Españoles por el mundo
Australia. Javi Díaz protege el sueño del gigante olvidado que quiere volver a Primera
El South Melbourne de Javi Díaz está a un partido de hacer historia. El histórico club australiano, campeón del Australian Championship y finalista de la OFC Pro League, jugará la final de la Australia Cup ante el Melbourne Victory con la posibilidad de convertirse en el primer equipo de fuera de la A-League que conquista el torneo moderno.
El fútbol tiene estas simetrías. El 29 de noviembre de 2025, Bul Juach colocó el balón en el punto de penalti con una plaza en la final del recién nacido Australian Championship en juego. Defendía al Heidelberg United. Enfrente tenía a Javi Díaz López, el portero español del South Melbourne. Juach disparó a la derecha y el asturiano detuvo el penalti. Después hizo varias paradas más, South ganó 1-0 y una semana después se proclamó primer campeón de la historia de la nueva segunda competición nacional australiana.
Menos de diez meses después, los dos volvieron a protagonizar juntos una semifinal. Solo que esta vez vestían la misma camiseta.
Juach, fichado por el South Melbourne durante 2026, salió desde el banquillo al descanso y marcó tres goles al Lions FC. Javi volvió a ocupar la portería. El 3-1 clasificó al histórico club de Melbourne para su primera final de la Australia Cup de la era moderna, donde el próximo 10 de octubre se enfrentará al Melbourne Victory en el AAMI Park.
La coincidencia explica bastante bien el momento del South Melbourne. Un club que lleva dos décadas intentando regresar al primer plano del fútbol australiano ha empezado a encontrar otros caminos para hacerlo: campeón del Australian Championship en 2025, finalista de la nueva liga profesional de Oceanía en 2026 y, ahora, finalista de Copa.
Y en varios de esos partidos decisivos, su portero ha sido un español de Mieres de 35 años.
A dos partidos de Copa de ser historia; a uno, de ganarla
La clasificación ya es excepcional.
Desde que la Australia Cup recuperó su formato nacional moderno en 2014, ningún club de fuera de la A-League ha levantado el trofeo. Todos los campeones pertenecían a la máxima categoría profesional: Adelaide United, Melbourne Victory, Melbourne City, Sydney FC, Macarthur y Newcastle Jets.
Hasta ahora, únicamente dos conjuntos ajenos a la A-League habían conseguido llegar a la final. Sydney United 58 perdió 2-0 contra Macarthur en 2022 y Heidelberg United cayó 3-1, después de la prórroga, ante Newcastle Jets en 2025. South Melbourne es el tercero.
Si vence al Victory será, por tanto, el primer campeón de la segunda estructura del fútbol australiano en la Australia Cup moderna.
Y su camino no ha sido precisamente artificial.
El privilegio de entrar directamente en dieciseisavos llegó como premio por haber ganado el Australian Championship de 2025. En su primer partido eliminó 2-1 al Adelaide United, uno de los clubes de la A-League. Después sobrevivió a un 3-3 frente al Fremantle City y ganó la tanda de penaltis. En aquella eliminatoria el héroe fue el otro portero, Jake Charlston, que detuvo tres lanzamientos.
A partir de cuartos, Siniša Cohadžić cambió bajo palos.
Y recurrió a Javi.
El español disputó los 90 minutos del 1-2 frente al Preston Lions, con remontada culminada por Arran Cocks en el 86. También fue titular en la semifinal ante Lions FC, donde el South necesitó remontar de nuevo después de llegar 0-1 al descanso.
Charlston había llevado al equipo hasta cuartos. Javi está defendiendo la portería desde que la Copa entró en su tramo más exigente.
No sería la primera vez que lo hace.
El penalti que cambió el primer Australian Championship
Para entender el peso de Javi Díaz dentro del South Melbourne conviene volver a aquella semifinal de noviembre de 2025.
El Australian Championship había nacido unas semanas antes como la gran apuesta de Football Australia para recuperar un segundo escalón nacional. South Melbourne y Heidelberg United llegaron al descanso con 0-0. Alrededor de la hora de partido, Heidelberg consiguió un penalti.
Lo lanzó Bul Juach.
Javi lo paró.
Doce minutos después, Manny Aguek marcó el único gol de la semifinal. Heidelberg atacó desesperadamente durante el tramo final y el portero español volvió a intervenir varias veces para mantener la portería a cero. La previa oficial de la final calificó su actuación como “vital” para el South Melbourne.
Una semana después, el South derrotó 2-0 al Marconi Stallions y se convirtió en el primer campeón de la nueva competición. Javi volvió a jugar la final.
Después del título, el capitán Marco Jankovic explicó de forma bastante gráfica lo que significaba tener al español detrás: “Cuando tienes a Javier bajo palos, parando penaltis, parando goles, nos lo hace todo mucho más fácil”.
No era una frase protocolaria. Venían literalmente de alcanzar una final gracias, entre otras cosas, a un penalti detenido por él.
Ese precedente cambia también la lectura de lo que está ocurriendo ahora en la Australia Cup. Javi no ha aparecido casualmente en cuartos y semifinales. El cuerpo técnico ya sabe cómo responde cuando la temporada llega a los partidos sin margen de error.
De Mieres a Lakeside
Javier Díaz López llegó al South Melbourne a finales de 2021.
Había nacido en Mieres, recorrido categorías inferiores del fútbol español y pasado por clubes como el Caudal, Langreo o Unionistas antes de comenzar su etapa australiana. El South lo reclutó desde el Bentleigh Greens para la temporada 2022 y destacó entonces dos características: su capacidad como parador y su tranquilidad jugando con los pies.
Cinco años después continúa allí.
Eso ya resulta significativo en un ecosistema donde las plantillas cambian con frecuencia, pero todavía más lo es el tipo de partidos que está acumulando durante los últimos meses.
En mayo fue titular en Eden Park en la final de la primera OFC Pro League. South Melbourne perdió 2-1 ante Auckland FC, pero Javi volvió a ocupar la portería en otro partido histórico y realizó varias intervenciones importantes antes de que el conjunto neozelandés levantara el título.
En noviembre de 2025 había ganado una final nacional.
En mayo de 2026 jugó una final oceánica.
En octubre puede disputar otra final nacional.
Para un futbolista que llegó a Australia lejos del foco de la A-League, el recorrido tiene algo de inesperado.
Pero para entender realmente el alcance de la historia hay que explicar qué es South Melbourne.
El extraño caso de un gigante jugando por debajo de la A-League
Definir al South Melbourne simplemente como “un equipo de Segunda” es correcto administrativamente, pero insuficiente históricamente.
Football Australia define oficialmente al Australian Championship como su National Second Tier, el segundo escalón nacional por debajo de la A-League. Sin embargo, la pirámide australiana todavía no funciona como la española. No existe ascenso y descenso automático entre ambas competiciones.
Además, el Championship tampoco es todavía una liga convencional de nueve meses.
South Melbourne continúa compitiendo en la NPL Victoria y, entre octubre y diciembre, participa en el torneo nacional. La edición de 2026 tendrá 16 clubes distribuidos en cuatro grupos, con ocho miembros fundadores y ocho clasificados procedentes de las competiciones estatales. Los mejores pasarán después a eliminatorias.
Es una estructura todavía en construcción.
Y el South está justo en medio de ese proceso.
Porque antes de que existiera la A-League, el club ya era una potencia nacional.
Ganó cuatro campeonatos de la antigua National Soccer League —1984, 1991, 1998 y 1999—, fue campeón de Oceanía en 1999 y disputó el Mundial de Clubes de 2000. Entre sus rivales estuvo el Manchester United de Sir Alex Ferguson que acababa de dominar Europa.
Su entrenador en aquella época era Ange Postecoglou.
Postecoglou había sido antes jugador y capitán del club. Como técnico condujo al South Melbourne a dos campeonatos nacionales consecutivos y al título continental. Años después llevaría a Australia a ganar la Copa Asia y terminaría entrenando en Europa.
El South, en cambio, se quedó atrás cuando cambió el modelo del fútbol australiano.
El club que la A-League dejó fuera
Cuando la antigua NSL desapareció y en 2005 nació la A-League, South Melbourne no recibió una licencia.
Desde entonces ha intentado regresar varias veces.
Su candidatura más conocida llegó durante la expansión de 2018. Football Australia terminó eligiendo al proyecto que daría lugar al Western United. El South reaccionó entonces asegurando que seguiría preparado para futuras ampliaciones.
Siete años después, con Western United atravesando graves problemas, su presidente Nick Maikousis volvió a reivindicar públicamente al club: “Llevamos 20 años preparados”, dijo a ABC en 2025. “Aportaríamos éxito, excelencia futbolística y pasión”.
La reivindicación dejó de ser únicamente retórica este verano.
El pasado 11 de agosto, South Melbourne anunció oficialmente su intención de abrir conversaciones con la Australian Professional Leagues para estudiar la obtención de futuras licencias tanto masculinas como femeninas de la A-League.
El club considera que su situación ha cambiado.
Y tiene argumentos.
Un año para volver a hacerse nacional
El periodo entre finales de 2025 y este otoño de 2026 probablemente sea uno de los más importantes del South Melbourne desde la desaparición de la NSL.
Primero ganó el Australian Championship.
Después participó en la primera OFC Pro League, una competición profesional que reunió a clubes de todo el Pacífico. El South llegó hasta la final. El propio club sostiene que esa experiencia lo convirtió en el 13º club profesional de Australia y aceleró su transición hacia una estructura a tiempo completo.
Ahora está en la final de la Australia Cup.
Es decir, en menos de un año ha conquistado el segundo torneo nacional, ha peleado por el campeonato profesional oceánico y se ha colocado a un partido de ganar una competición en la que participan los clubes de la A-League.
Para una entidad que trata de convencer al fútbol australiano de que pertenece a la máxima categoría, difícilmente podría diseñarse una campaña mejor.
Y ahí reside una parte importante de lo que sucederá el 10 de octubre.
South Melbourne no jugará únicamente por una Copa.
Jugará también por un argumento.
Melbourne Victory, el rival perfecto para esa reivindicación
Hasta el adversario parece escrito para la historia.
El Melbourne Victory es exactamente aquello que el South lleva veinte años intentando volver a ser: un gran club de la máxima competición nacional.
Victory ha ganado dos Australia Cup, en 2015 y 2021, perdió la final de 2024 y disputará ahora su cuarta. Llegó hasta ella eliminando 2-0 al Sydney FC.
Además, el partido se jugará en AAMI Park, el estadio habitual del Victory.
Sobre el papel existe una diferencia clara. El Victory compite regularmente en la A-League, tiene una estructura construida alrededor del profesionalismo de la máxima categoría y está acostumbrado a este tipo de escenarios.
South Melbourne representa todavía otra realidad.
Pero quizá nunca haya estado tan cerca de reducir la distancia.
Ya eliminó al Adelaide United en esta misma Copa. Ha pasado la primera mitad del año compitiendo en un entorno profesional en la OFC Pro League. Es el vigente campeón del segundo escalón nacional y ha alcanzado la final después de ganar dos eliminatorias consecutivas en las que empezó perdiendo.
No será favorito.
Tampoco será un equipo que llegue allí por accidente.
La historia de Juach y Javi
Y por eso merece la pena regresar al principio.
Hace diez meses, Bul Juach podía haber eliminado al South Melbourne.
Solo tenía que marcar un penalti.
Javi Díaz lo detuvo.
Aquella parada ayudó al South a recuperar un título nacional después de más de dos décadas fuera del gran escenario del país. Meses después, Juach pasó por el fútbol canadiense y terminó fichando precisamente por el equipo que había sufrido aquel penalti.
El martes, con South Melbourne perdiendo 0-1 y otra final escapándose, Cohadžić mandó a Juach al campo.
Marcó tres goles.
Detrás, en la portería, estaba Javi.
El delantero al que había detenido para alcanzar una final acababa de llevarlo hasta la siguiente.
Hay algo en esa secuencia que resume perfectamente el South Melbourne actual: un club que durante veinte años ha vivido mirando hacia el pasado, pero que de repente está acumulando nuevas historias a una velocidad enorme.
En 2025 volvió a ser campeón nacional.
En 2026 llegó a una final oceánica.
Ahora tiene por delante al Melbourne Victory y la oportunidad de convertirse en el primer club de fuera de la A-League que gana la Australia Cup moderna.
Y es posible que, cuando llegue el partido más importante, Siniša Cohadžić vuelva a confiar en el mismo hombre que eligió para cuartos y semifinales.
Un portero asturiano de 35 años que llegó a Australia sin demasiado ruido y que ahora se encuentra bajo los palos de uno de los clubes más grandes del país justo cuando intenta regresar al lugar que considera suyo.
El South Melbourne lleva veinte años diciendo que está preparado para volver a la élite. El 10 de octubre tendrá noventa minutos para demostrarlo delante de ella.
Fútbol Femenino
Balón de Oro. Alexia Putellas recupera el Balón de Oro y lleva su impacto a Inglaterra
Alexia Putellas conquista su tercer Balón de Oro después de completar una temporada histórica con el Barcelona. La española recupera el reconocimiento mundial tras su grave lesión y convierte al London City Lionesses en protagonista del fútbol internacional.
Alexia Putellas vuelve a ser la mejor futbolista del mundo. Cuatro años después de conquistar su segundo Balón de Oro, la centrocampista española recibió este lunes en el London Palladium el tercero de su carrera, igualando el récord de Aitana Bonmatí y prolongando hasta seis años consecutivos el dominio español en el galardón femenino. Lo hizo, además, en circunstancias muy diferentes a sus anteriores conquistas: como futbolista del London City Lionesses y después de completar una recuperación que la ha devuelto a su mejor nivel.
A sus 32 años, la catalana se impuso a Ewa Pajor y Khadija Shaw en una edición que reconoce su extraordinaria temporada 2025/26 con el FC Barcelona. Un curso en el que conquistó los cuatro títulos posibles antes de abandonar el club azulgrana después de catorce temporadas y emprender su primera aventura internacional.
Una temporada perfecta para cerrar su etapa en Barcelona
El tercer Balón de Oro premia una campaña en la que Alexia recuperó su protagonismo absoluto. Según los registros de la Federación Española, disputó 43 partidos, marcó 21 goles y repartió 13 asistencias con el Barcelona, al que condujo como capitana hacia la conquista de Liga F, Copa de la Reina, Supercopa de España y Champions League.
Su rendimiento europeo resultó especialmente determinante. Anotó siete goles y repartió otras siete asistencias en la Liga de Campeones, competición en la que fue elegida mejor jugadora de la temporada. El Barcelona terminó levantando su cuarta corona continental después de derrotar al Olympique de Lyon en la final.
También destacó con la selección española, con la que conquistó la Nations League y fue reconocida como mejor futbolista de la fase final. Desde octubre de 2025 ha participado como titular en doce encuentros internacionales, con seis goles y tres asistencias, contribuyendo también a la clasificación para el Mundial de Brasil 2027.
«Fue perfecto y prácticamente no se puede mejorar», reconoció después de la gala al recordar su última temporada en Barcelona. Una despedida difícilmente imaginable para una futbolista que llegó a convertirse en uno de los grandes símbolos de la transformación deportiva e institucional de la sección femenina.
El Balón de Oro más significativo después de su lesión
Más allá de los títulos, el reconocimiento tiene un significado personal especial. En julio de 2022, cuando atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera, Alexia sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda que interrumpió su progresión.
Aunque regresó a la competición y formó parte de la selección campeona del Mundial de 2023, necesitó tiempo para recuperar la continuidad y la influencia que había tenido antes de lesionarse. Durante ese periodo, Aitana Bonmatí asumió el protagonismo individual y conquistó los tres siguientes Balones de Oro.
El lunes, Alexia recordó durante su discurso los momentos más difíciles de aquella recuperación, cuando tuvo que volver a aprender a caminar, correr y golpear el balón. Agradeció especialmente el apoyo de su entorno y de sus antiguas compañeras.
Posteriormente, en declaraciones a la Cadena SER, explicó cómo había cambiado su perspectiva: «Ha sido todo un reto volver, pero me encantan los retos y lo he disfrutado muchísimo».
Su tercer galardón no representa únicamente una recuperación estadística. También confirma que ha sido capaz de volver a ejercer un papel decisivo al máximo nivel después de una lesión que condicionó varias temporadas de su carrera.
Un Balón de Oro que impulsa al London City Lionesses
La particularidad de esta edición es que Alexia recibe el premio cuando ya no pertenece al Barcelona. El pasado julio fichó por el London City Lionesses, un ambicioso proyecto de la Women’s Super League inglesa, propiedad de la empresaria estadounidense Michele Kang, que también controla el Washington Spirit y el OL Lyonnes.
Su contratación, por tres temporadas, fue uno de los movimientos más importantes del mercado internacional femenino. No solo por su dimensión deportiva, sino por la decisión de abandonar uno de los equipos más laureados de Europa para incorporarse a una entidad independiente, exclusivamente femenina y todavía en construcción.
El impacto ya comienza a apreciarse. El London City ocupa actualmente la tercera posición de la liga inglesa y acumula cinco victorias consecutivas. Alexia ha participado en siete jornadas, con tres goles y una asistencia.
Su tercer Balón de Oro supone también un acontecimiento para la competición: por primera vez, la liga femenina inglesa cuenta con una ganadora vigente del premio entre sus futbolistas. Un reconocimiento que refuerza la visibilidad internacional del London City y el atractivo de la Women’s Super League.
Seis años de dominio español
El triunfo de Alexia prolonga una secuencia extraordinaria: desde 2021, todos los Balones de Oro femeninos han terminado en manos españolas. Tres para Putellas y otros tres para Bonmatí.
Sin embargo, la protagonista quiso ampliar el foco más allá de ambas futbolistas. «España no se reduce solo a Alexia y Aitana», señaló después de la ceremonia, convencida de que «habrá más jugadoras españolas recogiendo este premio».
La gala respaldó su argumento. Vicky López fue distinguida como mejor talento joven, Cata Coll como mejor portera y Pere Romeu como mejor entrenador, mientras que el Barcelona recibió el reconocimiento al mejor equipo femenino.
Alexia cierra así una etapa histórica en España y empieza otra en Inglaterra con un nuevo Balón de Oro bajo el brazo. El premio reconoce lo que consiguió en Barcelona, pero su repercusión también alcanza a un proyecto londinense que pretende abrirse camino entre la élite europea.
Españoles por el mundo
Francia. Albert Sánchez, del Barça a Dunkerque: así es el técnico que apunta a Las Palmas
Albert Sánchez está cerca de convertirse en entrenador de la UD Las Palmas. Con pasado en el FC Barcelona y experiencia en China, Kuwait, Arabia Saudí y Francia, analizamos su trayectoria, su metodología y su trabajo al frente del Dunkerque.
La UD Las Palmas está cerca de confiar su banquillo a un entrenador que, a sus 39 años, ya conoce el fútbol de cinco países. Albert Sánchez Saura (Esplugues de Llobregat, 1987), actual técnico del Dunkerque de la Segunda División francesa, negocia su desvinculación del club galo para incorporarse a la entidad amarilla. Según las últimas informaciones, ambas partes ya habrían alcanzado un acuerdo y únicamente quedaría resolver su contrato, vigente hasta junio de 2027.
Su posible llegada supondría una apuesta por un perfil marcado por el trabajo de cantera, la metodología y una propuesta ofensiva basada en el protagonismo con balón. Aunque su nombre se asocia principalmente al FC Barcelona, donde llegó a dirigir al filial, su trayectoria incluye experiencias en China, Kuwait, Arabia Saudí y Francia, además de unos comienzos poco habituales en el fútbol femenino.
De entrenar en el fútbol femenino a recorrer Asia
Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y con licencia UEFA Pro, Sánchez comenzó su carrera en los banquillos muy joven. Después de jugar en categorías regionales, encontró su primera oportunidad como entrenador en el Levante Las Planas femenino, al que condujo a un histórico ascenso a Primera División en la temporada 2011/12. Tenía apenas 25 años cuando consiguió llevar al equipo de Sant Joan Despí por primera vez a la máxima categoría.
Posteriormente se incorporó a las categorías inferiores del RCD Espanyol, donde trabajó entre 2013 y 2017 como integrante de diferentes cuerpos técnicos y desarrolló funciones relacionadas con la metodología. Allí coincidió con futbolistas como Javi Puado y Adrià Pedrosa, además de trabajar junto a Robert Cuesta, con quien formó parte de un juvenil que conquistó Liga y Copa.
Su formación continuó en la Peña Deportiva, donde desempeñó funciones de responsable de metodología y preparación física, antes de emprender una carrera internacional que le llevó a tres países asiáticos.
En la temporada 2018/19 trabajó como asistente en el Beijing Sports University de China, en una experiencia vinculada al entrenador español Víctor Muñoz. Un año después se trasladó a Kuwait para incorporarse al cuerpo técnico del Qadsia SC, donde ejerció como ayudante de Pablo Franco Martín. Con el conjunto kuwaití conquistó la Supercopa y participó en competición continental asiática.
Su siguiente destino fue Arabia Saudí, donde asumió la dirección del equipo sub-20 del Al-Fateh durante la campaña 2020/21. Aquella etapa le permitió adquirir responsabilidades como primer entrenador después de varios años trabajando en estructuras técnicas.
Tres países, diferentes culturas futbolísticas y experiencias que ampliaron su formación antes de regresar a España. En el verano de 2021 recibió la llamada del FC Barcelona.
Cuatro temporadas en el Barça y un aprendizaje junto a Rafa Márquez
Sánchez se incorporó inicialmente como segundo entrenador del Juvenil A dirigido por Òscar López. El equipo conquistó la Liga de División de Honor y la Copa de Campeones en la temporada 2021/22, un doblete que le abrió las puertas del filial.
En julio de 2022 pasó a convertirse en el principal ayudante de Rafa Márquez en el Barça Atlètic, iniciando una colaboración que se prolongó durante dos temporadas. El filial azulgrana disputó las promociones de ascenso a Segunda División en ambas campañas y, en la segunda, alcanzó la final, aunque no consiguió subir de categoría.
Sánchez tuvo un papel importante en la transmisión del modelo de juego del Barcelona y en la formación de jóvenes talentos. Durante su etapa en La Masia trabajó con futbolistas como Marc Casadó, Marc Bernal, Pau Cubarsí, Fermín López o Lamine Yamal, entre otros.
La experiencia junto al mexicano también influyó en su manera de entender la profesión. Cuando fue nombrado primer entrenador del filial en 2024, reconoció que los dos años a su lado habían sido como un máster y destacó especialmente lo aprendido en la gestión del vestuario.
La salida de Márquez rumbo a la selección mexicana, en julio de 2024, propició su ascenso al primer banquillo del Barça Atlètic. Sin embargo, su primera experiencia al frente del filial no respondió a las expectativas.
El equipo tuvo dificultades para transformar su propuesta de juego en victorias y Sánchez fue relevado en febrero de 2025, después de 25 encuentros oficiales en Primera Federación, con un balance de cuatro triunfos, trece empates y ocho derrotas. El filial se encontraba en puestos de descenso y terminaría perdiendo la categoría al concluir la temporada, ya con Sergi Milà como entrenador.
Pese al relevo, el Barcelona decidió mantenerlo dentro de su estructura técnica, aunque el catalán acabaría abandonando el club unos meses después para aceptar una nueva oportunidad en el extranjero.
Dunkerque, su primera experiencia prolongada en el fútbol profesional
El 30 de julio de 2025, el USL Dunkerque anunció la contratación de Albert Sánchez para las dos siguientes temporadas. Su elección respondió a una filosofía deportiva muy concreta: desarrollar jóvenes talentos sin renunciar a un fútbol ofensivo y atractivo.
El club francés venía de firmar una de las mejores campañas de su historia. Bajo la dirección del portugués Luis Castro había terminado cuarto en la Ligue 2, disputado la promoción de ascenso y alcanzado las semifinales de la Copa de Francia.
El antiguo delantero internacional senegalés Demba Ba, responsable deportivo del Dunkerque, buscaba un entrenador capaz de dar continuidad a aquella identidad. Tras valorar diferentes candidatos, apostó por Sánchez por sus conocimientos tácticos, su metodología y su experiencia formando futbolistas.
El español llegó acompañado por el también español Daniel Fernández, incorporado como entrenador asistente, para afrontar un campeonato caracterizado por su exigencia física, las transiciones y la intensidad en los duelos.
Su primera temporada terminó con el Dunkerque en la décima posición de la Ligue 2 2025/26, con 43 puntos en 34 jornadas, repartidos en once victorias, diez empates y trece derrotas. El equipo marcó 53 goles y recibió 45. Un rendimiento suficiente para mantenerse con comodidad, aunque alejado de la cuarta plaza conseguida en el curso anterior.
La presente campaña tampoco ha comenzado con una regularidad especialmente destacada. Después de diez jornadas, el Dunkerque ocupa nuevamente la décima posición, con doce puntos, tres victorias, tres empates y cuatro derrotas. Ha anotado catorce goles y ha encajado dieciséis.
El contexto del club ayuda a comprender parte de las dificultades. El Dunkerque trabaja con un modelo basado en incorporar, desarrollar y posteriormente traspasar futbolistas jóvenes, una dinámica que obliga a reconstruir buena parte de la plantilla cada temporada.
En una entrevista concedida a Arena Sports en septiembre, Sánchez explicó que dieciocho jugadores habían abandonado el equipo respecto al curso anterior, lo que había provocado una renovación prácticamente completa del vestuario.
Francia también le ha permitido madurar como entrenador. El propio técnico ha reconocido que la experiencia en el fútbol profesional le ha enseñado a relativizar los resultados, gestionar mejor la presión y disfrutar más del trabajo diario, después de una etapa especialmente exigente en el Barça Atlètic.
Su metodología: balón, presión alta y ataques verticales
El modelo de Albert Sánchez parte de una idea reconocible: dominar el partido a través del balón, instalarse en campo contrario y recuperar la posesión cuanto antes después de perderla.
Durante su presentación en Dunkerque, el técnico explicó que pretendía construir un equipo protagonista, capaz de atacar con agresividad, mantener buenas distancias entre sus futbolistas y presionar con la línea defensiva adelantada.
Su fútbol no consiste únicamente en acumular posesión. El objetivo es utilizarla para progresar, ocupar correctamente los espacios y generar situaciones de peligro. En ataque busca amplitud por las bandas, movilidad entre líneas y capacidad para avanzar tanto mediante combinaciones como con pases verticales.
Aunque el 4-3-3 ha sido una de sus estructuras de referencia, especialmente durante su etapa en Barcelona, en el Dunkerque ha utilizado también el 4-2-3-1, adaptando sus planteamientos a las características de los jugadores disponibles.
De hecho, el fútbol francés ha obligado al catalán a incorporar variantes más directas. Su equipo ha mostrado capacidad para buscar rápidamente a los atacantes, utilizar los costados y acelerar las transiciones sin necesidad de elaborar siempre desde atrás. Esa evolución refleja su intención de mantener unos principios reconocibles sin quedar condicionado por un único sistema.
En el apartado defensivo pretende que sus equipos presionen inmediatamente tras pérdida y defiendan hacia delante. Sin embargo, los resultados muestran también algunas dificultades para sostener ese comportamiento durante los partidos. Los dieciséis goles encajados en las diez primeras jornadas del campeonato francés evidencian que el equilibrio defensivo sigue siendo uno de sus aspectos pendientes de mejora.
En cuanto a sus referentes, Sánchez ha señalado a Pep Guardiola como una influencia importante en su interpretación del juego posicional, aunque también ha reconocido estudiar a entrenadores como Luis Enrique, Roberto De Zerbi o Antonio Conte, especialmente por sus diferentes enfoques ofensivos y defensivos.
Su metodología concede igualmente importancia al desarrollo individual y al componente humano. Demba Ba destacó su claridad a la hora de transmitir conceptos, mientras que antiguos compañeros y futbolistas han subrayado su cercanía y capacidad para relacionarse con el vestuario.
El propio Sánchez ha explicado en Francia que le gusta trabajar de manera individualizada con los jugadores, especialmente con los jóvenes. Uno de los ejemplos que expuso fue el de Alex Daho, un atacante con el que mantuvo conversaciones durante la pretemporada para mejorar su mentalidad y regularidad competitiva.
¿Qué puede aportar a la UD Las Palmas?
La posible llegada de Albert Sánchez encajaría con la apuesta que la UD Las Palmas ha realizado en diferentes etapas por entrenadores identificados con el juego asociativo, la formación y el protagonismo con balón. En ese sentido, comparte algunos principios con perfiles como el de García Pimienta, aunque sus trayectorias y experiencias al frente de equipos profesionales son diferentes.
Su conocimiento de la metodología del FC Barcelona, la experiencia internacional acumulada y la costumbre de trabajar con plantillas jóvenes constituyen algunos de los argumentos que pueden explicar el interés amarillo.
También existen interrogantes. Su etapa como máximo responsable del Barça Atlètic terminó antes de lo previsto y, aunque ha conseguido asentarse en la Segunda División francesa, sus resultados con el Dunkerque han sido discretos en relación con los precedentes del club.
El desafío en Gran Canaria sería, además, diferente. En Francia ha trabajado dentro de un proyecto orientado al desarrollo de jóvenes y a la estabilidad deportiva; en Las Palmas se encontraría con un club que busca recuperar terreno en Segunda División y que acaba de destituir a Rubén de la Barrera después de nueve jornadas.
La principal incógnita es cómo trasladaría su propuesta a una plantilla con futbolistas de mayor experiencia y a un entorno con exigencias clasificatorias inmediatas.
De momento, Sánchez sigue vinculado contractualmente al Dunkerque, aunque su salida está avanzada. Si finalmente se concreta su incorporación, la UD Las Palmas apostará por un entrenador de 39 años cuyo recorrido combina el fútbol formativo español, el aprendizaje en tres ligas asiáticas y una experiencia reciente en el fútbol profesional francés.
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