Españoles por el mundo
Rodrigo Zalazar: «Mi sueño es jugar un Mundial con Uruguay»
Nació en España, pero se siente «100% uruguayo». Tanto es así que lleva tatuado el sol que aparece en la bandera charrúa. Rodrigo Zalazar (Albacete, 1999), o ‘Capitán Zalazar’, como le llaman en Hamburgo, atraviesa el mejor momento de su aún corta trayectoria en el St. Pauli, una entidad asambleista que se declara antifascista, antiracista y antisexista y que actualmente compite en la Segunda División alemana. «Sé que es un club especial, pero yo me dedico a jugar», declara Zalazar tras romperla en el derbi de Hamburgo. El hispano-uruguayo tiene en casa el mejor espejo en el que mirarse: es hijo de José Luis Zalazar, el jugador más importante de la historia del Albacete, y su hermano, Kuki, ya ha debutado en Primera con el Valladolid. «Llevo seis meses sin verlos por la Covid, pero hablamos todos los días. Son un factor muy importante en mi vida», descubre.
PREGUNTA: ¿En qué momento está de su carrera?
RESPUESTA: Creo que estoy en el mejor momento de mi corta carrera. Pienso que lo que más necesitaba era confianza, continuidad, poder jugar partidos todos los fines de semana y sentirme importante. Desde que llegué al St. Pauli lo he jugado todo y para mí eso, bueno para mí y para todos los futbolistas, es un extra. Tener la confianza de tu entrenador, de tus compañeros, de todo el equipo… Eso ayuda y, sumado al trabajo que hago todos los días estoy mejorando mucho.
Nació en España pero juega con Uruguay. ¿Cómo de uruguayo se siente?
Yo me siento 100% uruguayo. Me encanta España. Es un país al que respeto muchísimo, pero me considero uruguayo. Tomé la decisión de jugar con Uruguay porque mi padre jugó también con la selección y era una ilusión que él tenía también. Además era mi sueño y qué mejor que representar al mismo país que él y darle esa alegría.
«Mi padre me dijo que hiciera lo que más me llenase en la vida. Para mí, mi vida es el fútbol y él está muy contento de que así sea»
Su padre es José Luis Zalazar, el jugador más importante de la historia del Albacete. ¿Le insistió mucho en que fuera futbolista?
Tener un padre que ha jugado al fútbol y sabe cómo funciona todo este mundo es una gran suerte. Además, todo lo que sé me lo ha enseñado él. Desde bien pequeño siempre me estuvo enseñando las cosas importantes del fútbol, pero nunca me obligo ni me dijo que tenía que jugar al fútbol. Me dijo que hiciera lo que más me llenase en la vida. Para mí, mi vida es el fútbol y él está muy contento de que así sea, pero nunca me obligó a ser futbolista.
Pasó por la cantera del Málaga y en 2019 fichó por el Eintracht Frankfurt. Le descubrió Ben Manga, uno de los cazatalentos más reputados de la Bundesliga. ¿Cómo se gestó todo?
Ben Manga me estaba siguiendo desde que fui a la selección. Tuve la suerte de ir al Sudamericano sub-20 en Chile. Ese tipo de torneos son un escaparate porque hay mucha gente viéndote. Se dio la suerte de que mi padre fue a verme a Chile y allí estaba Ben Manga, que también habla español, así que empezaron a hablar. Cuando el torneo terminó regresé a España. Concretamos una reunión en Madrid y salí de ahí teniendo claro que quería jugar en el Eintracht. Tenía otras opciones muy buenas, pero tenía claro que quería firmar por el Eintracht porque el proyecto deportivo que me ofrecieron y todo lo que me iban a ayudar a mejorar como futbolista hizo que no quisiera escuchar nada más.
¿Cómo le convencieron y por qué?
Lo que más me convenció fue la confianza que me transmitió Ben Manga. También el proyecto deportivo que me ofrecieron. Mi decisión no tuvo nada que ver con lo económico, sino con el proyecto que me ofrecieron para mejorar como futbolista. Era lo que yo buscaba.
En 2020 llega al St. Pauli, un club en el que la participación de los socios es fundamental. ¿Eso lo nota el futbolista?
Es un club totalmente normal. Tiene una filosofía diferente, pero es como cualquier otro club. La gente es espectacular. Ya puedes estar en malos momentos que jamás te va a decir algo malo. Los aficionados te apoyan siempre… El otro día no podían entrar al derbi, pero estaban esperándonos antes del partido para darnos ánimos con fuegos artificiales. Lo que más me gusta es que en el St. Pauli cualquier persona es bienvenida, sea cual sea su raza, su color o su condición. Eso es lo que más me gusta de este club. Estoy muy contento de estar aquí.
El St. Pauli es un club asambleista que se declara antifascista, antiracista y antisexista. De hecho, su política anti fútbol-negocio hace que sea más complicado conseguir objetivos como, por ejemplo, el ascenso a la Bundesliga. ¿Cómo es competir con eso?
No creo que sea difícil ascender a la Bundesliga porque tenemos un equipo muy bueno. Sé que el club es especial, pero yo me dedico a jugar y dar lo mejor en el campo. Tenemos equipo para hacer lo que queramos. Los primeros meses fueron complicados, pero después del parón el equipo ha dado un giro de 180 grados y eso se ve reflejado en los resultados. Hemos ganado casi todos los partidos desde entonces.
Su entrenador, Timo Schultz, dijo a principio de temporada que era una «caja sorpresa». ¿Esperaba rendir a tal nivel en el St. Pauli?
Sinceramente, no esperaba llegar al nivel en el que estoy ahora mismo. El año de Polonia fue complicado y perdí bastante confianza, pero gracias a los entrenadores y el cuerpo técnico del St. Pauli he mejorado bastante. Han estado encima de mí desde que llegué y han tratado de mejorar mi rendimiento, sobre todo en el aspecto defensivo, que era lo que más me costaba. Y ese trabajo que hay detrás se está reflejando en el campo. En mi vida había metido cinco goles. Eso es algo que también he mejorado muchísimo aquí. Hacen hincapié en que pise más el área y cinco goles para un mediocentro no está nada mal.
Ya ha disputado dos derbis de Hamburgo y no conoce la derrota. ¿Cómo es este partido?
Ahora es diferente, porque lo que lo caracteriza son las aficiones. Cuando hay público, sales a calentar y en nuestro estadio ya hay 30.000 personas. Es algo que se pierde, aunque en partidos como este no hace falta una motivación extra. Es un partido que estamos esperando y el apoyo que recibimos en la semana previa es una locura. Te metes en Instagram, en Twitter o en Facebook y desde el lunes ya están dando ánimos. Vienen a los entrenamientos con pancartas… Es una semana muy especial y qué mejor manera de acabarla que ganándole al Hamburgo.
¿Hasta qué punto es su familia partícipe de su actual estado de forma?
Mis padres, toda mi familia realmente, y mi representante están siendo un gran apoyo para mí. Todos los días hablo con mi padre y mis hermanos. Es complicado porque no pueden viajar a Alemania por la Covid y llevo seis meses sin verlos. Es duro, pero gracias a Dios mi hermano mayor está viviendo aquí conmigo. Ellos son un factor muy importante en mi vida. Siempre están pendientes de mí, dándome consejos, y son muy importantes. Por suerte soy joven y están saliendo las cosas bien.
¿Qué consejos le da su padre?
Después de los partidos hablamos y analizamos lo que he hecho bien y lo que he hecho mal para intentar mejorar. Todos los consejos que me da los intento seguir. Intento mejorar, aprender… La verdad es que tener un padre que ha jugado al fútbol es un extra. Él sabe cómo va todo esto.

¿Ha visto muchos vídeos de su padre?
Sí, claro (ríe). Mi padre me ha puesto millones de vídeos. Sobre todo de los goles de falta que hacía porque siempre hace mucho hincapié en las faltas. Tengo buen golpeo de balón y es por lo que me enseñó él. De pequeño en casa él nos enseñaba con balones malos, de los que duelen muchísimo. Nos hacía descalzarnos y nos tiraba el balón para que le chutásemos. Decía que si el empeine acababa rojo es que habías entrenado bien y que si cuando le pegabas a la pelota te hacía daño era porque le habías pegado mal. Era una manera de mantenernos siempre concentrados en intentar pegarle al balón de la mejor manera posible porque si le pegabas mal te iba a doler. Son cosas que me ha enseñado y que le agradezco muchísimo porque me ayuda en el día a día.
Su padre jugó en Primera y su hermano, Kuki, también ha debutado con el Valladolid en LaLiga. ¿Hay pique?
No, no nos picamos. Mi padre nunca ha sido así, es una persona súper humilde. Y mi hermano tampoco. Él está en un gran momento. Están contando con él en el primer equipo del Valladolid y la verdad es que está en un gran momento. Ojalá pueda tener regularidad en Primera porque creo que está listo.
¿Para alguien que se siente 100% uruguayo hay algo más grande que jugar con la Celeste?
No. Creo que no hay nada más grande que ponerse la camiseta de Uruguay. Es un sentimiento que no te lo puedo describir con palabras. Cada vez que te pones esa camiseta es… Es pasión. No sé cómo explicarlo, pero es increíble. Un sueño hecho realidad.
No estaría mal ver en un futuro un centro del campo formado por, por ejemplo, Betancur, Valverde y Zalazar…
Dios quiera. Eso estaría muy bien.
¿Qué tiene Uruguay que, siendo un país tan pequeño, saca tan buenos futbolistas?
Lo que tiene Uruguay es la pasión, la humildad y el trabajo. Si alguien se mete en los barrios de Uruguay va a descubrir un montón de talento a pesar de los pocos habitantes que somos. Creo que lo que nos caracteriza de verdad es la pasión, la garra y lo que amamos el fútbol. Cuando fui a la selección coincidió con época de Mundial y cuando jugaba Uruguay la ciudad parecía desierta. No había nadie por las calles. Llamabas a los restaurantes para pedir comida y no te la llevaban hasta que no terminase el partido de Uruguay. El fútbol se vive de otra manera y creo que es eso lo que nos hace especiales.
«Mi referente de siempre es Bruno Soriano, del Villarreal. Me encantaba. Creo que es muy parecido a mí, aunque yo soy algo más dinámico. También me gusta muchísimo Parejo»
¿Dónde le gustaría jugar en el futuro?
No soy de pensar en el futuro, porque me gusta más centrarme en el presente y que venga lo que Dios quiera. Pero un sueño que tengo es jugar un Mundial con Uruguay. Y me gustaría acabar mi carrera en Uruguay. Creo que en Peñarol.
Y jugar en España, ¿le gustaría?
Me gustaría jugar en España porque LaLiga es muy fuerte, pero tengo la mente puesta en el St. Pauli, que es un club que me ha hecho sentir muy especial. Aquí estoy viviendo el mejor año de mi carrera. El próximo verano volveré al Eintracht, que es otro sueño que quiero cumplir. Es un club al que amo. Me ha dado todo. Soy lo que soy gracias a ellos y estoy deseando volver.
¿En qué futbolistas se fija?
Mi referente de siempre es Bruno Soriano, del Villarreal. Me encantaba. Creo que es muy parecido a mí, aunque yo soy algo más dinámico. Siempre me he fijado en él. También me gusta muchísimo Parejo. Son jugadores que siempre están donde su compañero les necesita y siempre me he fijado en ellos porque se aprende muchísimo.
Tiene contrato hasta 2023 con el Eintracht, ¿están muy pendientes de su evolución?
Están en permanente contacto conmigo, sobre todo Ben Manga. Es una persona a la que aprecio muchísimo. Siempre me escribe. Antes de los partidos me da buena suerte y después de los partidos, depende de cómo haya ido, me dice muy bien o si tengo que mejorar en algo. Pero sí, todas las personas del Eintracht están muy pendientes de mí. Cuando meto gol me felicitan y están muy encima de lo que hago. Eso es algo que me encanta.
¿Tiene alguna manía? ¿Toma mate?
Sí, tomo. Pero ahora no. Olvidé el mío en España y no tengo a nadie que me lo pueda traer porque no se puede viajar. Lo extraño mucho. Traté de comprar uno en una tienda argentina que había aquí, pero era un poquito malo. Creo que no tengo ningún ritual, antes de salir a los partidos suelo rezar, pero nada más. Doy dos saltitos con la pierna derecha y me santiguo, pero eso creo que lo hacen muchos jugadores.
Veo que lleva muchos tatuajes, ¿cuáles son los más especiales?
Los dos más especiales son uno que tengo en el brazo izquierdo en el que pone ‘eres mi mayor tesoro, mamá’ y el sol de la bandera de Uruguay que tengo en la pierna.
Fútbol Femenino
Balón de Oro. Alexia Putellas recupera el Balón de Oro y lleva su impacto a Inglaterra
Alexia Putellas conquista su tercer Balón de Oro después de completar una temporada histórica con el Barcelona. La española recupera el reconocimiento mundial tras su grave lesión y convierte al London City Lionesses en protagonista del fútbol internacional.
Alexia Putellas vuelve a ser la mejor futbolista del mundo. Cuatro años después de conquistar su segundo Balón de Oro, la centrocampista española recibió este lunes en el London Palladium el tercero de su carrera, igualando el récord de Aitana Bonmatí y prolongando hasta seis años consecutivos el dominio español en el galardón femenino. Lo hizo, además, en circunstancias muy diferentes a sus anteriores conquistas: como futbolista del London City Lionesses y después de completar una recuperación que la ha devuelto a su mejor nivel.
A sus 32 años, la catalana se impuso a Ewa Pajor y Khadija Shaw en una edición que reconoce su extraordinaria temporada 2025/26 con el FC Barcelona. Un curso en el que conquistó los cuatro títulos posibles antes de abandonar el club azulgrana después de catorce temporadas y emprender su primera aventura internacional.
Una temporada perfecta para cerrar su etapa en Barcelona
El tercer Balón de Oro premia una campaña en la que Alexia recuperó su protagonismo absoluto. Según los registros de la Federación Española, disputó 43 partidos, marcó 21 goles y repartió 13 asistencias con el Barcelona, al que condujo como capitana hacia la conquista de Liga F, Copa de la Reina, Supercopa de España y Champions League.
Su rendimiento europeo resultó especialmente determinante. Anotó siete goles y repartió otras siete asistencias en la Liga de Campeones, competición en la que fue elegida mejor jugadora de la temporada. El Barcelona terminó levantando su cuarta corona continental después de derrotar al Olympique de Lyon en la final.
También destacó con la selección española, con la que conquistó la Nations League y fue reconocida como mejor futbolista de la fase final. Desde octubre de 2025 ha participado como titular en doce encuentros internacionales, con seis goles y tres asistencias, contribuyendo también a la clasificación para el Mundial de Brasil 2027.
«Fue perfecto y prácticamente no se puede mejorar», reconoció después de la gala al recordar su última temporada en Barcelona. Una despedida difícilmente imaginable para una futbolista que llegó a convertirse en uno de los grandes símbolos de la transformación deportiva e institucional de la sección femenina.
El Balón de Oro más significativo después de su lesión
Más allá de los títulos, el reconocimiento tiene un significado personal especial. En julio de 2022, cuando atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera, Alexia sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda que interrumpió su progresión.
Aunque regresó a la competición y formó parte de la selección campeona del Mundial de 2023, necesitó tiempo para recuperar la continuidad y la influencia que había tenido antes de lesionarse. Durante ese periodo, Aitana Bonmatí asumió el protagonismo individual y conquistó los tres siguientes Balones de Oro.
El lunes, Alexia recordó durante su discurso los momentos más difíciles de aquella recuperación, cuando tuvo que volver a aprender a caminar, correr y golpear el balón. Agradeció especialmente el apoyo de su entorno y de sus antiguas compañeras.
Posteriormente, en declaraciones a la Cadena SER, explicó cómo había cambiado su perspectiva: «Ha sido todo un reto volver, pero me encantan los retos y lo he disfrutado muchísimo».
Su tercer galardón no representa únicamente una recuperación estadística. También confirma que ha sido capaz de volver a ejercer un papel decisivo al máximo nivel después de una lesión que condicionó varias temporadas de su carrera.
Un Balón de Oro que impulsa al London City Lionesses
La particularidad de esta edición es que Alexia recibe el premio cuando ya no pertenece al Barcelona. El pasado julio fichó por el London City Lionesses, un ambicioso proyecto de la Women’s Super League inglesa, propiedad de la empresaria estadounidense Michele Kang, que también controla el Washington Spirit y el OL Lyonnes.
Su contratación, por tres temporadas, fue uno de los movimientos más importantes del mercado internacional femenino. No solo por su dimensión deportiva, sino por la decisión de abandonar uno de los equipos más laureados de Europa para incorporarse a una entidad independiente, exclusivamente femenina y todavía en construcción.
El impacto ya comienza a apreciarse. El London City ocupa actualmente la tercera posición de la liga inglesa y acumula cinco victorias consecutivas. Alexia ha participado en siete jornadas, con tres goles y una asistencia.
Su tercer Balón de Oro supone también un acontecimiento para la competición: por primera vez, la liga femenina inglesa cuenta con una ganadora vigente del premio entre sus futbolistas. Un reconocimiento que refuerza la visibilidad internacional del London City y el atractivo de la Women’s Super League.
Seis años de dominio español
El triunfo de Alexia prolonga una secuencia extraordinaria: desde 2021, todos los Balones de Oro femeninos han terminado en manos españolas. Tres para Putellas y otros tres para Bonmatí.
Sin embargo, la protagonista quiso ampliar el foco más allá de ambas futbolistas. «España no se reduce solo a Alexia y Aitana», señaló después de la ceremonia, convencida de que «habrá más jugadoras españolas recogiendo este premio».
La gala respaldó su argumento. Vicky López fue distinguida como mejor talento joven, Cata Coll como mejor portera y Pere Romeu como mejor entrenador, mientras que el Barcelona recibió el reconocimiento al mejor equipo femenino.
Alexia cierra así una etapa histórica en España y empieza otra en Inglaterra con un nuevo Balón de Oro bajo el brazo. El premio reconoce lo que consiguió en Barcelona, pero su repercusión también alcanza a un proyecto londinense que pretende abrirse camino entre la élite europea.
Españoles por el mundo
Francia. Albert Sánchez, del Barça a Dunkerque: así es el técnico que apunta a Las Palmas
Albert Sánchez está cerca de convertirse en entrenador de la UD Las Palmas. Con pasado en el FC Barcelona y experiencia en China, Kuwait, Arabia Saudí y Francia, analizamos su trayectoria, su metodología y su trabajo al frente del Dunkerque.
La UD Las Palmas está cerca de confiar su banquillo a un entrenador que, a sus 39 años, ya conoce el fútbol de cinco países. Albert Sánchez Saura (Esplugues de Llobregat, 1987), actual técnico del Dunkerque de la Segunda División francesa, negocia su desvinculación del club galo para incorporarse a la entidad amarilla. Según las últimas informaciones, ambas partes ya habrían alcanzado un acuerdo y únicamente quedaría resolver su contrato, vigente hasta junio de 2027.
Su posible llegada supondría una apuesta por un perfil marcado por el trabajo de cantera, la metodología y una propuesta ofensiva basada en el protagonismo con balón. Aunque su nombre se asocia principalmente al FC Barcelona, donde llegó a dirigir al filial, su trayectoria incluye experiencias en China, Kuwait, Arabia Saudí y Francia, además de unos comienzos poco habituales en el fútbol femenino.
De entrenar en el fútbol femenino a recorrer Asia
Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y con licencia UEFA Pro, Sánchez comenzó su carrera en los banquillos muy joven. Después de jugar en categorías regionales, encontró su primera oportunidad como entrenador en el Levante Las Planas femenino, al que condujo a un histórico ascenso a Primera División en la temporada 2011/12. Tenía apenas 25 años cuando consiguió llevar al equipo de Sant Joan Despí por primera vez a la máxima categoría.
Posteriormente se incorporó a las categorías inferiores del RCD Espanyol, donde trabajó entre 2013 y 2017 como integrante de diferentes cuerpos técnicos y desarrolló funciones relacionadas con la metodología. Allí coincidió con futbolistas como Javi Puado y Adrià Pedrosa, además de trabajar junto a Robert Cuesta, con quien formó parte de un juvenil que conquistó Liga y Copa.
Su formación continuó en la Peña Deportiva, donde desempeñó funciones de responsable de metodología y preparación física, antes de emprender una carrera internacional que le llevó a tres países asiáticos.
En la temporada 2018/19 trabajó como asistente en el Beijing Sports University de China, en una experiencia vinculada al entrenador español Víctor Muñoz. Un año después se trasladó a Kuwait para incorporarse al cuerpo técnico del Qadsia SC, donde ejerció como ayudante de Pablo Franco Martín. Con el conjunto kuwaití conquistó la Supercopa y participó en competición continental asiática.
Su siguiente destino fue Arabia Saudí, donde asumió la dirección del equipo sub-20 del Al-Fateh durante la campaña 2020/21. Aquella etapa le permitió adquirir responsabilidades como primer entrenador después de varios años trabajando en estructuras técnicas.
Tres países, diferentes culturas futbolísticas y experiencias que ampliaron su formación antes de regresar a España. En el verano de 2021 recibió la llamada del FC Barcelona.
Cuatro temporadas en el Barça y un aprendizaje junto a Rafa Márquez
Sánchez se incorporó inicialmente como segundo entrenador del Juvenil A dirigido por Òscar López. El equipo conquistó la Liga de División de Honor y la Copa de Campeones en la temporada 2021/22, un doblete que le abrió las puertas del filial.
En julio de 2022 pasó a convertirse en el principal ayudante de Rafa Márquez en el Barça Atlètic, iniciando una colaboración que se prolongó durante dos temporadas. El filial azulgrana disputó las promociones de ascenso a Segunda División en ambas campañas y, en la segunda, alcanzó la final, aunque no consiguió subir de categoría.
Sánchez tuvo un papel importante en la transmisión del modelo de juego del Barcelona y en la formación de jóvenes talentos. Durante su etapa en La Masia trabajó con futbolistas como Marc Casadó, Marc Bernal, Pau Cubarsí, Fermín López o Lamine Yamal, entre otros.
La experiencia junto al mexicano también influyó en su manera de entender la profesión. Cuando fue nombrado primer entrenador del filial en 2024, reconoció que los dos años a su lado habían sido como un máster y destacó especialmente lo aprendido en la gestión del vestuario.
La salida de Márquez rumbo a la selección mexicana, en julio de 2024, propició su ascenso al primer banquillo del Barça Atlètic. Sin embargo, su primera experiencia al frente del filial no respondió a las expectativas.
El equipo tuvo dificultades para transformar su propuesta de juego en victorias y Sánchez fue relevado en febrero de 2025, después de 25 encuentros oficiales en Primera Federación, con un balance de cuatro triunfos, trece empates y ocho derrotas. El filial se encontraba en puestos de descenso y terminaría perdiendo la categoría al concluir la temporada, ya con Sergi Milà como entrenador.
Pese al relevo, el Barcelona decidió mantenerlo dentro de su estructura técnica, aunque el catalán acabaría abandonando el club unos meses después para aceptar una nueva oportunidad en el extranjero.
Dunkerque, su primera experiencia prolongada en el fútbol profesional
El 30 de julio de 2025, el USL Dunkerque anunció la contratación de Albert Sánchez para las dos siguientes temporadas. Su elección respondió a una filosofía deportiva muy concreta: desarrollar jóvenes talentos sin renunciar a un fútbol ofensivo y atractivo.
El club francés venía de firmar una de las mejores campañas de su historia. Bajo la dirección del portugués Luis Castro había terminado cuarto en la Ligue 2, disputado la promoción de ascenso y alcanzado las semifinales de la Copa de Francia.
El antiguo delantero internacional senegalés Demba Ba, responsable deportivo del Dunkerque, buscaba un entrenador capaz de dar continuidad a aquella identidad. Tras valorar diferentes candidatos, apostó por Sánchez por sus conocimientos tácticos, su metodología y su experiencia formando futbolistas.
El español llegó acompañado por el también español Daniel Fernández, incorporado como entrenador asistente, para afrontar un campeonato caracterizado por su exigencia física, las transiciones y la intensidad en los duelos.
Su primera temporada terminó con el Dunkerque en la décima posición de la Ligue 2 2025/26, con 43 puntos en 34 jornadas, repartidos en once victorias, diez empates y trece derrotas. El equipo marcó 53 goles y recibió 45. Un rendimiento suficiente para mantenerse con comodidad, aunque alejado de la cuarta plaza conseguida en el curso anterior.
La presente campaña tampoco ha comenzado con una regularidad especialmente destacada. Después de diez jornadas, el Dunkerque ocupa nuevamente la décima posición, con doce puntos, tres victorias, tres empates y cuatro derrotas. Ha anotado catorce goles y ha encajado dieciséis.
El contexto del club ayuda a comprender parte de las dificultades. El Dunkerque trabaja con un modelo basado en incorporar, desarrollar y posteriormente traspasar futbolistas jóvenes, una dinámica que obliga a reconstruir buena parte de la plantilla cada temporada.
En una entrevista concedida a Arena Sports en septiembre, Sánchez explicó que dieciocho jugadores habían abandonado el equipo respecto al curso anterior, lo que había provocado una renovación prácticamente completa del vestuario.
Francia también le ha permitido madurar como entrenador. El propio técnico ha reconocido que la experiencia en el fútbol profesional le ha enseñado a relativizar los resultados, gestionar mejor la presión y disfrutar más del trabajo diario, después de una etapa especialmente exigente en el Barça Atlètic.
Su metodología: balón, presión alta y ataques verticales
El modelo de Albert Sánchez parte de una idea reconocible: dominar el partido a través del balón, instalarse en campo contrario y recuperar la posesión cuanto antes después de perderla.
Durante su presentación en Dunkerque, el técnico explicó que pretendía construir un equipo protagonista, capaz de atacar con agresividad, mantener buenas distancias entre sus futbolistas y presionar con la línea defensiva adelantada.
Su fútbol no consiste únicamente en acumular posesión. El objetivo es utilizarla para progresar, ocupar correctamente los espacios y generar situaciones de peligro. En ataque busca amplitud por las bandas, movilidad entre líneas y capacidad para avanzar tanto mediante combinaciones como con pases verticales.
Aunque el 4-3-3 ha sido una de sus estructuras de referencia, especialmente durante su etapa en Barcelona, en el Dunkerque ha utilizado también el 4-2-3-1, adaptando sus planteamientos a las características de los jugadores disponibles.
De hecho, el fútbol francés ha obligado al catalán a incorporar variantes más directas. Su equipo ha mostrado capacidad para buscar rápidamente a los atacantes, utilizar los costados y acelerar las transiciones sin necesidad de elaborar siempre desde atrás. Esa evolución refleja su intención de mantener unos principios reconocibles sin quedar condicionado por un único sistema.
En el apartado defensivo pretende que sus equipos presionen inmediatamente tras pérdida y defiendan hacia delante. Sin embargo, los resultados muestran también algunas dificultades para sostener ese comportamiento durante los partidos. Los dieciséis goles encajados en las diez primeras jornadas del campeonato francés evidencian que el equilibrio defensivo sigue siendo uno de sus aspectos pendientes de mejora.
En cuanto a sus referentes, Sánchez ha señalado a Pep Guardiola como una influencia importante en su interpretación del juego posicional, aunque también ha reconocido estudiar a entrenadores como Luis Enrique, Roberto De Zerbi o Antonio Conte, especialmente por sus diferentes enfoques ofensivos y defensivos.
Su metodología concede igualmente importancia al desarrollo individual y al componente humano. Demba Ba destacó su claridad a la hora de transmitir conceptos, mientras que antiguos compañeros y futbolistas han subrayado su cercanía y capacidad para relacionarse con el vestuario.
El propio Sánchez ha explicado en Francia que le gusta trabajar de manera individualizada con los jugadores, especialmente con los jóvenes. Uno de los ejemplos que expuso fue el de Alex Daho, un atacante con el que mantuvo conversaciones durante la pretemporada para mejorar su mentalidad y regularidad competitiva.
¿Qué puede aportar a la UD Las Palmas?
La posible llegada de Albert Sánchez encajaría con la apuesta que la UD Las Palmas ha realizado en diferentes etapas por entrenadores identificados con el juego asociativo, la formación y el protagonismo con balón. En ese sentido, comparte algunos principios con perfiles como el de García Pimienta, aunque sus trayectorias y experiencias al frente de equipos profesionales son diferentes.
Su conocimiento de la metodología del FC Barcelona, la experiencia internacional acumulada y la costumbre de trabajar con plantillas jóvenes constituyen algunos de los argumentos que pueden explicar el interés amarillo.
También existen interrogantes. Su etapa como máximo responsable del Barça Atlètic terminó antes de lo previsto y, aunque ha conseguido asentarse en la Segunda División francesa, sus resultados con el Dunkerque han sido discretos en relación con los precedentes del club.
El desafío en Gran Canaria sería, además, diferente. En Francia ha trabajado dentro de un proyecto orientado al desarrollo de jóvenes y a la estabilidad deportiva; en Las Palmas se encontraría con un club que busca recuperar terreno en Segunda División y que acaba de destituir a Rubén de la Barrera después de nueve jornadas.
La principal incógnita es cómo trasladaría su propuesta a una plantilla con futbolistas de mayor experiencia y a un entorno con exigencias clasificatorias inmediatas.
De momento, Sánchez sigue vinculado contractualmente al Dunkerque, aunque su salida está avanzada. Si finalmente se concreta su incorporación, la UD Las Palmas apostará por un entrenador de 39 años cuyo recorrido combina el fútbol formativo español, el aprendizaje en tres ligas asiáticas y una experiencia reciente en el fútbol profesional francés.
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