Españoles por el mundo
Guardiola se va de vacío en su primer año en el Manchester City
El otro día hablamos del mal año de Unai Emery en el PSG, y ahora toca mirar al otro lado del estrecho de Calais para analizar cómo le ha ido a Pep Guardiola en su primer año al frente del Manchester City. Una pista: mal. Por primera vez desde que llegó al primer equipo del Barcelona, el técnico catalán se ha quedado sin levantar un sólo trofeo. Y no sólo eso, sino que ni siquiera ha disputado los títulos hasta el último momento, que era quizás lo mínimo exigible a un equipo del presupuesto del City y a un entrenador del nivel de Guardiola. Tercero en la Premier y apeado de la carrera por el título muchas jornadas antes de que lo levantara el Chelsea, quedó fuera de la Copa de la Liga tras perder ante sus vecinos del United, también fue derrotado en las semifinales de FA Cup por el Arsenal (a la postre campeón), y en cuartos de final de la Champions por el Monaco.
La llegada del técnico de Sant Pedor al Etihad Stadium se vivió como gran acontecimiento en la ciudad. Una presentación fastuosa para Guardiola, entrevista con Noel Gallagher incluída. No era para menos, ya que el conjunto ‘sky blue’ recibía a uno de los entrenadores más prestigiosos del mundo para llevarlos a lo más alto del panorama futbolístico nacional y europeo. Finalmente se han tenido que conformar con entrar directamente en Champions, algo por lo que tuvieron que pelear hasta la última jornada. Y eso que al comienzo de la temporada todo era vino y rosas en el estadio ‘citizen’. El equipo de Guardiola comenzó la temporada como un tiro, ganando sus primeros 10 partidos oficiales con un gran despliegue. Con 30 goles a favor y 7 en contra, el equipo de Guardiola parecía por encima de sus rivales en la lucha por el título, especialmente por los dubitativos inicios del United, Leicester o Chelsea.

David Silva y Pep Guardiola Fuente: Sportsport.ba
La racha se rompió con un empate a tres ante el Celtic de Glasgow, en su primer partido de fase de grupos de la Champions, donde los escoceses estuvieron por delante todo el partido gracias a un gran Dembélé. La confianza mostrada en sus primeros partidos se esfumó y encadenaron una serie de seis partidos sin ganar que ya sería la dinámica del resto de la temporada. Aunque lograron victorias muy meritorias (3-1 contra el Barça, 1-2 frente al Arsenal), el conjunto de Guardiola iría mostrando sus costuras con el paso de las jornadas de forma cada vez más evidente, con derrotas sonadas como el 4-0 ante el Everton o empates como los que sufrieron contra el descendido Middlesbrough (1-1 y 2-2). Las rachas de partidos sin ganar fueron comunes, y además de la mencionada anteriormente tuvo otras dos de tres y cuatro partidos seguidos sin ganar. También fueron incapaces de ganar ante los rivales directos por el título, ya que cayeron o empataron ante Chelsea (1-3 y 2-1), Tottenham (2-0 y 2-2), o Liverpool (1-0 y 1-1). Al City le ha costado imponer su categoría y su juego a equipos de su nivel, algo vital en una competición como la inglesa para levantar el título de campeón.
Guardiola se ha encontrado en el City un capítulo muy distinto a los dos protagonizados en Barça y Bayern, con diferencia el más exigente de su carrera, y no sólo por encontrarse con la competición más igualada en la zona alta. En Barcelona tuvo una generación de oro de canteranos que comprendían perfectamente lo que buscaba desde el primer momento, y en el Bayern tuvo al equipo más potente de la competición sin que nadie le hiciera sombra, por lo que la calidad podía suplir cuando fuera necesario al acierto mientras seguían puliendo la táctica. Pero en Manchester no ha tenido ni lo primero ni lo segundo, y el proceso de adaptación de los futbolistas a su estilo ha sido y será más largo que con los culés y los bávaros.
Es un equipo inglés que paradójicamente juega como un equipo inglés en demasiadas ocasiones cuando lo que busca es otra cosa: se va muy arriba, muy rápido y dejando espacios a sus espaldas que son un caramelo para los jugadores de las islas británicas. Si a eso se le suman errores no forzados de jugadores que todavía no se han hecho con las mecánicas básicas del exigente estilo de Guardiola, y una falta de adaptación del catalán a los manierismo del fútbol inglés como las segundas jugadas, que el City ha demostrado tener muy poco trabajadas, el resultado es recibir contraataques y ocasiones de equipos muy bien preparados para llevarlos a buen puerto.

Nolito Fuente: ESPN
Las incorporaciones, más que mejorar al equipo, parecen haber puesto trabas al mismo. Sin ser ni mucho menos los culpables de que el conjunto de Manchester no haya peleado hasta el final, no se puede negar que no han ‘ayudado’ a mejorar el nivel establecido. Claudio Bravo, portero que llegaba para ser titularísimo terminó perdiendo el puesto ante Willy Caballero por sus errores. En defensa las cosas no han ido mucho mejor: sin Kompany para poner orden atrás, el City ha mostrado una preocupante debilidad defensiva y ha permitido ocasiones claras incluso en los partidos que más parecía tener dominados. John Stones, el fichaje más caro del equipo el pasado verano (55 M€ aproximadamente), ha sido muy criticado por su falta de entereza a la hora de entrar a los rivales, siendo en muchas ocasiones el ‘punto débil’. Fernandinho se vio obligado en múltiples ocasiones a jugar de lateral izquierdo, con el en principio desahuciado Touré volviendo al mediocentro.
Precisamente el centro del campo, zona normalmente protagonista en el fútbol de Guardiola, se ha visto muy lastrada durante toda la temporada. Gündogan, que estaba llamado a ser el cerebro del equipo, apenas ha llegado a jugar 10 partidos de Liga y 18 en total durante la temporada por sus ya conocidad lesiones. El español Nolito comenzó titular en la banda izquierda, pero con el paso de las jornadas ha terminado cayendo en el ostracismo en favor del que ha sido la mejor llegada del verano: Leroy Sané. Si no ha sido la mejor incorporación de la temporada en el Etihad se debe a que Gabriel Jesús, que aterrizó en invierno, ha irrumpido de manera tan espectacular en Inglaterra (7 goles y 4 asistencias en 10 partidos) que quedan dudas de qué hubiera pasado si no se hubiera lesionado.

Pep Guardiola durante el encuentro en el que el City cayó 4-0 ante el Everton Foto: Peter Byrne/PA/DPA
No sorprende, pues, que Guardiola se haya puesto rápidamente en movimiento en el mercado veraniego para la 2017-18. Las bajas de Clichy, Zabaleta, Caballero, Sagna y el andaluz Jesús Navas, que deja el City tras cuatro temporadas vistiendo la elástica ‘citizen’ en un año donde no ha contado demasiado para Guardiola. También han oficializado la llegada de Bernardo Silva, del Mónaco, y de Ederson, portero del Benfica. Todavía no confirmada, pero rumoreada, está la marcha de Nolito (especialmente tras sus declaraciones diciendo que quería marcharse «como fuera» del City). Quien seguro que no se moverá es David Silva, uno de los mejores jugadores del City en la campaña. Como pasa muchas veces con jugadores como él, su importancia se dejó ver más cuando no estuvo por lesión que cuando hizo su trabajo día a día.
La Premier ha dejado su muesca en la carrera de Guardiola y le ha dado un aviso de cómo se las gastan los equipos ingleses. El reto al que se enfrenta el catalán es enorme, algo quizás necesario tras su plácido trienio alemán. Lo que está claro es que tiene mucho trabajo por delante, y muchas cosas por analizar y mejorar si quiere terminar levantando un título en suelo inglés.
Españoles por el mundo
ENTREVISTA. Futbolista profesional y scout… gracias a Twitter
En este episodio de Migrantes del Balón hablamos con Ruxi Bonet, futbolista español del Gnistan de Finlandia y scout del FC Copenhague, sobre una carrera que le ha llevado por Finlandia, Islandia, Estados Unidos, México e Indonesia.
Un análisis publicado en Twitter cambió la carrera de Ruxi Bonet. El director deportivo del FC Copenhague lo vio, contactó con él por LinkedIn y, después de superar una prueba de scouting, terminó trabajando para uno de los clubes más importantes de Dinamarca.
En este episodio de Migrantes del Balón hablamos con Ruxi Bonet, futbolista español del Gnistan de Finlandia y scout del FC Copenhague, sobre una carrera que le ha llevado por Finlandia, Islandia, Estados Unidos, México e Indonesia.
Hablamos de cómo funciona realmente el fútbol finlandés, los salarios que pueden alcanzar algunas de sus estrellas —con perfiles que pueden rondar los 100.000-150.000 euros anuales—, su profesionalidad, el frío, el calendario y las oportunidades que ofrece a futbolistas extranjeros.
También recordamos su etapa en Indonesia, donde llegó a entrenar con gallinas sobre el campo, vivió situaciones de enorme precariedad en instalaciones y alojamiento y tuvo que recurrir a FIFA después de pasar varios meses sin cobrar.
Y aprovechando su faceta como analista y scout, nos sentamos a hablar de fútbol: el PSG de Luis Enrique y Ferran Torres, el Liverpool de Andoni Iraola, el nuevo Chelsea de Xabi Alonso, el Arsenal de Mikel Arteta, el Como de Cesc Fàbregas y algunos de los nombres que pueden marcar esta Champions League.
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Fútbol Femenino
Francia. Salma cambia de gigante: así se está haciendo sitio en el Lyon de Giráldez
Salma Paralluelo dejó el Barcelona para iniciar su primera experiencia fuera de España en el OL Lyonnes. Un gol, dos asistencias y 260 minutos después, analizamos su rápida adaptación y el reencuentro con el técnico español Jonatan Giráldez.
El último recuerdo de Salma Paralluelo contra el Lyon antes de convertirse en futbolista del Lyon resulta difícil de mejorar.
23 de mayo de 2026. Final de la Champions en Oslo. Barcelona y OL Lyonnes se disputan el título y, después de una primera parte equilibrada, el equipo azulgrana destroza el partido tras el descanso. Salma participa en el 2-0 con el pase atrás para Ewa Pajor y después marca los dos últimos goles: primero con un zurdazo desde la frontal y después culminando una transición para establecer el 4-0 definitivo. El Barcelona conquista su cuarta Copa de Europa y Jonatan Giráldez, desde el banquillo contrario, señala precisamente a Pajor y Paralluelo como las dos futbolistas que habían decidido la final.
Dos meses después, Giráldez ya no tenía que encontrar la manera de detenerla.
La tenía en su plantilla.
Salma firmó hasta 2030 con el OL Lyonnes después de cerrar cuatro temporadas en el Barcelona. Llegó con 22 años, 131 partidos y 72 goles con el club azulgrana, además de 15 títulos, entre ellos tres Champions. Era la primera vez que abandonaba España para jugar al fútbol y lo hacía pasando directamente del actual gran dominador europeo al club que históricamente ha dominado la competición: ningún equipo ha ganado más Champions femeninas que el Lyon, con ocho.
El movimiento podía entenderse como un riesgo.
Las primeras semanas están ofreciendo una lectura diferente.
Cuatro partidos, un gol, dos asistencias y sitio desde el principio
Los números todavía pertenecen a una muestra pequeña, pero ya dicen algo sobre la jerarquía con la que Salma ha aterrizado en Francia.
Ha disputado los cuatro partidos oficiales del Lyon, tres como titular, y acumula 260 minutos, un gol y dos asistencias. Giráldez la alineó durante los 90 minutos en el 1-7 ante el Fleury, fue titular otra vez en el 7-1 frente al Paris FC, entró desde el banquillo y marcó en el 1-8 al Le Havre y volvió al once para jugar completo el 0-8 ante el Servette en Champions.
Su primer impacto directo llegó en el estreno del Lyon en casa. Contra el Paris FC recibió abierta y puso el centro que Marie-Antoinette Katoto convirtió en el 3-0. Una semana después apareció el primer gol: Giráldez decidió reservarla inicialmente frente al Le Havre, la introdujo en la segunda parte y Salma cerró el 1-8 en el minuto 78.
La Champions añadió otra capa. Contra el Servette volvió al once y participó en dos de los goles de la primera mitad. El 0-1 nació de un centro suyo que terminó introduciendo en su propia portería Laia Ballesté y, justo antes del descanso, asistió a Melchie Dumornay para el 0-4 tras una transición. El club le contabiliza actualmente dos asistencias oficiales entre todas las competiciones.
Conviene introducir aquí una precaución. El Lyon ha ganado sus cuatro primeros partidos por 7-1, 7-1, 8-1 y 8-0. Ha marcado 30 goles en 360 minutos. El contexto ofensivo es tan extraordinariamente favorable que un gol y dos asistencias no sirven todavía para medir por sí solos la dimensión de su impacto.
Lo verdaderamente significativo está en otro dato: Giráldez la está utilizando.
Y conoce perfectamente lo que puede darle.
El reencuentro con el entrenador que ayudó a construirla
La presencia de Jonatan Giráldez convierte el desembarco de Salma en Lyon en algo diferente a una adaptación convencional.
El técnico gallego dirigió al Barcelona entre 2021 y 2024 y coincidió con Paralluelo durante sus dos primeras temporadas como azulgrana. Después pasó por el Washington Spirit y en 2025 asumió el Lyon, donde la pasada temporada alcanzó la final de la Champions. Salma conoce su metodología y Giráldez conoce tanto las virtudes como las limitaciones de la futbolista que acaba de fichar.
Ella misma reconoció que aquella relación influyó en la decisión: “Conozco muy bien al entrenador y su forma de trabajar”.
Durante su presentación explicó que marcharse al extranjero suponía “un gran cambio” en su vida, pero que no tenía miedo al proceso de adaptación. También habló del Lyon como un club en el que cree que puede seguir creciendo y recordó que, además de Giráldez, ya conocía a parte del cuerpo técnico y a Ingrid Engen de su etapa en el Barcelona.
El entrenador ha transmitido una sensación parecida. Antes de comenzar la liga explicó que tanto Salma como Caroline Weir se habían integrado bien, pero admitió que con la española había resultado particularmente sencillo precisamente porque ya habían trabajado juntos. Para Giráldez, las dos son futbolistas “excepcionales” y su llegada eleva el nivel del campeonato francés.
Ese conocimiento previo reduce una de las principales incertidumbres que normalmente acompañan a un fichaje de este tamaño. Giráldez no necesita descubrir qué posiciones puede ocupar Salma, cuánto espacio necesita para acelerar o en qué situaciones pierde influencia. Ya trabajó durante dos temporadas en desarrollar precisamente esas cuestiones.
Y Salma sabe exactamente qué le exige.
«No tener miedo a fallar e intentarlo una y otra vez»
Dos semanas después de comenzar la competición, Paralluelo concedió una entrevista a Le Progrès en la que dejó una frase que probablemente explica mejor su nueva etapa que los resultados del Lyon.
Su objetivo, dijo, es “convertirme en mi mejor versión aquí”.
También explicó que todavía está aprendiendo prácticamente todo: nuevas compañeras, nuevo equipo, nuevo campeonato y matices diferentes dentro del modelo. Cuando le preguntaron si su función había cambiado respecto a la que tenía en el Barcelona de Giráldez, respondió que no demasiado. La banda izquierda sigue siendo su posición más conocida, aunque la estructura que la rodea es diferente.
Lo interesante apareció después, cuando explicó qué le está pidiendo exactamente el entrenador: ser competitiva, mantener la concentración durante todo el partido y “no tener miedo a fallar, intentarlo una y otra vez”.
No es una consigna menor para una jugadora como Salma.
Gran parte de su valor reside precisamente en aquello que implica riesgo: conducir contra una defensa, atacar el espacio, desbordar, acelerar una posesión que parecía controlada o buscar portería desde posiciones en las que otras futbolistas prefieren conservar el balón. Para aprovechar su velocidad y capacidad de ruptura hay que aceptar también que algunas de esas acciones terminen en pérdida.
Giráldez lo sabe porque ya convivió con ello en Barcelona.
El Lyon no necesita otra jugadora que simplemente marque goles
Hay además una diferencia importante entre el contexto que Salma dejó en Barcelona y el que ha encontrado en Francia.
El Lyon tiene una acumulación extraordinaria de talento ofensivo. Marie-Antoinette Katoto ha comenzado la Champions con un triplete. Ada Hegerberg continúa ofreciendo una referencia de área de primer nivel. Melchie Dumornay probablemente sea una de las atacantes más desequilibrantes del fútbol europeo. A ellas se suman Tabitha Chawinga, Jule Brand, Vicki Becho y la propia Paralluelo.
Eso significa que Salma no necesita convertirse en la principal goleadora del equipo para justificar su presencia.
Su velocidad modifica el comportamiento de una defensa incluso cuando no recibe. Si parte desde fuera y amenaza constantemente el espacio a la espalda, el lateral contrario tiene más dificultades para saltar hacia delante y el central de ese lado debe estar preparado para realizar coberturas. Esa profundidad puede abrir espacios interiores para Dumornay o facilitar que Katoto y Hegerberg reciban con menos densidad dentro del área.
Y el Lyon de Giráldez está todavía explorando precisamente cómo ordenar semejante cantidad de talento.
Durante los dos primeros partidos de liga utilizó estructuras cercanas al 3-5-2 y ante el Le Havre pasó hacia un 4-2-3-1, aunque con numerosas permutas. El propio entrenador había explicado antes de comenzar el campeonato que durante la pretemporada había probado diferentes sistemas precisamente porque dispone de muchas futbolistas capaces de ocupar varias posiciones.
Salma encaja especialmente bien en esa búsqueda porque puede empezar en cualquiera de las dos bandas, actuar más cerca de la delantera o convertirse en una atacante interior cuando el equipo domina en campo contrario.
Su adaptación no consiste, por tanto, simplemente en encontrar “su posición”.
Consiste en encontrar su función dentro de un ataque lleno de estrellas.
Del Barcelona al equipo al que acababa de ganar
También merece atención la naturaleza de su decisión.
Paralluelo no salió del Barcelona buscando un escalón intermedio ni un campeonato de menor exigencia europea. El club azulgrana anunció su marcha después de que ambas partes no alcanzaran un acuerdo para prolongar su contrato y la española tuvo propuestas de varios mercados. Finalmente eligió Lyon.
Desde un punto de vista competitivo, difícilmente podía encontrar un destino más exigente.
El Lyon es el club más laureado de la historia de la Champions femenina y estaba intentando recuperar la corona europea. Había alcanzado la final apenas dos meses antes y precisamente el Barcelona de Salma había impedido que levantara la novena.
Aquella final ofrece una conexión especialmente interesante con Giráldez.
El técnico estaba en el banquillo francés cuando Salma produjo dos goles y una asistencia. Después reconoció públicamente que Paralluelo y Pajor habían marcado la diferencia en las áreas. Cuando llegó el mercado de verano, una de las futbolistas que había señalado como responsable de aquella derrota terminó convirtiéndose en uno de los grandes fichajes de su plantilla.
Pocas operaciones permiten conocer tan bien lo que estás comprando.
Un comienzo espectacular que todavía necesita una gran prueba
El inicio colectivo dificulta separar cuánto pertenece al rendimiento individual de Salma y cuánto a la superioridad general del Lyon. Treinta goles en cuatro encuentros indican que prácticamente todas las atacantes están jugando dentro de un ecosistema extremadamente productivo.
Por eso la verdadera evaluación empezará ahora.
El próximo partido europeo será ante el Chelsea, un rival de una dimensión completamente diferente al Servette. La Champions enfrentará al Lyon con equipos capaces de negarle espacios, obligarle a defender durante más tiempo y castigar cualquier pérdida en campo contrario. UEFA considera precisamente al conjunto francés uno de los principales aspirantes a terminar con el dominio reciente del Barcelona y señala el fichaje de Paralluelo como una de las incorporaciones que fortalecen esa candidatura.
Ese escenario debería favorecer además algunas de las mejores cualidades de Salma.
Contra defensas hundidas, su velocidad tiene menos metros para expresarse y necesita participar más en espacios pequeños. Contra equipos que discuten la posesión al Lyon y adelantan la última línea pueden aparecer situaciones mucho más parecidas a aquellas en las que se convirtió en una de las atacantes más peligrosas de Europa: campo para correr, posibilidad de atacar a un lateral aislado y espacio entre la defensa y la portera.
Los cuatro primeros partidos han demostrado que Giráldez cuenta con ella.
Los siguientes empezarán a explicar para qué.
Salma no se ha marchado de la élite: ha cambiado de centro de poder
Ese quizá sea el punto que mejor explica su fichaje.
A los 22 años, Paralluelo podía continuar dentro de una estructura conocida en Barcelona o utilizar el momento para exponerse a un entorno diferente. Eligió lo segundo. Cuando llegó a Lyon admitió que sería un cambio importante en su vida y que tendría que adaptarse. Menos de dos meses después, ya ha jugado 260 minutos oficiales, ha marcado su primer gol, ha repartido dos asistencias y está entrando regularmente en los planes de un equipo construido para ganar la Champions.
Además, lo hace con una ventaja poco habitual para alguien que comienza su primera aventura en el extranjero: el entrenador es español, ya la conoce y participó directamente en una de las etapas más importantes de su formación.
Giráldez sabe qué futbolista ha fichado.
Salma también sabe qué espera Giráldez de ella.
Ahora el reto es diferente al de sus primeros años en Barcelona. Ya no se trata de demostrar que puede jugar entre las mejores. Su palmarés, sus 72 goles como azulgrana y aquella final de Oslo resolvieron esa discusión hace tiempo.
En Lyon la pregunta es otra: hasta dónde puede crecer cuando deja por primera vez el entorno en el que se convirtió en estrella.
Cuatro partidos todavía no permiten responderla.
Pero el comienzo sugiere que el cambio de país no ha cambiado una cosa: Salma sigue jugando para un equipo cuya temporada terminará juzgándose, sobre todo, por lo que ocurra en Europa.
