Españoles por el mundo
Mundial 2026. Los siete pecados de Roberto Martínez, según la prensa portuguesa
El técnico de Balaguer deja la selección de Portugal tras caer eliminado en octavos ante España, con la Liga de Naciones bajo el brazo pero también con un aluvión de críticas por no haber sabido convertir en equipo a la generación más talentosa del fútbol luso.
Roberto Martínez ya no es el seleccionador de Portugal. Lo anunció él mismo en la sala de prensa de Dallas, minutos después de la eliminación en octavos de final del Mundial 2026 ante España: «Vine para ganar el Mundial, no tiene sentido seguir». Con esa frase se cerraba un ciclo de tres años y medio en el banquillo luso, el mismo que había arrancado con la Liga de Naciones ganada a España en 2025 y que termina, otra vez, con España de por medio: un gol de Mikel Merino en el minuto 91 certificó el 1-0 que mandó a Portugal para casa.
Los números, sobre el papel, son intachables. Martínez se va con 30 victorias, nueve empates y solo seis derrotas en 45 partidos, el segundo mejor porcentaje de triunfos de la historia de la selección portuguesa, y con una media de 2,44 goles por partido, la más alta que se recuerda en el combinado luso. Pero en el fútbol los números rara vez cierran el debate, y la prensa portuguesa ha dedicado la semana a diseccionar, uno por uno, los motivos por los que el proyecto nunca terminó de convencer.
Una plantilla de estrellas que nunca fue equipo
El diagnóstico más repetido en los diarios deportivos de Lisboa y Oporto tiene un denominador común: Portugal tenía, sobre el papel, una de las generaciones más talentosas de su historia, y Martínez no logró convertirla en un equipo reconocible. Varios análisis coinciden en que la selección arrastraba desde hacía meses dificultades para imponerse a las grandes selecciones y una dependencia excesiva del talento individual de jugadores como Bruno Fernandes, Vitinha o Bernardo Silva. El diario A Bola fue más allá y resumió la eliminación con una frase que se hizo viral: «Portugal paga los errores de Martínez y queda eliminado del Mundial».
Ese argumento explica también una de las críticas más específicas: el bajo rendimiento de las figuras que en sus clubes son determinantes. Vitinha y João Neves son piezas indiscutibles en el PSG campeón de Europa, pero no lograron replicar ese nivel con la camiseta de Portugal. Bernardo Silva, por su parte, vivió un Mundial casi anónimo, sustituido al descanso en un partido y reducido a apariciones breves en el resto. La prensa también ha señalado una decisión concreta relacionada con Vitinha: el centrocampista nunca tuvo el control absoluto del juego que muchos reclamaban, condicionado por el peso de Bruno Fernandes en la elaboración.
La falta de rotaciones es otro de los puntos que más ha desgastado a Martínez en los despachos y en las tertulias. El caso más comentado es el de Gonçalo Ramos, que se quedó fuera del once ante España pese a haber sido el autor del gol de la victoria frente a Croacia en la ronda anterior. En el bando contrario, con Rafael Leão, ocurrió lo inverso: decisivo contra los croatas, fue relegado al banquillo para el partido decisivo.
Playa, divorcio interno y el peso de Cristiano
A esas críticas puramente futbolísticas se han sumado otras de índole más estructural. Ha circulado con fuerza en la opinión pública portuguesa la idea de que la preparación de cara al Mundial fue laxa, con jornadas de concentración que la prensa ha descrito como más propias de un parón vacacional que de la puesta a punto para una Copa del Mundo. También ha resurgido la tesis de que Martínez nunca dejó de ser, en el fondo, una apuesta del anterior presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol, lo que habría generado una distancia con la dirigencia actual que encabeza Pedro Proença.
Y luego está Cristiano Ronaldo. A sus 41 años, el capitán disputó prácticamente la totalidad de los minutos disponibles en el torneo, una decisión que Martínez defendió públicamente alegando que seguía siendo el mejor goleador disponible para el equipo. La prensa portuguesa, sin embargo, ha sido más despiadada con el propio Cristiano que con su entrenador en este punto: A Bola llegó a pedir explícitamente que el delantero diera un paso al lado, recordándole que, pese a ser el segundo jugador con más partidos en la historia de los Mundiales, ni siquiera figura entre los diez máximos goleadores de todos los tiempos.

Sin banquillo en Al Nassr y sin haber entrenado nunca en España
El futuro inmediato de Martínez tampoco ha salido como se esperaba. Durante semanas, medios como RMC Sport y A Bola dieron por hecho que el técnico ficharía por el Al Nassr saudí para reencontrarse con Cristiano Ronaldo a nivel de clubes, en sustitución de Jorge Jesús. Finalmente, el club de Riad se ha decantado por Ange Postecoglou, que llega avalado por su reciente Europa League con el Tottenham. Martínez, de momento, se queda sin banquillo.
Lo que sí conserva es un cartel intacto en Inglaterra, forjado en tres etapas muy distintas: el ascenso logrado con el Swansea, la histórica FA Cup ganada con el Wigan en 2013 ante el Manchester City y tres temporadas en el Everton antes de dar el salto a las selecciones, primero con Bélgica —tercer puesto en el Mundial de Rusia 2018— y después con Portugal. Un dato que el propio Martínez ha reconocido en alguna entrevista resume bien la paradoja de su carrera: ha vivido 21 años en España, otros 21 en el Reino Unido, siete en Bélgica y tres y medio en Portugal, pero nunca ha dirigido un banquillo en su país natal.
Y esa es, para quien firma este artículo, la asignatura pendiente más llamativa de todas. Roberto Martínez es español, nacido en Balaguer, y en veinte años larga carrera como entrenador jamás se ha sentado en un banquillo de Primera o Segunda división en España. Se le puede discutir la gestión de esta Portugal, faltaría más. Pero también sería el momento de que algún club español se atreviera con él. Atrévete, Bob.
Sigue El Podcast de Migrantes del Balón en YouTube, Spotify, IVoox o Apple Podcast. Si te apasiona el fútbol internacional y seguir la actualidad de futbolistas españoles por el mundo no olvides suscribirte al canal de YouTube, unirte al canal de Telegram y seguirme en redes sociales.
Españoles por el mundo
ENTREVISTA. Futbolista profesional y scout… gracias a Twitter
En este episodio de Migrantes del Balón hablamos con Ruxi Bonet, futbolista español del Gnistan de Finlandia y scout del FC Copenhague, sobre una carrera que le ha llevado por Finlandia, Islandia, Estados Unidos, México e Indonesia.
Un análisis publicado en Twitter cambió la carrera de Ruxi Bonet. El director deportivo del FC Copenhague lo vio, contactó con él por LinkedIn y, después de superar una prueba de scouting, terminó trabajando para uno de los clubes más importantes de Dinamarca.
En este episodio de Migrantes del Balón hablamos con Ruxi Bonet, futbolista español del Gnistan de Finlandia y scout del FC Copenhague, sobre una carrera que le ha llevado por Finlandia, Islandia, Estados Unidos, México e Indonesia.
Hablamos de cómo funciona realmente el fútbol finlandés, los salarios que pueden alcanzar algunas de sus estrellas —con perfiles que pueden rondar los 100.000-150.000 euros anuales—, su profesionalidad, el frío, el calendario y las oportunidades que ofrece a futbolistas extranjeros.
También recordamos su etapa en Indonesia, donde llegó a entrenar con gallinas sobre el campo, vivió situaciones de enorme precariedad en instalaciones y alojamiento y tuvo que recurrir a FIFA después de pasar varios meses sin cobrar.
Y aprovechando su faceta como analista y scout, nos sentamos a hablar de fútbol: el PSG de Luis Enrique y Ferran Torres, el Liverpool de Andoni Iraola, el nuevo Chelsea de Xabi Alonso, el Arsenal de Mikel Arteta, el Como de Cesc Fàbregas y algunos de los nombres que pueden marcar esta Champions League.
Sigue todos los contenidos de Migrantes del Balón en YouTube, Spotify, IVoox o Apple Podcast. Si te apasiona el fútbol internacional y seguir la actualidad de futbolistas españoles por el mundo no olvides suscribirte al canal de YouTube, unirte al canal de Instagram y seguirme en redes sociales.
Fútbol Femenino
Francia. Salma cambia de gigante: así se está haciendo sitio en el Lyon de Giráldez
Salma Paralluelo dejó el Barcelona para iniciar su primera experiencia fuera de España en el OL Lyonnes. Un gol, dos asistencias y 260 minutos después, analizamos su rápida adaptación y el reencuentro con el técnico español Jonatan Giráldez.
El último recuerdo de Salma Paralluelo contra el Lyon antes de convertirse en futbolista del Lyon resulta difícil de mejorar.
23 de mayo de 2026. Final de la Champions en Oslo. Barcelona y OL Lyonnes se disputan el título y, después de una primera parte equilibrada, el equipo azulgrana destroza el partido tras el descanso. Salma participa en el 2-0 con el pase atrás para Ewa Pajor y después marca los dos últimos goles: primero con un zurdazo desde la frontal y después culminando una transición para establecer el 4-0 definitivo. El Barcelona conquista su cuarta Copa de Europa y Jonatan Giráldez, desde el banquillo contrario, señala precisamente a Pajor y Paralluelo como las dos futbolistas que habían decidido la final.
Dos meses después, Giráldez ya no tenía que encontrar la manera de detenerla.
La tenía en su plantilla.
Salma firmó hasta 2030 con el OL Lyonnes después de cerrar cuatro temporadas en el Barcelona. Llegó con 22 años, 131 partidos y 72 goles con el club azulgrana, además de 15 títulos, entre ellos tres Champions. Era la primera vez que abandonaba España para jugar al fútbol y lo hacía pasando directamente del actual gran dominador europeo al club que históricamente ha dominado la competición: ningún equipo ha ganado más Champions femeninas que el Lyon, con ocho.
El movimiento podía entenderse como un riesgo.
Las primeras semanas están ofreciendo una lectura diferente.
Cuatro partidos, un gol, dos asistencias y sitio desde el principio
Los números todavía pertenecen a una muestra pequeña, pero ya dicen algo sobre la jerarquía con la que Salma ha aterrizado en Francia.
Ha disputado los cuatro partidos oficiales del Lyon, tres como titular, y acumula 260 minutos, un gol y dos asistencias. Giráldez la alineó durante los 90 minutos en el 1-7 ante el Fleury, fue titular otra vez en el 7-1 frente al Paris FC, entró desde el banquillo y marcó en el 1-8 al Le Havre y volvió al once para jugar completo el 0-8 ante el Servette en Champions.
Su primer impacto directo llegó en el estreno del Lyon en casa. Contra el Paris FC recibió abierta y puso el centro que Marie-Antoinette Katoto convirtió en el 3-0. Una semana después apareció el primer gol: Giráldez decidió reservarla inicialmente frente al Le Havre, la introdujo en la segunda parte y Salma cerró el 1-8 en el minuto 78.
La Champions añadió otra capa. Contra el Servette volvió al once y participó en dos de los goles de la primera mitad. El 0-1 nació de un centro suyo que terminó introduciendo en su propia portería Laia Ballesté y, justo antes del descanso, asistió a Melchie Dumornay para el 0-4 tras una transición. El club le contabiliza actualmente dos asistencias oficiales entre todas las competiciones.
Conviene introducir aquí una precaución. El Lyon ha ganado sus cuatro primeros partidos por 7-1, 7-1, 8-1 y 8-0. Ha marcado 30 goles en 360 minutos. El contexto ofensivo es tan extraordinariamente favorable que un gol y dos asistencias no sirven todavía para medir por sí solos la dimensión de su impacto.
Lo verdaderamente significativo está en otro dato: Giráldez la está utilizando.
Y conoce perfectamente lo que puede darle.
El reencuentro con el entrenador que ayudó a construirla
La presencia de Jonatan Giráldez convierte el desembarco de Salma en Lyon en algo diferente a una adaptación convencional.
El técnico gallego dirigió al Barcelona entre 2021 y 2024 y coincidió con Paralluelo durante sus dos primeras temporadas como azulgrana. Después pasó por el Washington Spirit y en 2025 asumió el Lyon, donde la pasada temporada alcanzó la final de la Champions. Salma conoce su metodología y Giráldez conoce tanto las virtudes como las limitaciones de la futbolista que acaba de fichar.
Ella misma reconoció que aquella relación influyó en la decisión: “Conozco muy bien al entrenador y su forma de trabajar”.
Durante su presentación explicó que marcharse al extranjero suponía “un gran cambio” en su vida, pero que no tenía miedo al proceso de adaptación. También habló del Lyon como un club en el que cree que puede seguir creciendo y recordó que, además de Giráldez, ya conocía a parte del cuerpo técnico y a Ingrid Engen de su etapa en el Barcelona.
El entrenador ha transmitido una sensación parecida. Antes de comenzar la liga explicó que tanto Salma como Caroline Weir se habían integrado bien, pero admitió que con la española había resultado particularmente sencillo precisamente porque ya habían trabajado juntos. Para Giráldez, las dos son futbolistas “excepcionales” y su llegada eleva el nivel del campeonato francés.
Ese conocimiento previo reduce una de las principales incertidumbres que normalmente acompañan a un fichaje de este tamaño. Giráldez no necesita descubrir qué posiciones puede ocupar Salma, cuánto espacio necesita para acelerar o en qué situaciones pierde influencia. Ya trabajó durante dos temporadas en desarrollar precisamente esas cuestiones.
Y Salma sabe exactamente qué le exige.
«No tener miedo a fallar e intentarlo una y otra vez»
Dos semanas después de comenzar la competición, Paralluelo concedió una entrevista a Le Progrès en la que dejó una frase que probablemente explica mejor su nueva etapa que los resultados del Lyon.
Su objetivo, dijo, es “convertirme en mi mejor versión aquí”.
También explicó que todavía está aprendiendo prácticamente todo: nuevas compañeras, nuevo equipo, nuevo campeonato y matices diferentes dentro del modelo. Cuando le preguntaron si su función había cambiado respecto a la que tenía en el Barcelona de Giráldez, respondió que no demasiado. La banda izquierda sigue siendo su posición más conocida, aunque la estructura que la rodea es diferente.
Lo interesante apareció después, cuando explicó qué le está pidiendo exactamente el entrenador: ser competitiva, mantener la concentración durante todo el partido y “no tener miedo a fallar, intentarlo una y otra vez”.
No es una consigna menor para una jugadora como Salma.
Gran parte de su valor reside precisamente en aquello que implica riesgo: conducir contra una defensa, atacar el espacio, desbordar, acelerar una posesión que parecía controlada o buscar portería desde posiciones en las que otras futbolistas prefieren conservar el balón. Para aprovechar su velocidad y capacidad de ruptura hay que aceptar también que algunas de esas acciones terminen en pérdida.
Giráldez lo sabe porque ya convivió con ello en Barcelona.
El Lyon no necesita otra jugadora que simplemente marque goles
Hay además una diferencia importante entre el contexto que Salma dejó en Barcelona y el que ha encontrado en Francia.
El Lyon tiene una acumulación extraordinaria de talento ofensivo. Marie-Antoinette Katoto ha comenzado la Champions con un triplete. Ada Hegerberg continúa ofreciendo una referencia de área de primer nivel. Melchie Dumornay probablemente sea una de las atacantes más desequilibrantes del fútbol europeo. A ellas se suman Tabitha Chawinga, Jule Brand, Vicki Becho y la propia Paralluelo.
Eso significa que Salma no necesita convertirse en la principal goleadora del equipo para justificar su presencia.
Su velocidad modifica el comportamiento de una defensa incluso cuando no recibe. Si parte desde fuera y amenaza constantemente el espacio a la espalda, el lateral contrario tiene más dificultades para saltar hacia delante y el central de ese lado debe estar preparado para realizar coberturas. Esa profundidad puede abrir espacios interiores para Dumornay o facilitar que Katoto y Hegerberg reciban con menos densidad dentro del área.
Y el Lyon de Giráldez está todavía explorando precisamente cómo ordenar semejante cantidad de talento.
Durante los dos primeros partidos de liga utilizó estructuras cercanas al 3-5-2 y ante el Le Havre pasó hacia un 4-2-3-1, aunque con numerosas permutas. El propio entrenador había explicado antes de comenzar el campeonato que durante la pretemporada había probado diferentes sistemas precisamente porque dispone de muchas futbolistas capaces de ocupar varias posiciones.
Salma encaja especialmente bien en esa búsqueda porque puede empezar en cualquiera de las dos bandas, actuar más cerca de la delantera o convertirse en una atacante interior cuando el equipo domina en campo contrario.
Su adaptación no consiste, por tanto, simplemente en encontrar “su posición”.
Consiste en encontrar su función dentro de un ataque lleno de estrellas.
Del Barcelona al equipo al que acababa de ganar
También merece atención la naturaleza de su decisión.
Paralluelo no salió del Barcelona buscando un escalón intermedio ni un campeonato de menor exigencia europea. El club azulgrana anunció su marcha después de que ambas partes no alcanzaran un acuerdo para prolongar su contrato y la española tuvo propuestas de varios mercados. Finalmente eligió Lyon.
Desde un punto de vista competitivo, difícilmente podía encontrar un destino más exigente.
El Lyon es el club más laureado de la historia de la Champions femenina y estaba intentando recuperar la corona europea. Había alcanzado la final apenas dos meses antes y precisamente el Barcelona de Salma había impedido que levantara la novena.
Aquella final ofrece una conexión especialmente interesante con Giráldez.
El técnico estaba en el banquillo francés cuando Salma produjo dos goles y una asistencia. Después reconoció públicamente que Paralluelo y Pajor habían marcado la diferencia en las áreas. Cuando llegó el mercado de verano, una de las futbolistas que había señalado como responsable de aquella derrota terminó convirtiéndose en uno de los grandes fichajes de su plantilla.
Pocas operaciones permiten conocer tan bien lo que estás comprando.
Un comienzo espectacular que todavía necesita una gran prueba
El inicio colectivo dificulta separar cuánto pertenece al rendimiento individual de Salma y cuánto a la superioridad general del Lyon. Treinta goles en cuatro encuentros indican que prácticamente todas las atacantes están jugando dentro de un ecosistema extremadamente productivo.
Por eso la verdadera evaluación empezará ahora.
El próximo partido europeo será ante el Chelsea, un rival de una dimensión completamente diferente al Servette. La Champions enfrentará al Lyon con equipos capaces de negarle espacios, obligarle a defender durante más tiempo y castigar cualquier pérdida en campo contrario. UEFA considera precisamente al conjunto francés uno de los principales aspirantes a terminar con el dominio reciente del Barcelona y señala el fichaje de Paralluelo como una de las incorporaciones que fortalecen esa candidatura.
Ese escenario debería favorecer además algunas de las mejores cualidades de Salma.
Contra defensas hundidas, su velocidad tiene menos metros para expresarse y necesita participar más en espacios pequeños. Contra equipos que discuten la posesión al Lyon y adelantan la última línea pueden aparecer situaciones mucho más parecidas a aquellas en las que se convirtió en una de las atacantes más peligrosas de Europa: campo para correr, posibilidad de atacar a un lateral aislado y espacio entre la defensa y la portera.
Los cuatro primeros partidos han demostrado que Giráldez cuenta con ella.
Los siguientes empezarán a explicar para qué.
Salma no se ha marchado de la élite: ha cambiado de centro de poder
Ese quizá sea el punto que mejor explica su fichaje.
A los 22 años, Paralluelo podía continuar dentro de una estructura conocida en Barcelona o utilizar el momento para exponerse a un entorno diferente. Eligió lo segundo. Cuando llegó a Lyon admitió que sería un cambio importante en su vida y que tendría que adaptarse. Menos de dos meses después, ya ha jugado 260 minutos oficiales, ha marcado su primer gol, ha repartido dos asistencias y está entrando regularmente en los planes de un equipo construido para ganar la Champions.
Además, lo hace con una ventaja poco habitual para alguien que comienza su primera aventura en el extranjero: el entrenador es español, ya la conoce y participó directamente en una de las etapas más importantes de su formación.
Giráldez sabe qué futbolista ha fichado.
Salma también sabe qué espera Giráldez de ella.
Ahora el reto es diferente al de sus primeros años en Barcelona. Ya no se trata de demostrar que puede jugar entre las mejores. Su palmarés, sus 72 goles como azulgrana y aquella final de Oslo resolvieron esa discusión hace tiempo.
En Lyon la pregunta es otra: hasta dónde puede crecer cuando deja por primera vez el entorno en el que se convirtió en estrella.
Cuatro partidos todavía no permiten responderla.
Pero el comienzo sugiere que el cambio de país no ha cambiado una cosa: Salma sigue jugando para un equipo cuya temporada terminará juzgándose, sobre todo, por lo que ocurra en Europa.
