Españoles por el mundo
UCL. El Como de Cesc llega a la Champions
El Como de Cesc Fàbregas debuta en la Champions después de una transformación vertiginosa: de la Serie B a la élite europea, con una identidad futbolística reconocible y un proyecto social y empresarial que ha convertido al club en una de las historias más singulares de Italia.
Hace apenas cuatro años, Cesc Fàbregas llegó a Como para jugar en Serie B. Este jueves, el mismo club afronta el primer partido europeo de su historia con el español en el banquillo. Entre una imagen y otra caben un ascenso, una consolidación en la Serie A, una clasificación europea sin precedentes, una inversión gigantesca, una transformación de la identidad del club y, sobre todo, la construcción de un equipo que ha pasado de ser una curiosidad a convertirse en uno de los proyectos más observados del fútbol italiano.
El estreno ante el RB Leipzig en el Giuseppe Sinigaglia representa mucho más que una jornada europea. Para el Como es la culminación de una reconstrucción que empezó antes de Fàbregas, pero que ha encontrado en él a su principal rostro deportivo. También supone un examen para un entrenador de 39 años que, en apenas tres temporadas, ha pasado de dirigir a juveniles a sentarse en un banquillo de Champions.
De la quiebra a un proyecto sin techo
Para entender la dimensión del momento hay que retroceder algunos años. El Como quedó fuera del fútbol profesional y tuvo que reiniciar su camino desde la Serie D en 2017. En abril de 2019 fue adquirido por SENT Entertainment, vinculada al grupo indonesio de la familia Hartono, y comenzó una reconstrucción acelerada. Ese mismo ciclo le devolvió primero a Serie C, después a Serie B y, finalmente, a la máxima categoría.
Cuando Fàbregas aterrizó en el verano de 2022, el Como todavía era un club de Segunda. Llegó como futbolista, pero también como accionista minoritario y como una figura destinada a participar en algo más amplio que sus últimos años sobre el césped. Su etapa como jugador fue breve. En 2023 anunció la retirada y empezó inmediatamente su formación práctica como entrenador en la cantera del club.
El salto fue casi instantáneo. Comenzó la temporada 2023-24 al frente del Primavera y en noviembre, después de la salida de Moreno Longo, asumió de manera interina el primer equipo. Posteriormente, Osian Roberts ocupó formalmente el puesto de entrenador y Cesc pasó a formar parte de su cuerpo técnico. Aquella campaña terminó con el ascenso a Serie A, 21 años después de la última presencia del Como en la élite.
En julio de 2024 llegó el siguiente paso: el club nombró oficialmente a Fàbregas entrenador del primer equipo con un contrato de cuatro temporadas. Ya no se trataba solo de aprovechar su nombre o su experiencia como futbolista. El Como ponía el proyecto deportivo en manos de alguien que apenas llevaba un año entrenando.
Primero sobrevivir, después mirar a Europa
La primera temporada de regreso a Serie A sirvió para confirmar que el proyecto tenía argumentos más allá del músculo financiero. El Como terminó décimo con 49 puntos, un resultado notable para un recién ascendido. Marcó 49 goles, encajó 52 y, por encima de la clasificación, dejó una identidad reconocible.
El equipo de Fàbregas quería tener la pelota, iniciar desde atrás, atraer al rival y encontrar al hombre libre entre líneas. La presión alta y la valentía para defender lejos del área chocaban en ocasiones con una Serie A históricamente más prudente. Cesc no intentó camuflar al recién ascendido: trató de construir un equipo capaz de imponer su idea.
En paralelo, el club fue dando forma a una plantilla cada vez más ambiciosa. Nico Paz se convirtió en el gran símbolo deportivo del proyecto. Llegaron futbolistas jóvenes de enorme proyección y jugadores con experiencia internacional. El Como entendió el mercado como una mezcla de desarrollo y prestigio: talento con margen de revalorización, acompañado por veteranos capaces de elevar el nivel competitivo del vestuario.
La evolución explotó definitivamente en la temporada 2025-26. El Como terminó cuarto en Serie A con 71 puntos después de 20 victorias, 11 empates y solo siete derrotas. Marcó 65 goles y recibió únicamente 29. No solo alcanzó Europa por primera vez en su historia: se clasificó directamente para la Champions League.
El dato adquiere todavía más valor porque el club había regresado a Primera apenas dos años antes. Según reconoció después el presidente Mirwan Suwarso, el objetivo inicial del curso era terminar alrededor de la séptima u octava posición. La Champions llegó, en palabras del propio dirigente, aproximadamente tres años antes de lo previsto.
El Como ya no es una sorpresa
La clasificación no ha reducido la ambición. El comienzo de la temporada 2026-27 confirma que el equipo no parece dispuesto a tratar la Champions como un premio de despedida. El Como ha sumado siete puntos en sus tres primeras jornadas de Serie A: empate ante Udinese y victorias a domicilio contra Napoli y Genoa. En el Maradona ganó 1-2 y días después se impuso 1-4 en Génova.
El equipo llega así a su debut europeo situado entre los primeros puestos y con una plantilla reforzada para soportar el salto competitivo. Nico Paz continúa como eje creativo, Máximo Perrone sigue aportando control en el centro del campo y la plantilla ha añadido futbolistas con experiencia de máximo nivel como Trevoh Chalobah y Moise Kean. Junto a ellos aparecen jóvenes ya asentados en el proyecto y perfectamente adaptados a la idea de Fàbregas, como Jacobo Ramón o Assane Diao.
El mensaje interno tampoco parece ser el de conformarse. Carlalberto Ludi, director deportivo, aseguró tras conseguir la clasificación que el club seguiría fichando de acuerdo con la misma filosofía y resumió bien la mentalidad de su entrenador: a Fàbregas le interesa ganar todos los partidos y el Como no pretende tomarse ninguno a la ligera.
Eso mismo ha repetido Cesc antes del estreno frente al Leipzig. Mientras la ciudad vive el encuentro como una fecha histórica, el entrenador ha intentado normalizarlo. Para él, explicó, es “un partido como los demás” porque el objetivo vuelve a ser ganar. Una frase que retrata el cambio psicológico del Como: el club que hace dos años celebraba un ascenso a Serie A se presenta en Champions sin querer ejercer de invitado.
Una transformación que también ha sido social
El crecimiento del Como no puede explicarse únicamente desde el césped. Los propietarios han utilizado uno de los lugares más reconocibles del mundo, el Lago de Como, como parte fundamental de la identidad comercial del club. La intención es convertir un equipo de fútbol tradicional en una marca internacional vinculada al deporte, el turismo, la moda y la experiencia alrededor del estadio.
El cambio se percibe en todo. El club ha desarrollado colaboraciones con firmas de moda y lujo, ha atraído a personalidades internacionales a las gradas del Sinigaglia y ha convertido asistir a un partido del Como en parte de la oferta turística de la ciudad. En su primera temporada de vuelta a Serie A llegó a vender entradas a aficionados procedentes de más de un centenar de países.
La dimensión económica también ha crecido a enorme velocidad. En 2024-25, primera campaña en Serie A, la facturación se multiplicó por más de cinco hasta superar los 55 millones de euros. El reverso de esta expansión es el coste: la propiedad ha asumido fuertes pérdidas y un nivel de inversión difícilmente comparable al de un club tradicional de su tamaño. La apuesta consiste en acelerar ahora para construir una estructura capaz de generar ingresos de forma sostenible en el futuro.
Fàbregas ha explicado en varias ocasiones hasta qué punto ha cambiado el entorno desde su llegada. Cuando aterrizó, el primer equipo ni siquiera disponía de las instalaciones actuales y llegaba a entrenarse en lugares diferentes dependiendo del día. La construcción de una ciudad deportiva, la mejora de las áreas de trabajo y la remodelación progresiva del Sinigaglia ilustran una profesionalización que ha avanzado al mismo ritmo que el equipo.
El estadio es precisamente uno de los símbolos de esta Champions. El Como ha trabajado para adaptar su histórica casa a los requisitos de la UEFA y ha preferido mantener allí su estreno en lugar de trasladarse a un recinto mayor. Para el debut ante el Leipzig el aforo europeo queda limitado a alrededor de 10.875 espectadores. La directiva incluso cedió parte de sus localidades a aficionados veteranos, en un gesto hacia quienes siguieron al club durante los años lejos de la élite.
El laboratorio de Cesc
Si el Como ha ganado relevancia internacional, gran parte de ella se debe al fútbol que propone su entrenador. Fàbregas ha construido un modelo reconocible a partir de las influencias que recibió durante su carrera. Desarrolló buena parte de su etapa en la élite bajo Arsène Wenger, trabajó con Pep Guardiola y José Mourinho y fue dirigido en la selección española por Vicente del Bosque y Luis Aragonés. Su Como toma elementos de varias escuelas sin convertirse en una copia exacta de ninguna.
Busca dominar a través del balón, pero no entiende la posesión como un fin. Quiere progresar rápido cuando aparece una ventaja, ocupar bien los espacios interiores y recuperar arriba. También concede un valor enorme a futbolistas técnicamente preparados para recibir bajo presión. De ahí la importancia de Nico Paz y la apuesta continuada por jóvenes formados en academias de alto nivel.
Uno de los aspectos más interesantes de su evolución es precisamente que el Como de 2025-26 fue mucho más equilibrado que el de su primera temporada. Pasó de encajar 52 goles a recibir solo 29. La mejora defensiva no llegó mediante una renuncia al estilo, sino a través de una mejor ejecución colectiva. El proyecto dejó así de ser únicamente atractivo para convertirse en competitivo.
De proyecto emergente a escaparate para su entrenador
La Champions también coloca a Cesc Fàbregas ante el mayor escaparate de su corta carrera en los banquillos. Su nombre lleva tiempo circulando alrededor de algunos de los principales clubes europeos. En 2025 fue relacionado con Bayer Leverkusen e Inter, pero decidió continuar en Como. En los últimos meses, el presidente Mirwan Suwarso ha asegurado que otros clubes italianos, entre ellos el Napoli, también preguntaron por él.
Su continuidad ayuda a entender hasta qué punto Cesc considera el proyecto como algo propio. No es únicamente entrenador: es accionista minoritario y ha participado en la construcción de una identidad deportiva que pretende sobrevivir incluso cuando él ya no esté. La propiedad, además, asume públicamente que el crecimiento del técnico puede acabar llevándolo a un gigante. Suwarso llegó a reconocer que sería absurdo pensar que algún día no pudiera entrenar a clubes como Arsenal o Chelsea.
También se le ha situado en el horizonte del Barcelona. Su pasado azulgrana, su idea de juego y la velocidad de su evolución lo convierten inevitablemente en uno de los entrenadores españoles jóvenes con mayor proyección. Hasta ahora, sin embargo, cada oportunidad de marcharse ha reforzado su vínculo con el Como.
La Champions como siguiente examen
El club insiste en que no quiere alterar el modelo por haber llegado antes de tiempo a la élite europea. La idea de la propiedad continúa siendo crecer de manera progresiva, ampliar ingresos, mejorar el estadio, desarrollar jugadores y mantenerse competitivo en Serie A. La Champions acelera el calendario, pero no cambia la hoja de ruta.
Para el equipo, el torneo servirá para medir la verdadera dimensión de este crecimiento. El Como tendrá delante rivales con más experiencia, mayores presupuestos y plantillas acostumbradas a este escenario. El Leipzig es el primero. Después llegarán otras noches que hace muy poco habrían parecido imposibles en una ciudad cuyo equipo estaba en Serie B.
Para Fàbregas el desafío es similar. Como futbolista disputó 104 partidos de Champions con Arsenal, Barcelona, Chelsea y Mónaco. Como entrenador debuta ahora en ella antes de cumplir los 40 años. Es uno de esos momentos que permiten comprobar si una idea construida en un entorno de crecimiento puede sobrevivir también frente a la élite continental.
Lo extraordinario es que el Como ya ha superado varias veces las previsiones. En 2022 fichó a Cesc Fàbregas cuando estaba en Segunda. En 2024 volvió a Serie A después de 21 años. En 2025 terminó décimo. En 2026 acabó cuarto y se clasificó para la Champions. Este jueves, el himno sonará por primera vez junto al Lago de Como.
Para un club que hace menos de una década tuvo que empezar de nuevo desde la Serie D, cuesta imaginar una fotografía mejor de su transformación.
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Españoles por el mundo
ENTREVISTA. Futbolista profesional y scout… gracias a Twitter
En este episodio de Migrantes del Balón hablamos con Ruxi Bonet, futbolista español del Gnistan de Finlandia y scout del FC Copenhague, sobre una carrera que le ha llevado por Finlandia, Islandia, Estados Unidos, México e Indonesia.
Un análisis publicado en Twitter cambió la carrera de Ruxi Bonet. El director deportivo del FC Copenhague lo vio, contactó con él por LinkedIn y, después de superar una prueba de scouting, terminó trabajando para uno de los clubes más importantes de Dinamarca.
En este episodio de Migrantes del Balón hablamos con Ruxi Bonet, futbolista español del Gnistan de Finlandia y scout del FC Copenhague, sobre una carrera que le ha llevado por Finlandia, Islandia, Estados Unidos, México e Indonesia.
Hablamos de cómo funciona realmente el fútbol finlandés, los salarios que pueden alcanzar algunas de sus estrellas —con perfiles que pueden rondar los 100.000-150.000 euros anuales—, su profesionalidad, el frío, el calendario y las oportunidades que ofrece a futbolistas extranjeros.
También recordamos su etapa en Indonesia, donde llegó a entrenar con gallinas sobre el campo, vivió situaciones de enorme precariedad en instalaciones y alojamiento y tuvo que recurrir a FIFA después de pasar varios meses sin cobrar.
Y aprovechando su faceta como analista y scout, nos sentamos a hablar de fútbol: el PSG de Luis Enrique y Ferran Torres, el Liverpool de Andoni Iraola, el nuevo Chelsea de Xabi Alonso, el Arsenal de Mikel Arteta, el Como de Cesc Fàbregas y algunos de los nombres que pueden marcar esta Champions League.
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Fútbol Femenino
Francia. Salma cambia de gigante: así se está haciendo sitio en el Lyon de Giráldez
Salma Paralluelo dejó el Barcelona para iniciar su primera experiencia fuera de España en el OL Lyonnes. Un gol, dos asistencias y 260 minutos después, analizamos su rápida adaptación y el reencuentro con el técnico español Jonatan Giráldez.
El último recuerdo de Salma Paralluelo contra el Lyon antes de convertirse en futbolista del Lyon resulta difícil de mejorar.
23 de mayo de 2026. Final de la Champions en Oslo. Barcelona y OL Lyonnes se disputan el título y, después de una primera parte equilibrada, el equipo azulgrana destroza el partido tras el descanso. Salma participa en el 2-0 con el pase atrás para Ewa Pajor y después marca los dos últimos goles: primero con un zurdazo desde la frontal y después culminando una transición para establecer el 4-0 definitivo. El Barcelona conquista su cuarta Copa de Europa y Jonatan Giráldez, desde el banquillo contrario, señala precisamente a Pajor y Paralluelo como las dos futbolistas que habían decidido la final.
Dos meses después, Giráldez ya no tenía que encontrar la manera de detenerla.
La tenía en su plantilla.
Salma firmó hasta 2030 con el OL Lyonnes después de cerrar cuatro temporadas en el Barcelona. Llegó con 22 años, 131 partidos y 72 goles con el club azulgrana, además de 15 títulos, entre ellos tres Champions. Era la primera vez que abandonaba España para jugar al fútbol y lo hacía pasando directamente del actual gran dominador europeo al club que históricamente ha dominado la competición: ningún equipo ha ganado más Champions femeninas que el Lyon, con ocho.
El movimiento podía entenderse como un riesgo.
Las primeras semanas están ofreciendo una lectura diferente.
Cuatro partidos, un gol, dos asistencias y sitio desde el principio
Los números todavía pertenecen a una muestra pequeña, pero ya dicen algo sobre la jerarquía con la que Salma ha aterrizado en Francia.
Ha disputado los cuatro partidos oficiales del Lyon, tres como titular, y acumula 260 minutos, un gol y dos asistencias. Giráldez la alineó durante los 90 minutos en el 1-7 ante el Fleury, fue titular otra vez en el 7-1 frente al Paris FC, entró desde el banquillo y marcó en el 1-8 al Le Havre y volvió al once para jugar completo el 0-8 ante el Servette en Champions.
Su primer impacto directo llegó en el estreno del Lyon en casa. Contra el Paris FC recibió abierta y puso el centro que Marie-Antoinette Katoto convirtió en el 3-0. Una semana después apareció el primer gol: Giráldez decidió reservarla inicialmente frente al Le Havre, la introdujo en la segunda parte y Salma cerró el 1-8 en el minuto 78.
La Champions añadió otra capa. Contra el Servette volvió al once y participó en dos de los goles de la primera mitad. El 0-1 nació de un centro suyo que terminó introduciendo en su propia portería Laia Ballesté y, justo antes del descanso, asistió a Melchie Dumornay para el 0-4 tras una transición. El club le contabiliza actualmente dos asistencias oficiales entre todas las competiciones.
Conviene introducir aquí una precaución. El Lyon ha ganado sus cuatro primeros partidos por 7-1, 7-1, 8-1 y 8-0. Ha marcado 30 goles en 360 minutos. El contexto ofensivo es tan extraordinariamente favorable que un gol y dos asistencias no sirven todavía para medir por sí solos la dimensión de su impacto.
Lo verdaderamente significativo está en otro dato: Giráldez la está utilizando.
Y conoce perfectamente lo que puede darle.
El reencuentro con el entrenador que ayudó a construirla
La presencia de Jonatan Giráldez convierte el desembarco de Salma en Lyon en algo diferente a una adaptación convencional.
El técnico gallego dirigió al Barcelona entre 2021 y 2024 y coincidió con Paralluelo durante sus dos primeras temporadas como azulgrana. Después pasó por el Washington Spirit y en 2025 asumió el Lyon, donde la pasada temporada alcanzó la final de la Champions. Salma conoce su metodología y Giráldez conoce tanto las virtudes como las limitaciones de la futbolista que acaba de fichar.
Ella misma reconoció que aquella relación influyó en la decisión: “Conozco muy bien al entrenador y su forma de trabajar”.
Durante su presentación explicó que marcharse al extranjero suponía “un gran cambio” en su vida, pero que no tenía miedo al proceso de adaptación. También habló del Lyon como un club en el que cree que puede seguir creciendo y recordó que, además de Giráldez, ya conocía a parte del cuerpo técnico y a Ingrid Engen de su etapa en el Barcelona.
El entrenador ha transmitido una sensación parecida. Antes de comenzar la liga explicó que tanto Salma como Caroline Weir se habían integrado bien, pero admitió que con la española había resultado particularmente sencillo precisamente porque ya habían trabajado juntos. Para Giráldez, las dos son futbolistas “excepcionales” y su llegada eleva el nivel del campeonato francés.
Ese conocimiento previo reduce una de las principales incertidumbres que normalmente acompañan a un fichaje de este tamaño. Giráldez no necesita descubrir qué posiciones puede ocupar Salma, cuánto espacio necesita para acelerar o en qué situaciones pierde influencia. Ya trabajó durante dos temporadas en desarrollar precisamente esas cuestiones.
Y Salma sabe exactamente qué le exige.
«No tener miedo a fallar e intentarlo una y otra vez»
Dos semanas después de comenzar la competición, Paralluelo concedió una entrevista a Le Progrès en la que dejó una frase que probablemente explica mejor su nueva etapa que los resultados del Lyon.
Su objetivo, dijo, es “convertirme en mi mejor versión aquí”.
También explicó que todavía está aprendiendo prácticamente todo: nuevas compañeras, nuevo equipo, nuevo campeonato y matices diferentes dentro del modelo. Cuando le preguntaron si su función había cambiado respecto a la que tenía en el Barcelona de Giráldez, respondió que no demasiado. La banda izquierda sigue siendo su posición más conocida, aunque la estructura que la rodea es diferente.
Lo interesante apareció después, cuando explicó qué le está pidiendo exactamente el entrenador: ser competitiva, mantener la concentración durante todo el partido y “no tener miedo a fallar, intentarlo una y otra vez”.
No es una consigna menor para una jugadora como Salma.
Gran parte de su valor reside precisamente en aquello que implica riesgo: conducir contra una defensa, atacar el espacio, desbordar, acelerar una posesión que parecía controlada o buscar portería desde posiciones en las que otras futbolistas prefieren conservar el balón. Para aprovechar su velocidad y capacidad de ruptura hay que aceptar también que algunas de esas acciones terminen en pérdida.
Giráldez lo sabe porque ya convivió con ello en Barcelona.
El Lyon no necesita otra jugadora que simplemente marque goles
Hay además una diferencia importante entre el contexto que Salma dejó en Barcelona y el que ha encontrado en Francia.
El Lyon tiene una acumulación extraordinaria de talento ofensivo. Marie-Antoinette Katoto ha comenzado la Champions con un triplete. Ada Hegerberg continúa ofreciendo una referencia de área de primer nivel. Melchie Dumornay probablemente sea una de las atacantes más desequilibrantes del fútbol europeo. A ellas se suman Tabitha Chawinga, Jule Brand, Vicki Becho y la propia Paralluelo.
Eso significa que Salma no necesita convertirse en la principal goleadora del equipo para justificar su presencia.
Su velocidad modifica el comportamiento de una defensa incluso cuando no recibe. Si parte desde fuera y amenaza constantemente el espacio a la espalda, el lateral contrario tiene más dificultades para saltar hacia delante y el central de ese lado debe estar preparado para realizar coberturas. Esa profundidad puede abrir espacios interiores para Dumornay o facilitar que Katoto y Hegerberg reciban con menos densidad dentro del área.
Y el Lyon de Giráldez está todavía explorando precisamente cómo ordenar semejante cantidad de talento.
Durante los dos primeros partidos de liga utilizó estructuras cercanas al 3-5-2 y ante el Le Havre pasó hacia un 4-2-3-1, aunque con numerosas permutas. El propio entrenador había explicado antes de comenzar el campeonato que durante la pretemporada había probado diferentes sistemas precisamente porque dispone de muchas futbolistas capaces de ocupar varias posiciones.
Salma encaja especialmente bien en esa búsqueda porque puede empezar en cualquiera de las dos bandas, actuar más cerca de la delantera o convertirse en una atacante interior cuando el equipo domina en campo contrario.
Su adaptación no consiste, por tanto, simplemente en encontrar “su posición”.
Consiste en encontrar su función dentro de un ataque lleno de estrellas.
Del Barcelona al equipo al que acababa de ganar
También merece atención la naturaleza de su decisión.
Paralluelo no salió del Barcelona buscando un escalón intermedio ni un campeonato de menor exigencia europea. El club azulgrana anunció su marcha después de que ambas partes no alcanzaran un acuerdo para prolongar su contrato y la española tuvo propuestas de varios mercados. Finalmente eligió Lyon.
Desde un punto de vista competitivo, difícilmente podía encontrar un destino más exigente.
El Lyon es el club más laureado de la historia de la Champions femenina y estaba intentando recuperar la corona europea. Había alcanzado la final apenas dos meses antes y precisamente el Barcelona de Salma había impedido que levantara la novena.
Aquella final ofrece una conexión especialmente interesante con Giráldez.
El técnico estaba en el banquillo francés cuando Salma produjo dos goles y una asistencia. Después reconoció públicamente que Paralluelo y Pajor habían marcado la diferencia en las áreas. Cuando llegó el mercado de verano, una de las futbolistas que había señalado como responsable de aquella derrota terminó convirtiéndose en uno de los grandes fichajes de su plantilla.
Pocas operaciones permiten conocer tan bien lo que estás comprando.
Un comienzo espectacular que todavía necesita una gran prueba
El inicio colectivo dificulta separar cuánto pertenece al rendimiento individual de Salma y cuánto a la superioridad general del Lyon. Treinta goles en cuatro encuentros indican que prácticamente todas las atacantes están jugando dentro de un ecosistema extremadamente productivo.
Por eso la verdadera evaluación empezará ahora.
El próximo partido europeo será ante el Chelsea, un rival de una dimensión completamente diferente al Servette. La Champions enfrentará al Lyon con equipos capaces de negarle espacios, obligarle a defender durante más tiempo y castigar cualquier pérdida en campo contrario. UEFA considera precisamente al conjunto francés uno de los principales aspirantes a terminar con el dominio reciente del Barcelona y señala el fichaje de Paralluelo como una de las incorporaciones que fortalecen esa candidatura.
Ese escenario debería favorecer además algunas de las mejores cualidades de Salma.
Contra defensas hundidas, su velocidad tiene menos metros para expresarse y necesita participar más en espacios pequeños. Contra equipos que discuten la posesión al Lyon y adelantan la última línea pueden aparecer situaciones mucho más parecidas a aquellas en las que se convirtió en una de las atacantes más peligrosas de Europa: campo para correr, posibilidad de atacar a un lateral aislado y espacio entre la defensa y la portera.
Los cuatro primeros partidos han demostrado que Giráldez cuenta con ella.
Los siguientes empezarán a explicar para qué.
Salma no se ha marchado de la élite: ha cambiado de centro de poder
Ese quizá sea el punto que mejor explica su fichaje.
A los 22 años, Paralluelo podía continuar dentro de una estructura conocida en Barcelona o utilizar el momento para exponerse a un entorno diferente. Eligió lo segundo. Cuando llegó a Lyon admitió que sería un cambio importante en su vida y que tendría que adaptarse. Menos de dos meses después, ya ha jugado 260 minutos oficiales, ha marcado su primer gol, ha repartido dos asistencias y está entrando regularmente en los planes de un equipo construido para ganar la Champions.
Además, lo hace con una ventaja poco habitual para alguien que comienza su primera aventura en el extranjero: el entrenador es español, ya la conoce y participó directamente en una de las etapas más importantes de su formación.
Giráldez sabe qué futbolista ha fichado.
Salma también sabe qué espera Giráldez de ella.
Ahora el reto es diferente al de sus primeros años en Barcelona. Ya no se trata de demostrar que puede jugar entre las mejores. Su palmarés, sus 72 goles como azulgrana y aquella final de Oslo resolvieron esa discusión hace tiempo.
En Lyon la pregunta es otra: hasta dónde puede crecer cuando deja por primera vez el entorno en el que se convirtió en estrella.
Cuatro partidos todavía no permiten responderla.
Pero el comienzo sugiere que el cambio de país no ha cambiado una cosa: Salma sigue jugando para un equipo cuya temporada terminará juzgándose, sobre todo, por lo que ocurra en Europa.
