntos más que su más inmediato perseguidor, Walter Ferreti. «Es prácticamente imposible alcanzar a Estelí, lo dominan todo allí», expresa entre gestos de negación.

—¿Cómo que imposible?

—Managua trabaja para mejorar poco a poco, lo que pasa es que allí la mayoría de equipos están regidos por el gobierno, con presupuestos estatales, por lo que es muy difícil igualar al Estelí en ese sentido. Ellos tienen mejores jugadores, cuentan con los mejores del país y traen extranjeros de nivel pagando buenos salarios.

A pesar de la dificultad que entraña al menos igualar al Estelí, Managua comenzó la temporada a un nivel que permitió a la plantilla soñar con grandes hazañas: en la jornada 8 el equipo marchaba segundo, pero un cambio de entrenador -el club fichó al entrenador Sub-23 de Costa Rica- acabó con el equipo fuera de la lucha por el título. «A pesar de eso Luis Fallas es un grandísimo entrenador. Es muy bueno, un gran profesional. El fútbol va por rachas…», esclarece.

—¿Los equipos pertenecen al gobierno?

—No hay publicidad ni socios en los clubes. El dinero viene del estado mayoritariamente. Reciben mucho apoyo del Ministerio del Deporte. Pienso que lo hacen así para que el fútbol pueda crecer, de lo contrario se estancaría. No hay inversión privada ni un presidente que venga con una junta directiva y quiera invertir dinero en un club. Todo sale del gobierno.

Arán Pazos durante un entrenamiento en Nicaragua

Arán Pazos durante un entrenamiento en Nicaragua

Un sistema extraño que no atrae a gran cantidad de aficionados a los estadios. «Salvo que sea un partido de gran rivalidad, la entrada suele ser como en un Tercera española: 400 o 500 espectadores», expone el gallego. «Otra cosa que me sorprendió del fútbol en Nicaragua es el calendario. Allí se juegan tres partidos a la semana durante casi todo el torneo. Es algo que exige mucho», completa mientras mira la hora en el teléfono móvil que no ha soltado desde que llegó.

—Y los estadios, el césped… ¿A nivel de infraestructuras qué tal?

Los campos fue otra de las cosas que más me sorprendió cuando llegué. El nivel de las infraestructuras es malo, es algo en lo que deberían invertir más. Por no hablar de los balones, los que reparte la Federación son malísimos. Todos los equipos protestaron. No sé si habrá algún interés detrás con la marca… eso lo desconozco.

«Mis mayores virtudes son la anticipación, el juego aéreo y la velocidad»

—¿Y el teléfono? ¿Suena? Nos han comentado que has sido una de las sensaciones del torneo…

—Bueno… -murmura risueño-, he jugado de central y me he sentido bastante bien. Hice la pretemporada en España así que llegué en forma. Las cosas han ido muy bien, he jugado a un buen nivel y me consta que hubo gente fijándose. De todas maneras el trato que me dieron tanto directiva como jugadores fue inmejorable. No me puedo quejar de nada.

Mientras charlamos, Arán desconoce dónde jugará la próxima temporada. Managua quiere que firme por otra temporada, y él estaría dispuesto a hacerlo -es más, lo haría encantado-, pero en estos casos nunca está de más escuchar ofertas.

El gallego es rápido, con una gran capacidad para anticiparse y entender qué precisa el partido en cada momento. Es lo que me han comentado desde la misma Nicaragua un rato antes de sentarme a hablar con él. «Mis mayores virtudes son la anticipación, el juego aéreo -tanto defensivo como ofensivo- y la velocidad», confirma. «Muy pocos delanteros tienen más velocidad que yo», comenta entre risas. Un dato que me sorprende, pues Arán es alto (188 centímetros) y sus piernas aparentan ser infinitas. No obstante, el central cree que debería mejorar «sobre todo el cambio de orientación y el pase en largo».

—¿Cómo convives con tu 1,88 de altura?

—Por mi altura se me da mejor cubrir delanteros altos y corpulentos pero con los pequeños, al ser rápido y ágil, tampoco sufro en exceso.

«Prácticamente todos los equipos tienen un delantero extranjero muy rápido», cuenta Arán, «el ataque es en lo que más invierten los equipos de Nicaragua. Suelen ser colombianos o brasileños», completa. Su gran capacidad para frenarlos ha situado a Pazos como una de las revelaciones del campeonato. De ahí que Managua no sea el único equipo interesado en firmarle de cara a la próxima temporada.

A Arán le suena el teléfono pero cuelga rápidamente. «Cógelo, ya hemos terminado», le digo mientras me levanto, estrecho su mano y juntos nos encaminamos hacia la puerta. El central gallego, atento, me da las gracias mientras se coloca la chaqueta con la que llegó hace una media hora. «Pronto tendré novedades», sentencia con ilusión.

Periodista. Dirijo Migrantes del Balón y colaboro en Diario AS. Me gusta el fútbol pero, como dijo Di Stefano, "un 0-0 es como un domingo sin sol". Vamos, una basura. Te leo personalmente en martin@migrantesdelbalon.com

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