Españoles por el mundo
USA. Brais Méndez, «la joya de la corona» de Columbus
Brais Méndez ha necesitado apenas dos meses para convertirse en una de las referencias del Columbus Crew. Su gol ante el Orlando City metió al equipo en la final de la Open Cup y confirma un desembarco marcado por goles, creatividad y peso ofensivo en plena reconstrucción del club.
El gol que metió al Columbus Crew en la final de la U.S. Open Cup explica bastante bien cómo está siendo la llegada de Brais Méndez a Estados Unidos. No porque su impacto pueda reducirse a cinco goles, sino porque el español ha necesitado apenas dos meses para convertirse en uno de los futbolistas a los que Columbus entrega el balón cuando el partido empieza a pesar.
Ante el Orlando City de Antoine Griezmann, con 1-1 en el marcador y una temporada que empezaba a quedarse prácticamente sin objetivos, Brais apareció en el minuto 52. Santiago Rodríguez levantó la pelota al área y el gallego atacó el espacio para resolver de primeras. Fue el 2-1 definitivo y el gol que llevó al Crew a su primera final de la Open Cup desde 2010. El 21 de octubre recibirá al St. Louis City con la posibilidad de levantar un torneo que no gana desde 2002 y clasificarse para la Copa de Campeones de la Concacaf.
Para Brais fue su quinto gol en 13 partidos oficiales desde que aterrizó en Ohio. Poco después estuvo incluso a punto de hacer el sexto: mandó otro balón a la red, aunque la acción fue anulada por fuera de juego previo de Josef Martínez.
La MLS definió el tanto ganador de la semifinal de una forma bastante reveladora: había sido obra de “la joya de la corona del mercado de verano de Columbus”.
La etiqueta empieza a tener sentido.
De San Sebastián a Ohio con 29 años
Brais no llegó a Estados Unidos siguiendo el viejo camino de una estrella europea que busca sus últimos contratos.
Tenía 29 años, casi una década de experiencia en Primera División, cuatro internacionalidades con España y acababa de cerrar cuatro temporadas en la Real Sociedad. Entre el Celta y el conjunto donostiarra acumulaba 332 partidos de LaLiga, con 55 goles y 42 asistencias. Con la Real había jugado además la Champions y acababa de ganar la Copa del Rey.
Su situación en San Sebastián sí había cambiado. Con Pellegrino Matarazzo había perdido protagonismo durante los últimos meses y la Real decidió aceptar una oferta que en España se cifró en seis millones de euros. Columbus le entregó una de sus plazas de Designated Player y un contrato hasta la temporada 2028-29, con opción para una más.
La operación tenía además una enorme carga simbólica para el Crew.
Diego Rossi, uno de los grandes protagonistas de la etapa reciente del club y campeón de la MLS Cup en 2023 y de la Leagues Cup en 2024, salió rumbo al Monterrey. Su plaza como jugador franquicia quedó libre y Columbus decidió utilizarla en Brais.
No buscaban al mismo futbolista.
Buscaban otro jugador alrededor del cual construir.
Tres partidos, tres goles
La adaptación prácticamente no existió.
Brais debutó el 1 de agosto en uno de los escenarios de mayor exposición posible en la MLS: contra el Inter Miami. Entró desde el banquillo y, apenas 29 minutos después, marcó de falta el gol que permitió al Columbus rescatar un 2-2.
Su entrenador, Laurent Courtois, habló después de dos cosas que ya había detectado en esos primeros minutos: la zurda y la inteligencia futbolística. Lo resumió con una palabra: “clase”. El capitán Sean Zawadzki fue todavía más expresivo al explicar que, cuando Brais recibe el balón, sus compañeros sienten que en cualquier momento puede ocurrir “algo espectacular”.
El español también dejó entonces unas primeras palabras que hoy parecen más significativas: “Desde el principio, el equipo me hizo sentir parte de la familia. Quería venir aquí”.
Brais explicó que Columbus había estado pendiente de él incluso antes de cerrarse el traspaso y que esa sensación de sentirse querido había sido importante para dar el paso.
Después del debut llegaron otros dos partidos.
Y otros dos goles.
Marcó contra Atlas en la Leagues Cup y volvió a hacerlo tres días después frente a Pachuca, esta vez con una espectacular media chilena. Tres partidos oficiales con Columbus, tres goles.
A esas alturas, la propia MLS ya se preguntaba si aquello empezaba a convertirse en “el Crew de Brais Méndez”.
Más que los goles
El inicio goleador llamó especialmente la atención porque Columbus no había fichado exactamente a Brais para eso.
Su perfil respondía a una necesidad diferente: encontrar un futbolista capaz de organizar ataques, conectar líneas y dar sentido a la posesión. El Crew había perdido a Rossi y necesitaba recuperar creatividad, pero no necesariamente mediante otro delantero o un atacante dedicado a correr al espacio.
Brais ofrece otra cosa.
Es un centrocampista ofensivo zurdo capaz de jugar entre líneas, aparecer en el costado derecho para recibir orientado hacia dentro, acercarse a los mediocentros para ayudar en la elaboración o instalarse cerca del área cuando el equipo consigue empujar al rival hacia atrás.
MLS.com describió su llegada precisamente en esos términos: menos aceleración que Rossi y más pausa, lectura y capacidad para encontrar soluciones antes de que aparezcan claramente los espacios.
Su compañero Taha Habroune lo explicó de una forma mucho más sencilla después de uno de sus primeros partidos: “Sus cualidades técnicas son, sinceramente, increíbles”.
Habroune destacó especialmente su capacidad para desenvolverse en espacios reducidos y consideró que ese perfil encajaba perfectamente en la forma de jugar de Columbus.
Eso probablemente sea lo más interesante de su aterrizaje.
Brais está marcando, pero su valor para el Crew no depende exclusivamente de que marque.
Un ‘10’ que también está teniendo que correr
La MLS también le está exigiendo cosas nuevas.
Courtois dejó un dato especialmente llamativo después del 3-0 ante Colorado. Brais había completado una cantidad de metros a alta velocidad y en esprint muy superior a la que había registrado durante los cuatro años anteriores. El técnico decidió posteriormente dosificarlo contra D.C. United precisamente por esa carga física.
Es un detalle relevante porque ayuda a desmontar otra vieja imagen del salto desde Europa a Estados Unidos.
Para Méndez, la MLS no está siendo un campeonato donde pueda vivir exclusivamente de su calidad con balón. Ha aterrizado en pleno verano estadounidense, con viajes largos, competiciones simultáneas y un equipo que le pide participar en un fútbol de bastante ida y vuelta.
En MLS suma hasta el momento dos goles y una asistencia en ocho partidos; en la Leagues Cup añadió otros dos tantos y una asistencia en cuatro encuentros. El gol frente al Orlando City eleva su balance global a cinco goles y dos asistencias en 13 apariciones oficiales.
Y todo ello mientras físicamente todavía está completando su adaptación.
Llegar en mitad de una reconstrucción
También hay que introducir una corrección importante cuando se analiza el impacto de Brais: Columbus no se ha convertido de repente en un gran equipo porque haya llegado él.
De hecho, ha aterrizado en una de las temporadas más complicadas del club en los últimos años.
Wilfried Nancy, entrenador del Crew campeón de la MLS Cup en 2023 y de la Leagues Cup en 2024, se marchó al Celtic después de la temporada pasada. Su sustituto, Henrik Rydström, apenas duró unos meses. Un inicio de tres victorias en 14 partidos de MLS provocó su salida y Laurent Courtois tomó el equipo de manera interina.
Después llegó una reconstrucción profunda de la plantilla.
Brais, Santiago Rodríguez, Josef Martínez, Eric Bailly, Anass Zaroury, Andrés Herrera o Gonzalo Tapia fueron algunos de los nombres incorporados durante un verano en el que también salieron futbolistas importantes.
Los resultados de Liga, sin embargo, no han acompañado.
Antes de disputar la semifinal, Columbus era uno de los cuatro peores equipos de la MLS y se encontraba a nueve puntos de la última plaza de acceso al play-in de los playoffs. En los ocho partidos ligueros de Brais hasta ese momento, el Crew solo había ganado uno.
Por eso la Open Cup ha adquirido otra dimensión.
No es simplemente otro torneo.
Puede salvar una temporada.
Columbus tiene una tradición con sus líderes
Brais también ha entrado en un club donde la figura del futbolista creativo posee un peso especial.
Guillermo Barros Schelotto, Lucas Zelarayán, Cucho Hernández, Diego Rossi…
Son jugadores muy diferentes, pero todos terminaron ocupando durante algún momento reciente el papel de referencia alrededor de la cual giraba el ataque de Columbus.
MLS.com situó a Brais dentro de esa sucesión apenas días después de su llegada. No porque dos o tres goles lo coloquen automáticamente junto a futbolistas que ganaron títulos, sino porque la inversión y el tipo de responsabilidad que ha asumido apuntan precisamente hacia ahí.
Y su comienzo tiene incluso un precedente cercano.
Cucho Hernández también irrumpió marcando inmediatamente cuando llegó en 2022: cuatro goles en sus tres primeros encuentros. Años después terminó marchándose a Europa convertido en uno de los grandes nombres de la historia moderna del club. Brais anotó tres en sus tres primeras apariciones, aunque desde una posición y con unas funciones completamente distintas.
La comparación debe terminar ahí.
El colombiano construyó su legado con títulos.
Brais apenas acaba de empezar.
Un gol que puede cambiar una temporada
Eso es precisamente lo que convierte el tanto ante Orlando en una buena fotografía de su desembarco.
No es el gol más espectacular que ha marcado en Estados Unidos. La media chilena contra Pachuca seguramente gane esa discusión.
Tampoco es su primer gran momento. Ya había marcado en su debut frente al Inter Miami.
Pero sí es el más importante.
Columbus estaba 1-1 en la semifinal de la competición que representa prácticamente su última posibilidad real de levantar un título esta temporada. Brais atacó el área, apareció donde debía y puso al Crew a noventa minutos de un trofeo.
La MLS lo llamó después “la joya de la corona” del mercado veraniego de Columbus.
Dos meses después de llegar desde la Real Sociedad, la expresión ya no parece simplemente promocional.
Brais Méndez todavía está conociendo una nueva liga, ajustando su físico y aprendiendo a convivir con un equipo que atraviesa una reconstrucción enorme. Ni siquiera sus buenos números han conseguido corregir los problemas colectivos del Crew.
Pero hay algo que sí ha ocurrido muy deprisa.
Columbus ya sabe dónde mirar cuando necesita que alguien cambie un partido.
Y en la semifinal de la Open Cup volvió a mirar hacia su número 10.
Españoles por el mundo
Inglaterra. César Palacios se salta la adaptación en el Fulham de Arbeloa
César Palacios empieza a hacerse un sitio en el Fulham de Álvaro Arbeloa. Dos goles y una asistencia en sus primeras apariciones y una actuación decisiva ante el West Ham confirman un aterrizaje más rápido de lo esperado.
César Palacios aterrizó en Londres a principios de agosto hablando de confianza. El Fulham había apostado fuerte por él, Álvaro Arbeloa había pedido personalmente su fichaje y el centrocampista español respondía en su primera entrevista que esperaba devolver sobre el césped todo lo que el club estaba depositando en él.
Mes y medio después, empieza a hacerlo.
El 2-3 ante el West Ham en la Carabao Cup dejó probablemente su actuación más completa desde que llegó a Inglaterra: asistencia para el 0-1 de Rodrigo Muniz, gol para volver a poner por delante al Fulham y varias apariciones más cerca del área que pudieron aumentar su cuenta. Arbeloa lo resumió después sin demasiados rodeos: “César hizo un partido muy bueno: buena asistencia, buen gol. Podría haber marcado uno o dos más”.
No fue una aparición aislada. Palacios ya había marcado en su anterior partido, ante el Crystal Palace, y en sus cinco primeras apariciones oficiales con el Fulham suma dos goles y una asistencia. En Premier fue titular en las tres primeras jornadas y acumuló más de 200 minutos antes de quedarse sin jugar en el empate de Anfield.
Su desembarco, por tanto, está siendo mucho más rápido de lo que podía imaginarse cuando dejó el Real Madrid.
Una petición personal de Arbeloa
Para entender la confianza que recibe Palacios en Craven Cottage hay que retroceder unos meses.
Cuando Arbeloa aceptó el banquillo del Fulham, uno de los nombres que puso encima de la mesa fue precisamente el del soriano. El técnico conocía perfectamente al futbolista que estaba reclamando después de haber trabajado con él en el Castilla.
Con Arbeloa en el filial madridista, Palacios había firmado 15 goles y cuatro asistencias en 32 partidos, además de mostrar una versatilidad que encajaba bien en la idea del técnico: podía jugar por dentro, partir desde la izquierda y aparecer cerca del área.
Palacios tampoco ocultó el peso que tuvo el entrenador en su decisión. “Arbeloa es una persona muy importante para mí. Confió ciegamente en mí desde el primer momento y yo confío en él. Tenerlo aquí es increíble para mí”, explicó al llegar a Londres. También definió el fichaje como “el paso perfecto” para su carrera.
Un mes después, la relación parece haberse trasladado exactamente como ambos esperaban.
Mucho más que un mediapunta
El propio Palacios se definió en su presentación de una manera interesante: un centrocampista al que le gusta defender, atacar, llegar al área y participar en diferentes fases del juego. No se presentó como un extremo ni como un mediapunta puro, sino como un jugador capaz de ocupar distintos espacios.
Eso es precisamente lo que está encontrando Arbeloa.
En las primeras jornadas de Premier ha aparecido como centrocampista ofensivo, pero su comportamiento no responde al de un diez que espera permanentemente entre líneas. Puede acercarse a la izquierda, recibir cerca de banda, aparecer por dentro y, sobre todo, atacar el área desde segunda línea.
El partido ante el West Ham ofreció dos ejemplos casi perfectos.
En el primer gol se abrió hacia el costado izquierdo, atacó el espacio tras un pase de Antonee Robinson y puso el balón atrás para que Muniz marcara. En el segundo hizo algo completamente diferente: atacó en profundidad un envío largo de Joachim Andersen, controló con el pecho y definió con calma delante del portero.
Una acción nace desde fuera.
La otra, atacando la espalda.
Ahí está buena parte de su utilidad.
Palacios no necesita recibir siempre al pie para intervenir. Tiene capacidad para combinar, pero también instinto para llegar. Y ese segundo elemento resulta especialmente valioso en un Fulham que intenta juntar muchos futbolistas cerca del balón y necesita movimientos que rompan hacia portería.
Ya lo enseñó ante el Crystal Palace. En poco más de una hora realizó cinco disparos y terminó marcando su primer gol en Premier.
De “uno para el futuro” a futbolista del presente
La evolución de la percepción alrededor de Palacios en Inglaterra resulta especialmente interesante.
Cuando llegó, Fulhamish, uno de los medios independientes más seguidos alrededor del club, publicó un análisis preguntándose dónde iba a encajar. El texto reconocía su calidad y su producción en el Castilla, pero dudaba de que pudiera llegar inmediatamente y hacerse con un sitio en el once. Lo describía entonces más como una apuesta de desarrollo que como una solución inmediata.
Tres semanas después, el tono ya había cambiado.
El mismo medio explicaba que su pretemporada había conseguido eliminar precisamente esa etiqueta de “uno para el futuro” y que su rendimiento frente al Stuttgart había generado conversación entre la afición.
No es casualidad.
En aquel amistoso fue uno de los jugadores más destacados del Fulham, asumiendo mucho peso en la organización del centro del campo. Después llegó la Premier y Arbeloa lo colocó directamente en el once ante el Chelsea, el Sunderland y el Crystal Palace.
El contexto tampoco ha sido sencillo.
El Fulham perdió sus tres primeras jornadas, encajó siete goles y empezó la temporada bajo bastante presión. Arbeloa modificó el equipo para visitar Anfield y dejó a Palacios en el banquillo durante el 0-0 ante el Liverpool, una decisión que formó parte de una búsqueda general de mayor equilibrio.
La respuesta del español llegó en cuanto volvió a jugar.
Gol y asistencia en el London Stadium.
La prensa inglesa empieza a fijarse
El rendimiento ante el West Ham terminó de colocar su nombre en el centro de las crónicas.
West London Sport lo describió directamente como “outstanding”, sobresaliente, y recogió los elogios posteriores de Arbeloa. The Times construyó su crónica alrededor de Palacios y Oscar Bobb como los jóvenes que ayudaron a aliviar la presión sobre el entrenador español, destacando especialmente la serenidad con la que el exmadridista resolvió su gol.
Incluso los análisis centrados específicamente en su actuación incidieron en algo que empieza a hacerse reconocible en su fútbol: su movilidad por el medio espacio izquierdo, apareciendo y desapareciendo de zonas distintas en lugar de mantenerse fijado en una única posición.
La valoración tiene especial interés porque responde a una de las grandes preguntas que existían cuando llegó.
En Inglaterra se señalaba que Palacios tenía calidad para conducir, asociarse y aparecer cerca del área, pero también que debía demostrar que podía soportar el salto físico hacia la Premier.
Todavía es pronto para dar esa adaptación por completada.
Pero el proceso está avanzando mucho más deprisa de lo esperado.
Arbeloa sabe exactamente lo que puede pedirle
Hay algo que diferencia la llegada de Palacios de la mayoría de fichajes jóvenes procedentes de otra liga: su entrenador no necesita descubrirlo.
Arbeloa conoce qué posiciones puede ocupar, cómo interpreta los espacios y qué tipo de responsabilidades puede asumir. Antes incluso de comenzar la Premier aseguró que Palacios era un jugador con talento y ambición, perfectamente adaptado a la idea que quería implantar.
Esa relación acelera muchos procesos.
Palacios no necesita varios meses para entender qué espera el entrenador cuando abandona su posición o cuándo debe llegar al área. Ya trabajó dentro de esos mecanismos en el Castilla.
Y Arbeloa tampoco parece tener intención de protegerlo excesivamente por su edad.
Después del partido ante el West Ham sí pidió paciencia con sus jóvenes. “Hay que ayudarles y desarrollarles”, explicó. Pero inmediatamente añadió algo más significativo: “Se puede ver el talento que tienen, la calidad, cómo entienden el juego. Creo que crecerán durante la temporada”.
Palacios tiene 21 años.
El Fulham no lo ha fichado como producto terminado.
Pero tampoco parece estar tratándolo ya como un proyecto lejano.
La primera certeza del nuevo Fulham
El comienzo de Arbeloa en Inglaterra está siendo bastante más accidentado que el de Palacios.
Tres derrotas en Premier, un empate en Anfield, dudas defensivas y un equipo todavía en proceso de asimilar una transformación profunda. Incluso la victoria ante el West Ham volvió a mostrar problemas: el Fulham se puso dos veces por delante y permitió dos empates antes de que Oscar Bobb decidiera el encuentro.
En medio de ese proceso, Palacios empieza a representar algo valioso: una pieza que ya entiende lo que quiere el entrenador y que puede traducir esa idea en acciones concretas.
Recibe entre líneas.
Aparece desde la izquierda.
Conduce.
Ataca espacios.
Llega al área.
Y produce.
Dos goles y una asistencia en sus primeras apariciones oficiales no convierten todavía su aventura inglesa en un éxito. La temporada acaba de empezar y la Premier terminará exigiéndole mucho más.
Pero sí permiten extraer una primera conclusión.
Cuando César Palacios llegó a Londres dijo que el Fulham había depositado mucha confianza en él y que quería devolvérsela sobre el césped.
Ha necesitado poco más de un mes para empezar a hacerlo.
Sigue El Podcast de Migrantes del Balón en YouTube, Spotify, IVoox o Apple Podcast. Si te apasiona el fútbol internacional y seguir la actualidad de futbolistas españoles por el mundo no olvides suscribirte al canal de YouTube, unirte al canal de Instagram y seguirme en redes sociales.
Españoles por el mundo
Corea del Sur. Robert Moreno inicia una reconstrucción con sello español
Robert Moreno ha aterrizado en Corea del Sur acompañado por cinco técnicos españoles. El nuevo seleccionador ya ha explicado su metodología, sus primeros criterios de selección y el plan con el que quiere reconstruir a los Taegeuk Warriors.
Robert Moreno no ha llegado solo a Corea del Sur. El exseleccionador español aterrizó el pasado domingo en Incheon acompañado por cinco técnicos españoles y, apenas 24 horas después, compareció en el Korea Football Park de Cheonan para presentar su primera convocatoria y empezar oficialmente un reto tan corto en el calendario como enorme en dimensión: reconstruir a una selección herida después de su eliminación en la fase de grupos del Mundial.
Su contrato se extiende inicialmente hasta el 27 de noviembre y comprende seis partidos internacionales. Pero la aventura podría durar más. La Federación Coreana de Fútbol —KFA— ha incluido la posibilidad de prolongar su etapa hasta la Copa Asiática de enero si el rendimiento durante estos meses resulta convincente.
Moreno ha entrado además en la historia antes siquiera de dirigir un entrenamiento. Es el primer español que se hace cargo de la selección absoluta de Corea del Sur y también el primer seleccionador elegido mediante un proceso de convocatoria pública en la historia de la federación.
Y no se presentó al proceso por casualidad.
“Llevaba años queriendo ser seleccionador de Corea del Sur”, aseguró nada más aterrizar en Incheon. “No había ninguna razón para no presentarme. Dirigir a la selección coreana es un gran honor para cualquiera”.
Un desembarco completamente español
La gran particularidad del proyecto está también en quienes acompañan a Moreno.
La KFA contrató junto al seleccionador a un bloque de cinco técnicos españoles: Eduardo Docampo, como primer asistente; Jacint Magrinyà, especialista en análisis y metodología; Víctor Bravo de Soto, encargado del área táctica; Javier Chocarro, preparador físico; y Nico Bosch, entrenador de porteros.
Docampo y Magrinyà ya habían trabajado con Moreno en el Sochi ruso. La federación destaca además la experiencia de Bravo como entrenador en categorías nacionales españolas, la trayectoria de Chocarro en ligas europeas y los más de diez años de Bosch trabajando como preparador de porteros en LaLiga.
Después se incorporaron dos técnicos coreanos: Cho Yong-hyung, que ejercerá de enlace entre el grupo español, los jugadores y sus clubes, y Lee Jae-hong, que trabajará junto a Chocarro en el área física y de control de cargas. La necesidad de incorporar personal local fue planteada precisamente durante las reuniones entre la KFA y el equipo de Moreno en España.
No parece un detalle menor. Moreno llega con una metodología propia, pero también con la intención de entender desde dentro un ecosistema futbolístico que no conoce todavía en el día a día.
Doce horas para reunir a todo el cuerpo técnico
La implicación del grupo español fue uno de los aspectos que más impresionó a la KFA durante el proceso de selección.
Hyun Young-min, presidente del comité encargado de la contratación, explicó que cuando se fijó la entrevista presencial, Moreno consiguió reunir en menos de doce horas a técnicos que se encontraban repartidos por distintos lugares de España. Pero lo que realmente sorprendió a los dirigentes coreanos fue el trabajo previo.
Según Hyun, Moreno conocía ya la K League, sus futbolistas e incluso particularidades como el funcionamiento del Gimcheon Sangmu, el club vinculado al servicio militar. Antes incluso de firmar su contrato había pedido contactos de futbolistas coreanos que juegan en Europa para empezar a conocerlos directamente.
“Conocía tan bien la K League y a sus jugadores que causó una impresión muy positiva en el comité”, explicó Hyun, quien también destacó su capacidad para trabajar con datos, analizar rivales y ofrecer distintas soluciones tácticas.
Esa preparación ayuda a entender una frase pronunciada por Moreno antes de viajar: “No voy a prometer resultados: prometo trabajo, honestidad y respeto. Lo que tengamos que decir, lo diremos en el campo”.
“He visto partidos de Corea todos los días”
Moreno llegó a Incheon con un discurso poco propio de alguien que aterriza simplemente para cubrir un vacío durante tres meses.
Desde que recibió el nombramiento, explicó, había estado viendo partidos de Corea del Sur todos los días, revisando su comportamiento durante los últimos meses y estudiando incluso aspectos de la cultura del país.
“Vengo a Corea con muchos sueños y una gran responsabilidad”, señaló. Su objetivo inmediato será “unir a los jugadores” y conseguir que los aficionados “vuelvan a sentirse orgullosos” de la selección.
El contexto explica esas palabras.
Corea del Sur llegó al Mundial de 2026 con grandes expectativas y terminó eliminada en la fase de grupos. Hong Myung-bo dimitió a finales de junio y la KFA decidió no precipitarse con una contratación permanente antes de la Copa Asiática. Moreno aparece así como un seleccionador interino, pero con una puerta abierta a convertir la provisionalidad en algo más duradero.
Una base de datos de 1.700 futbolistas
Su primera decisión ya ha permitido comprobar que la fama de entrenador analítico que le acompaña desde sus inicios no era únicamente reputación.
Moreno aseguró en su presentación que el cuerpo técnico empezó trabajando sobre una base de datos de aproximadamente 1.700 futbolistas coreanos antes de reducir la selección hasta los 30 convocados para los cuatro primeros amistosos.
El criterio también quedó bastante claro: “Lo importante es el rendimiento, no el nombre”.
Moreno explicó que lo realizado por un futbolista en el pasado tendrá menos peso que su nivel actual y que el cuerpo técnico analizó especialmente los últimos diez partidos de muchos candidatos.
Busca además futbolistas “equilibrados”, capaces de aportar tanto en ataque como en defensa, y añadió un criterio menos cuantificable: quiere percibir en sus jugadores el deseo de representar al país.
“Cuando les mire a los ojos quiero sentir que quieren estar en la selección”, explicó.
La primera lista refleja esa voluntad de abrir el abanico. Doce de los treinta convocados juegan en la K League y tres futbolistas —Kim Geon-hee, Park Tae-jun y Kim Min-su— reciben su primera llamada con la absoluta.
Del 3-4-2-1 de Hong al 4-4-2 de Moreno
También ha adelantado ya el punto de partida táctico.
Corea venía utilizando con frecuencia un 3-4-2-1 con Hong Myung-bo. Moreno pretende comenzar con un 4-4-2, un sistema al que lleva ligado buena parte de su carrera y sobre el que incluso escribió un libro.
La elección, sin embargo, no responde únicamente a una preferencia personal.
El español explicó que su staff había estudiado las dos últimas temporadas de la K League y detectado que el 4-4-2 continúa siendo una de las estructuras más utilizadas en el fútbol coreano. A partir de ahí pretende crear un marco reconocible sin obligar a los jugadores a procesar demasiada información en un periodo de trabajo extremadamente corto.
“No tendremos tiempo suficiente para implantar completamente nuestro modelo de juego”, admitió. Por eso la prioridad será definir claramente las funciones de cada posición y explicar a cada jugador qué necesita el equipo de él.
Más que llegar con una revolución cerrada desde España, el planteamiento inicial parece ser construir sobre lo que Moreno y su equipo han detectado en el propio fútbol coreano.
Del aeropuerto a recorrer la K League
La declaración de intenciones ha tenido rápidamente una traducción práctica.
Solo unas horas después de la presentación, Moreno y todo su cuerpo técnico comenzaron a desplazarse para ver fútbol coreano en directo. El seleccionador explicó que quiere “experimentar personalmente la cultura futbolística coreana y los estadios” y comprobar con sus propios ojos tanto el rendimiento de los convocados como el de posibles alternativas futuras.
El grupo español se instalará en Cheonan, sede del nuevo Korea Football Park, y seguirá regularmente la K League.
Es probablemente uno de los detalles más interesantes de este desembarco.
Corea no ha contratado únicamente a Robert Moreno para que complete seis alineaciones. Ha incorporado a un equipo técnico español prácticamente completo, con especialistas en metodología, análisis, preparación física y porteros, y le ha pedido que durante tres meses revise el funcionamiento de la selección desde dentro.
Seis partidos que pueden ser algo más
La primera concentración comenzará el 21 de septiembre.
Después llegarán cuatro partidos consecutivos en suelo coreano: Ecuador el 24 de septiembre, Uruguay el 28, Venezuela el 2 de octubre y Uzbekistán el día 6. En noviembre habrá otros dos encuentros antes de que la KFA evalúe el trabajo realizado.
Sobre el papel, Moreno es un seleccionador interino.
Su discurso, sin embargo, suena bastante menos provisional.
Quería dirigir Corea desde hacía años, se presentó voluntariamente al proceso, reunió a un cuerpo técnico español de cinco especialistas, estudió cientos de futbolistas antes de aterrizar y llegó al país diciendo que no quería borrar el fracaso del Mundial, sino utilizarlo para avanzar.
El primer examen llegará contra Ecuador.
Hasta entonces, Robert Moreno y sus cinco acompañantes españoles tienen una misión anterior: conocer en pocas semanas un fútbol que llevan meses estudiando desde lejos y convertir todo ese análisis en una selección reconocible sobre el césped.
Sigue El Podcast de Migrantes del Balón en YouTube, Spotify, IVoox o Apple Podcast. Si te apasiona el fútbol internacional y seguir la actualidad de futbolistas españoles por el mundo no olvides suscribirte al canal de YouTube, unirte al canal de Instagram y seguirme en redes sociales.
-
Españoles por el mundo5 días agoBosnia. David Muslera, de las críticas a conquistar Sarajevo: “Se me saltaban las lágrimas»
-
Españoles por el mundo1 día agoCorea del Sur. Robert Moreno inicia una reconstrucción con sello español
-
Cartera MDB Lite2 semanas agoAlejandro Candalija Sánchez · Entrenador UEFA A
-
Españoles por el mundo2 semanas agoUCL. Josep Martínez, el portero español del Inter que buscará frenar al Madrid en Champions
-
Españoles por el mundo1 semana agoUCL. Quién es Nacho Ferri, la amenaza española del Feyenoord que espera al Barça
-
Españoles por el mundo1 semana agoGrecia. Adiós a Mendilibar: una etapa histórica en Olympiacos
-
Españoles por el mundo1 semana agoUCL. Feyenoord, el equipo más español de Holanda: Ferri, Mika y Javi López esperan al Barça
-
Españoles por el mundo23 horas agoInglaterra. César Palacios se salta la adaptación en el Fulham de Arbeloa

